África redescubierta

Tras décadas de una política exterior errática para el continente africano, la cancillería uruguaya piensa cómo insertarse en una tierra prometedora
Una picada escandalosa de Sebastián Abreu y un casco azul es lo más cerca que los uruguayos están de África, un continente que nunca estuvo en el radar de la diplomacia uruguaya a pesar de tener una proximidad geográfica mayor a la de cualquier otro socio comercial extra regional.

Que en las estanterías de la biblioteca del Instituto Artigas de Servicio Exterior –el centro de formación de los diplomáticos uruguayos- no haya un solo libro sobre África pinta de cuerpo entero una relación que ha funcionado en base a impulsos individuales y que generó un comercio marginal para el país, señalaron varios diplomáticos y empresarios consultados por El Observador.

"África es un continente donde el Uruguay no ha hecho incursiones serias. La relación ha sido en base a impulsos muy poco fundamentados y que dejaron un saldo muy lamentable para la política exterior uruguaya", dijo a El Observador el embajador, Agustín Espinosa.

Espinosa –un funcionario de carrera con 45 años de experiencia en el Servicio Exterior– pasó los últimos años de su vida diplomática en la misión que el país tiene en Egipto.

Tradicionalmente Uruguay mantuvo dos embajadas en suelo africano. Una en El Cairo desde donde se ha mirado más al Medio Oriente que al Magreb y otra en Pretoria, que oficia como la puerta de ingreso al sur de África.

Con la vuelta a la democracia, el excanciller Enrique Iglesias intentó darle un impulso a la inserción uruguaya en África con la apertura de misiones diplomáticas en Argelia, Nigeria y Gabón. "Se intentó abrir nuevos mercados pero sin saber mucho qué se nos podía comprar y cuánto podíamos vender", recuerda Espinosa. Esas embajadas tuvieron una corta vida por no contar como un plan estratégico ni una agenda definida. Así como abrieron, un día fueron cerradas.

Con la llegada del Frente Amplio al poder el continente africano fue redescubierto en la cancillería uruguaya. Durante la gestión de Luis Almagro se decidió abrir una embajada en Angola y desde hace algunos meses se trabaja para consolidar la misión diplomática en Adis Abeba (Etiopía), un punto estratégico en el continente por ser sede de la Unión Africana que nuclea 53 de los 54 estados del continente africano.

Con fracasos diplomáticos a cuestas, un intercambio comercial a cuenta gotas y un continente que florece y comienza a comprar alimentos que antes no incorporaba, el gobierno pone la mira en África. "Hubo una suerte de redimensionamiento de la relación con África", dijo el embajador uruguayo en Angola, Álvaro González Otero, en conversación con El Observador desde Luanda. Ese redescubrimiento hará que el presidente, Tabaré Vázquez, visite el continente en este período.

La estrategia

La pregunta es sencilla: ¿Cómo hacer para profundizar las relaciones con África? La dirección general de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores trabaja en un "plan para África": un estudio estratégico de los caminos recorridos y de los frentes que se abren a todos los niveles.

La apertura de la embajada en Etiopía es un paso fundamental, estima Espinosa, para plantar un observatorio del continente. "Antes que abrir mercados, hay que pensar en tener más información", afirmó el exembajador. El bloque africano ganó una voz más fuerte en las instituciones internacionales y la cercanía con el continente puede ser un activo importante a nivel internacional, entiende la cancillería. Sobre todo cuando una fracción significativa de los temas que se discuten en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas son africanos.

"Las relaciones políticas son muy buenas. Hay una visión compartida en varios temas de la agenda internacional. Una visión desde el sur que nos acerca", dijo a El Observador el embajador uruguayo en Sudáfrica, Daniel Castillos, desde Pretoria.

Namibia, Mozambique y Kenia se exploran como alternativas futuras para la apertura de una embajada. Sin embargo, para Espinosa, la cancillería uruguaya debería reabrir la embajada en Argel. "Argelia es un país comprador de alimentos que nosotros producimos y también se puede ver como un observatorio político del Magreb", afirmó.

Una segunda línea de acción que la cancillería explora es generar ámbitos de cooperación para países que están en un crecimiento sostenido y que en una o dos décadas pueden ser potencias africanas. La cooperación puede servir como una palanca que impulse y profundice las relaciones hacia otros ámbitos, piensa el gobierno.

La planes de cooperación van desde experiencias ya recorridas –como facilitar plantas potabilizadoras de OSE– a la exportación del Plan Ceibal a países como Namibia, Mozambique o Botswana. Cuando el embajador Castillos presentó credenciales ante Botswana tuvo una conversación con el presidente de ese país que prácticamente versó sobre el plan uruguayo. "El presidente quedó muy impresionado", dijo Castillos quien señaló que Botswana tiene una estabilidad política extraordinaria para la región.

También se barajó llevar a África la experiencia del programa de salud bucal, el gobierno electrónico y programas en materia de vivienda. Sudáfrica, que tiene una fuerte presencia agropecuaria en su matriz productiva, está interesado en conocer la experiencia uruguaya en temas como el riego, el manejo de cultivos o la trazabilidad.

Por último, los africanos descubrieron una conexión cultural con Uruguay. Hace poco se enteraron que algunas prácticas culturales de la diáspora africana en Uruguay pasaron a ser rasgos distintivos de la identidad nacional. Eso llevó, por ejemplo, a que González Otero quiera llevar una cuerda de tambores a Luanda y que Uruguay pase a ser mucho más que la mano de Luis Suárez en el continente.

Barreras y oportunidades

El negocio no se cerraba. Los oferentes y los compradores estaban de acuerdo sobre las condiciones. Pero faltaba algo para culminar la operación. Durante sus dos primeros años de vida la Cámara de Comercio Uruguayo-Africana se enfrentó a este escenario. En una visita de una delegación empresarial angoleña a Montevideo, los socios de la cámara no sabían cómo hacer para cerrar las oportunidades que aparecían, narró Sergio Bañales, presidente de esa organización, a El Observador.

Entonces un conocedor de ese mercado les aconsejó como romper con la "barrera invisible". Cuando los oferentes uruguayos hicieran la propuesta, esta debía incluir la comisión que correspondería para el intermediario. El mensaje debía ser claro y directo.

Así fue como la Cámara de Comercio Uruguayo-Africana se desayunó sobre la presencia de intermediarios con un peso superlativo para la realización de negocios con algunos países del África meridional, entre ellos Angola y Nigeria.

"Los actores de gobierno son los que muchas veces directa o indirectamente tienen el poder del comercio de ese país. Eso es normal", explicó Bañales.

Ese tipo de prácticas están institucionalizadas y se hacen de manera abierta. Pero para el comerciante uruguayo puede generar algunas incomodidades. "Los códigos con África son diferentes a todos los demás", señaló el presidente de la cámara.

No era la primera vez que un intermediario operaba en negocios entre Uruguay y un país africano. Durante años la venta de carne a Egipto estuvo mediada por Ibrahim, un hombre que cobraba una comisión por la colocación de carnes en ese país.

El embajador uruguayo en Angola dijo que ese tipo de prácticas tienen una larga data pero que no constituyen necesariamente una barrera para el comercio. Sin embargo, la apuesta de González Otero es que se pueda dar una relación más fluida sin intermediarios.

"Yo estoy intentando que nuestras empresas puedan entrar en contacto directo con los compradores", señaló. De hecho, durante la primera reunión de altas autoridades entre los dos países, que fue en Montevideo en setiembre pasado, llegaron cuatro grupos empresariales angoleños con intereses específicos. Entre ellos, dos cadenas de supermercados –una de ellas que compra US$ 40 millones por mes–.

"Lentamente estamos empezando a cerrar negocios. Muchos negocios se podrían haber hecho rápido pero tomó más tiempo por la falta de divisas internacionales en Angola", explicó el embajador.
Esa reunión entre cancilleres dejó una muy buena impresión en Luanda a tal punto que decidieron abrir un consulado en Montevideo. Angola es rico en recursos naturales, pero cada vez compra más alimentos sobre todo de Brasil.

Brasilia tiene una fuerte presencia en el continente y "entrar en cuotas" junto a las exportaciones de ese país es un posible camino de ingreso. Una ruta que, sin embargo, limita las posibilidades de Uruguay.

Para la Cámara de Comercio es fundamental que el gobierno se involucre para entrar en el mercado africano de manera organizada. "Es muy difícil salir adelante en un continente que tiene una idiosincrasia muy diferente", afirmó Bañales.

En tanto, Castillos subrayó que es fundamental la búsqueda de la "asociatividad empresarial" para insertarse en el continente. Sudáfrica constituye una puerta de ingreso, sobre todo desde que el pasado abril entró en vigencia un acuerdo de comercio preferencial entre el Mercosur y la Unión Aduanera de África del Sur (SACU).Una puerta que siempre estuvo cerrada y que ahora despierta algo de curiosidad.

Relaciones frías

La decisión del excanciller, Luis Almagro de reconocer a la República Árabe Saharaui enojó de gran forma a la diplomacia marroquí. Marruecos es un importante estado del norte africano con el que las relaciones se enfriaron hasta el día de hoy.

El estado clave

En 2015, Argelia fue el segundo comprador de productos uruguayos en la región con 27% del total. Según el embajador, Agustín Espinosa, el país debería abrir una embajada en Argel dado el fundamental rol que cumple este estado en el Magreb y el puente que establece con Europa.

Embajada histórica

Las relaciones con Egipto datan de fines de la década del treinta cuando gobernaba el rey Faruq. Egipto es el socio comercial más importante de Uruguay en África. En 2015 compró
US$ 90 millones, 52% menos respecto a 2014, según datos del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la UCU.

La novedad

La embajada en Adis Abeba seguramente pase a ser la misión más importante de Uruguay en el continente, en tanto que allí se encuentra la sede de la Unión Africana (UA). Esta organización tiene un grado de sofisticación y desarrollo ejemplar, según varios diplomáticos.

En evaluación

Nairobi es uno de los lugares posibles que la cancillería considera para la apertura de nuevas misiones diplomáticas. Nairobi cobró especial importancia como destino durante el gobierno de Mujica, cuando los temas medioambientales estaban al tope de la agenda exterior.

Tierra de posibilidades

A pesar de que Uruguay le vendió en 2015 apenas US$4 millones a Angola, las exportanciones crecieron 17% de promedio anual en la última década. Angola es la tercera economía más imortante del África subsahariana y cada vez compra más carne. Portugal, Brasil y Sudáfrica dominan el mercado.

Fracaso

La apertura de la embajada en Gabón, en el primer gobierno de Julio María Sanguinetti, naufragó debido a malas decisiones que se tomaron al momento de abrirla.

Números

289 millones de dólares exportó Uruguay a África en el 2015. Sin embargo, la balanza comercial fue negativa en 245 millones de dólares.

34%del total de las exportaciones uruguayas hacia África en 2015 fueron productos láctreo. Le siguió el rubro animales vivos (15%), pescados y cereales (13%) y semillas y frutos oleaginosos (11%)

92% de las importaciones de Uruguay a África son petróleo. Uruguay además compró sal, azufre, cueros y pieles.

84% del total de las ventas de Uruguay a África fueron a cinco de los 54 países.

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