A 20 años del asesinato de Cabezas, el crimen que marcó a los argentinos

A raíz de una fotografía a un importante empresario, la policía planeó un operativo y asesinó al reportero gráfico argentino; hoy no queda nadie preso

Argentina recordó este miércoles uno de los crímenes más brutales contra la libertad de prensa que hubo en ese país. A raíz de una fotografía a Alfredo Yabrán, uno de los hombres más poderosos de la década de 1990 en ese país, un grupo de policías planeó un operativo y asesinó al reportero gráfico José Luis Cabezas. Hoy en día todos los procesados por el caso están en libertad.

El caso de José Luis Cabezas

En 1996 el fotógrafo de la revista Noticias, José Luis Cabezas, se obsesionó con Alfredo Yabrán, un empresario que manejaba un imperio desde las sombras, ya que su rostro era poco conocido. De hecho, en una entrevista el empresario afirmó que '' ni los servicios de inteligencia'' tenían una foto suya.

Los argentinos solo lo conocían por sus empresas, su insignia y por una acusación del entonces ministro de Economía argentino, Domingo Cavallo, que lo había caracterizado como ''el jefe de una mafia enquistada en el poder''.

Junto a su compañero, Gabriel Michi, Cabezas planeó la esperada fotografía y, gracias a información que le dieron sus fuentes, la tomó.

Foto de Yabrán, Cabezas


''Yo tuve que hacerle de trípode a José Luis cuando sacamos la foto que está en el balneario Marbella, sentado en una reposera. En otra tanda, llegué a posar como si fuese un turista y él logra la foto más famosa, caminando por la playa con su mujer", recordó Michi en El País de Madrid.

Luego de conseguir la imagen, los periodistas alquilaron carpas al lado de donde estaba el empresario y lo comenzaron a seguir a distintas fiestas y eventos.

Al terminar la temporada, Cabezas le había puesto rostro al hombre más buscado pero comenzó a vivir las consecuencias. Empezó a recibir amenazas telefónicas, que decidió ocultar a su familia, y era vigilado por un grupo de policías. Funcionarios de alto cargo de Pinamar se dedicaron a controlar sus movimientos y la pandilla ''Los Horneros'' lo seguía a todos lados.

En noviembre de 1996, el policía Gustavo Prellezo pidió los antecedentes del fotógrafo y comenzó a preparar un operativo con unos colegas para asesinarlo. Entonces, la policía le pasaba datos a Prellezo, que sabía todo lo que hacía Cabezas.

Dos meses después, el fotógrafo apareció calcinado dentro de un auto en un pozo de Pinamar.

Los condenados

El grupo formado por altos cargos de la policía de Pinamar y por la pandilla de delincuentes ''la banda de Los Horneros'' que planeó el operativo fue a prisión luego del asesinato. Sin embargo, Yabrán nunca fue capturado. A un año del crimen, el empresario perseguido por la justicia, la opinión pública y la prensa se suicidó.

Los policías Sergio Camaratta, Aníbal Luna y Gustavo Prellezo junto a los integrantes de la pandilla Sergio González, Horacio Braga, José Auge y Héctor Retana fueron condenados a cadena perpetua pero no la cumplieron.

Luna fue liberado el año pasado al cumplir dos tercios de la sentencia, Prellezo obtuvo un arresto domiciliario en 2010 y el 21 de diciembre del año pasado fue liberado. Auge recuperó su libertad en 2004; González, en 2006; y Braga, en 2007.

El exsargento Gregorio Ríos, condenado por instigador del crimen, fue liberado en 2008 mientras que Retana y Camaratta murieron.

"La justicia no es justa y dejan a los asesinos libres simplemente porque son abogados o sufren de asma. La justicia parece un jardín de infantes y es una vergüenza. Nosotros, los familiares, estamos muy enojados y muy dolidos, por el país, porque esta gente no va a ir más presa y nosotros ya no somos parte del expediente", declaró Gladys Cabezas, hermana del fotógrafo, en El País de Madrid.


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