Acusan de "violencia machista" a director de la Republicana

Clavijo calificó de "romántico" al policía que envió mensaje a una mujer

Si el mensaje que envió un policía de la Guardia Republicana a una mujer luego de interrogarla por fumar marihuana generó una catarata de críticas en las redes sociales, el comentario del director de esa fuerza, Alfredo Clavijo, lejos de apaciguar las aguas, incrementó la lluvia de cuestionamientos.

En la tarde del pasado viernes 1º de julio, dos agentes interrogaron a dos mujeres que fumaban marihuana en una parada de ómnibus, las intimaron a que apagaran el cigarrillo y les pidieron sus números de celular. Más tarde, una de ellas recibió un mensaje. "Espero que no te enfermes", le escribió el agente. La mujer divulgó su indignación en redes sociales y el caso llegó a Asuntos Internos.

El director de la Guardia Republicana anunció que las sanciones "serán muy severas" pero dijo a El País que el accionar del agente fue "muy romántico", lo que generó cuestionamientos de parte de las agrupaciones Mujer y Salud en Uruguay (MYSU) y Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), que ayer catalogaron la respuesta de Clavijo como "violencia institucional machista".

"Después no sabemos por qué existe la violencia de género. La respuesta del director de la Guardia Republicana, Alfredo Clavijo, no hace más que reforzar estereotipos sexistas de control sobre el cuerpo y las vidas de las mujeres. Pedir datos personales es un procedimiento policial irregular y utilizar los mismos para mandar mensajes acosadores es un ejercicio de poder inconcebible en democracia. No es 'romanticismo', es acoso policial", expresaron ambas organizaciones en un comunicado de prensa.

"La conducta de los dos policías de la Guardia Republicana no son hechos aislados, son parte de un entramado discursivo que el Ministerio del Interior tiene sobre el castigo y sobre cómo éste debe operar sobre las mujeres. ¿Ya nos olvidamos que su jerarca máximo dijo que 'las mujeres privadas de libertad se embarazan para conseguir que las trasladen a la cárcel del Molino [lugar específico para mujeres con hijos]'?", se preguntaron en el comunicado.

Las organizaciones también aseguraron que "este caso no habría tomado estado público si hubiera ocurrido en un barrio periférico" y que "el acceso a la justicia termina cuando se cruza Avenida Italia". Las mujeres que fueron intimadas a dejar de fumar marihuana en un espacio público, lo que está permitido por la ley, estaban en frente al Montevideo Shopping, sobre la calle Luis Alberto de Herrera.

Tanto MYSU como Serpaj no se conformaron con el pedido de disculpas de Clavijo. Por el contrario, exigen que "las autoridades correspondientes se retracten en forma pública de estos dichos y revisen profundamente sus prácticas violentas y misóginas".

Clavijo había expresado que "lo ideal" sería que el pedido de disculpas "lo hiciera el oficial ante la mujer".

Sanciones a policías

El Ministerio del Interior inició una investigación administrativa de la actuación de ambos agentes y los separó del cargo. El policía que envió el mensaje alegó que se equivocó de destinatario.

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