La pasada ceremonia de entrega de los Oscar fue la más vista de los últimos cinco años con 41.3 millones de seguidores en Estados Unidos, superando ampliamente los 32 millones de espectadores que tuvo en el 2008 y encendió la alarma de los organizadores de la Academia.
En el intento por reconquistar al público perdido y atraer a los adolescentes invitaron a Kristen Stewart y Taylor Launter e intentaron darle agilidad a la gala. Pero de tanto pensar en el raiting deajron de lado algunos detalles.
Uno de los más llamativas fue la ausencia de Farrah Fawcett en el clásico video que homenajea a los artistas que fallecieron en el 2009, aunque los organizadores aclararon que no la incluyeron porque sus éxitos fueron en la TV. A esta crítica - que estuvo en todos los medios - se le sumó el número musical que abrió la gala. La periodista de espectáculos de Los Angeles Times - Mary McNamara - dijo que fue "lamentable", pero felicitó a los presentadores Steve Martin y Alec Baldwin.
Por otra parte, la revista Variety dijo que la ceremonia fue aburrida, pero destacó que "discurrió de premio en premio con eficiencia". Mientras que The New York Times dijo que el espectáculo estuvo bien y The Hollywood Reporter agregó que la presencia de la protagonista de Hannah Montana y de los integrantes de "Crepúsculo" le aportó un brillo juvenil a la gala.