A los 11 años secuestró y mató a niño de 10

La vida del hampa, la violencia, el lujo y una muerte a balazos

Digno de un guión para una telenovela colombiana fue el final de “la Reina de la Cocaína”, Griselda Blanco, quien desde el miércoles descansa en su última morada a 80 metros de su discípulo quizás más aplicado, Pablo Escobar, quien era considerado su ahijado en el mundo del hampa. En el entierro había unas 100 personas, según consigna el diario El Colombiano, que lloraban mientras sonaba música de mariachi y algunos matones evitaban la llegada de entrometidos y de las cámaras de la prensa y la televisión.

Al son de canciones como Mama Vieja y Amigo, los familiares y allegados más íntimos despidieron a la “reina” de la década de 1970. Finalmente los mariachis interpretaron el tema Sin un adiós y una diana retumbó durante un minuto de silencio, en señal de respeto para quien fuera asesinada por dos sicarios, desde una moto el pasado lunes.

Y si para una telenovela fue la despedida, para la industria cinematográfica su vida, capaz de cosechar amistades de las más peligrosas y de generar simpatías y odios por donde paseara, generalmente entre Colombia y EEUU. Una perla de su perfil es el nombre elegido para su hijo: Michael Corleone, muestra de su admiración por la figura del Padrino y de la mafia siciliana.

Otra, su gusto por la ostentación. Los diamantes eran su principal atracción y hay quienes dicen que a menudo usaba un anillo que había sido propiedad de la primera dama argentina, Eva Perón.

Además de por el alias de la Reina de la Cocaína se la conoció como la Viuda Negra y la Madrina, por ser acusada de asesinar a dos de sus exmaridos y por estar señalada como la mentora de Pablo Escobar.

Blanco, que vivió 18 años de su vida entre las rejas de la cárcel de Los Ángeles, tiene asignada la responsabilidad de al menos 250 homicidios, según relatan medios colombianos como Univisión.

Antes de 1970, narra el diario El Heraldo, se casó con un experto carterista conocido como el Pestañitas, a quien, dicen, lo asesinó por una disputa en un negocio. Tras ello asumió su actividad delictiva.

Luego se apuntó en su legajo otra muerte, la de su marido de entonces, Alberto Bravo, en 1975. Esto fue en un tiroteo registrado en el estacionamiento de una discoteca de Bogotá en horas del día. Según Univisión, allí fue donde citó a Bravo “poco después de aterrizar en su jet privado procedente de EEUU”.

Pionera

Los inicios de Blanco fueron a mediados de la década de 1970 como mula (personas utilizadas para pasar las fronteras con cargamentos de droga, usualmente en el estómago) y es considerada la pionera en las rutas de tráfico entre Colombia y el estado estadounidense de Florida, según indica El Heraldo. El negocio empezó siendo tanto con cocaína como con marihuana.

Según algunas autoridades colombianas, la Reina antecedió en el envío de drogas a los “grandes jefes de los carteles de Medellín y Cali, como Pablo Escobar, Carlos Ledher y los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez”.

Luego llegó la alianza con Escobar y se considera que tras esta las autoridades de EEUU la nombraron por primera vez en sus informes de lucha contra el narcotráfico.

Desde niña

Si bien los medios colombianos aseguran que no es mucha la información que se tiene sobre la vida de la exnarcotraficante, se menciona una infancia violenta, característica que tomó su personalidad. A los 11 años asesinó de un niño de 10 años, luego de haberlo secuestrado con la ayuda de un “grupo de niños pordioseros”, cuenta El Heraldo. La víctima era miembro de una familia muy adinerada.

Griselda Blanco

El final

Tantos años esquivando la muerte y codeándose con ella, esta la alcanzó cuando, dicen, estaba retirada de todo negocio turbio.

Según El Colombiano, “uno de los allegados a Griselda Blanco indicó que no entendían por qué la habían matado, ya que ella, desde su llegada hace ocho años al país, llevaba una vida legal y muy entregada a su familia”.

Asimismo, se insiste en que no se trató de un asesinato por alguna deuda, pero que quizá sí pudo haber sido una vieja venganza.

En el momento de su muerte –asegura el diario– “había salido de su casa en El Poblado y se dirigió en su carro (automóvil), un Mazda 6, a comprar la carne en el lugar donde siempre acostumbraba hacerlo”.

Quien a hierro mata a hierro muere
Griselda Blanco fue asesinada el lunes pasado en Medellín a los 69 años. Recibió los disparos en la cabeza efectuados por sicarios, que huyeron en una motocicleta, cuando la víctima salía de una carnicería del barrio Belén en el sector oeste de Medellín. Fuentes de la Policía indicaron que estaba acompañada de una de sus nueras, embarazada, que resultó ilesa tras el ataque del pistolero. Todavía se desconoce el motivo del asesinato y las autoridades han manifestado no tener indicios al respecto.

La Madrina también está en Uruguay
El personaje de Griselda Blanco es parte de la novela Pablo Escobar, el patrón del mal, que en Uruguay se emite por MonteCarlo TV. La Reina de la Cocaína es interpretada por la actriz Graciela Rojas. Blanco, en la novela, conoce a Escobar en una riña de gallos y desde ese momento se empieza a generar el contacto para la posterior incursión en el narcotráfico. La Reina cambia de jefes y contacta a Escobar, con quien comienza a realizar los negocios. En Colombia también se está emitiendo la tira y ha generado mucha expectativa.


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