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Por Juan Andrés Queijo

Carlos Reygadas: que se sienta el power mexicano

Saberlo de antemano: estamos frente a un director sumamente polémico, que ha logrado importantes premios con sus obras pero que también cosechó durísimas...



Saberlo de antemano: estamos frente a un director sumamente polémico, que ha logrado importantes premios con sus obras pero que también cosechó durísimas críticas desde el periodismo especializado. La obra de Carlos Reygadas realmente incomoda, porque para llegar a tratar temas interesantes en sus películas, pasa por ciertos caminos que unos ven como “escandalismo estético” y que otros, los jurados sobre todo, reivindican de forma categórica. Así es su cine, sin medias tintas, y mediante esta columna intentaremos presentar algunos de los rasgos más característicos de este gran director del cine mexicano contemporáneo.

Japón, su debut oficial como director de largometrajes, se estrenó en el año 2000 y recibió el beneplácito de la crítica. La quincena de realizadores de Cannes le abrió las puertas y logró una masiva aceptación en los circuitos independientes. De cierta forma, esta primer película de Reygadas, explora en los ejes que serán común denominador de sus obras. La historia sigue aun oscuro personaje que abandona la ciudad y se introduce en las montañas mexicanas para preparar su muerte. En el personaje se desata un duelo vital que sirve de pretexto para que Reygadas incursione en las temáticas que más prefiere: la condición humana y la sexualidad.

Su segunda película, Batalla en el cielo, no se separa sustancialmente de esa línea argumentativa. En este nuevo trabajo se desata ese confuso mix que componen el encuentro entre cuerpos desnudos, alejados de la convencionalidad cinematográfica, teniendo sexo sin restricciones, todo bajo el ritmo narrativo que le incorpora Reygadas. Paradigmáticamente, la (tan discutida) felatio con la que se inicia el filme, va a unir a un viejo y gordo chofer con una joven y hermosa prostituta, pero este impactante inicio, que se centra sobre cuerpos poco armónicos, que atenta contra los clásicos parámetros de la historia de la industria norteamericana, es presentada desde una belleza estética poco usual. Un primerísimo primer plano que recorre verticalmente las inmutables expresiones del hombre, en un cuarto limpio, casi esterilizado, y con una “luz divina” que cae sobre los personajes aportando un irónico aura sagrado a la escena. A partir de ese momento, la historia se recompondrá desde esta tensión: la historia será austera en diálogos, cargada de buena fotografía, y oscilando entre el DF de la clase alta y los mundos más cartentes de la capital mexicana. La ironía de Reygadas estará en contar historias complejas y muy humanas desde una mirada puramente artística. En este último renglón, será clave el enfoque bressoniano de su visión actoral (sobre todo en lo puede mostrarse en Batalla en el cielo): los personajes son menos un compuesto técnico coherente que una apuesta por reconocer lo humano en las expresiones, en los cuerpos. Como afirmar{a el propio Reygadas en una entrevista: “A mí no me gusta que empleen una técnica, me gusta el ser humano mismo y, por lo tanto, los lugares y las cosas que ocurren; también me gusta que sean lo más directos y auténticos que puedan ser”.

En el año 2007, Carlos Reygadas regresará a Cannes para llevarse el premio de la crítica por su brutal trabajo Stellet Licht. El hermetismo de Reygadas llega al paroxismo con este nuevo trabajo que se habla, aunque muy espaciadamente, en una lengua derivada del alemán. El padre de una familia menonita es el protagónico de este filme que, como los anteriores, toma de pretexto a un personaje para explorar e investigar en la condición humana. En este caso, el conflicto se presenta entre las fuertes normas morales de una comunidad y los deseos contenidos de un hombre que sufre sus “pecados”. Este notable trabajo, al que nunca se le borra el sello de origen, constitye una buena excusa para entrarle a la corta pero intensa carrera de este director mexicano.

Carlos Reygadas imprescindible:
Japón (2002)
Batalla en el cielo (2005)
Stellet licht (2007)


Fecha: 09/03/2010 | 16:16 | Montevideo, Uruguay

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