El fin de semana pasado el protagonista de Harry Potter tuvo que ser internado de urgencia a causa de una infección estomacal.
El malestar del actor comenzó en Nueva York, donde se encontraba para participar de un evento llevado adelante por una organización benéfica que intenta prevenir el suicidio en jóvenes homosexuales y transexuales.
Según informa el diario The Sun, Radcliffe estuvo internado dos días en un hospital de la Gran Manzana y en cuanto le dieron de alta regresó a su casa de Londres, donde se recupera sin problemas.