Agro firma hoy convenio salarial, pero el comercio sigue trabado

En el MEF existe conformidad con los resultados de la sexta ronda que está terminando

Luego de cinco meses de una negociación que tuvo escasos avances entre las partes que llevó al Poder Ejecutivo a presentar una propuesta que será sometida hoy a votación, el agro finalmente tendrá un convenio salarial por dos años con el respaldo sindical y el rechazo de la patronal. En la vereda opuesta, otro de los grupos pesados, el comercio, sigue trabado ya que la propuesta que el gobierno puso a consideración sigue sin convencer a los trabajadores agrupados en la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys) que respondieron con una contrapropuesta.

En el caso del agro, la propuesta que pusieron a consideración los negociadores del Dirección Nacional de Trabajo, ya tiene el aval y el apoyo de asambleas que realizó la Unión de Trabajadores Rurales (Unatra) en distintos puntos del país, informó ayer a El Observador la dirigente de ese gremio, María Flores. De acuerdo a los datos de cotizantes del BPS, el sector rural cuenta con unos 90 mil trabajadores dependientes.

El convenio que someterá a votación el Ejecutivo tiene como base los lineamientos que el gobierno fijó para la sexta ronda, incluidos los ajustes adicionales para los salarios sumergidos. Como no hubo consenso entre las partes, no habrá otras reivindicaciones que el gremio rural aspiraba incluir en el convenio en su plataforma original, se lamentó Flores.

El Ejecutivo clasificó a los sectores de la lechería y el arroz como en problemas, mientras que dejó como intermedio a la ganadería y agricultura.

Aquellos salarios más sumergidos para las ramas en problemas –por debajo de $ 16.000 nominales– tendrán un ajuste de 11,81% retroactivo al 1° de julio. Ese porcentaje surge del 5,66% del ajuste por inflación pasada del convenio anterior, 4% del ajuste semestral nominal y 1,75% de aumento real. En tanto, la segunda franja –entre $ 16.001 y $ 18.700 nominales– percibirá un aumento de 11,26% debido a que el porcentaje de aumento real es de 1,25%. Finalmente, aquellos salarios que estén por encima de los $ 18.700 percibirán un aumento de 9,89%.

Además, a partir del 1° de enero deberá otorgarse un ajuste semestral de 5,82% para la primera franja, 5,3% para la segunda y de 4% para los mayores a $ 18.700.

Las gremiales del agro que participan de la negociación en el Ministerio de Trabajo tienen previsto definir una postura común y por consenso previa a la votación hoy en la mañana. Una fuente gremial adelantó a El Observador que lo "lógico" sería que se mantenga el voto contrario a esa propuesta. Desde 2008, los convenios salariales en el agro son sometidos a votación sin el respaldo del sector empleador.

Uno de los puntos que la patronal más cuestiona es la inclusión de una forma "solapada" del correctivo de 5,66% del convenio anterior porque se entiende que el mismo debe otorgarse de común acuerdo entre las partes. En el convenio anterior esto no había quedado expresado en la letra del acuerdo. Flores cuestionó ese objeción de la patronal porque dijo que de eliminarse ese porcentaje "sería el único grupo de negociación" en no otorgarlo.

Las gremiales también dejaron entrever su rechazo a que en menos de dos meses tienen que hacer frente a dos ajustes. "No fue nuestra responsabilidad. Hace cinco meses que estábamos negociando y nunca hubo una intención de acercamiento de la otra parte", respondió la dirigente de la Unatra.

Brete en comercio

Por otro lado, en el sector de supermercados la negociación sigue estancada. Una asamblea de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys) realizada ayer, evaluó como "insuficiente" la propuesta que el Poder Ejecutivo presentó el viernes pasado con el objetivo de destrabar la situación.

Uno de los puntos centrales de la propuesta contempla que el pago extra por antigüedad sea de $ 220 mensuales por cada año de trabajo, retroactivo a junio y que pase a ser de $ 240 en el segundo año del convenio. El sindicato quiere que ese pago que está en $ 180 sea de $ 260 y $ 280 respectivamente, más cercano a los $ 300 que pretendía desde el principio.

Tampoco se acepta que el pago por antigüedad se haga en dos cuotas para los trabajadores que tengan para cobrar más de $ 1.920 por ese concepto. La fórmula también incluye un ajuste de 3,5% el 1° de enero y otro igual en junio. Para los salarios sumergidos se incorpora un ajuste extra de 2%.

Fuecys aspira a que el salario mínimo en el sector sea de $ 20.000 a mitad del año que viene. Hasta ahora eso solo se concretaría en la segunda categoría más baja en la escala salarial (auxiliar de ventas calificado), pero no la categoría más baja (auxiliar de ventas), que recién podría llegar a esa suma al final del convenio en 2018.

En la última propuesta el Poder Ejecutivo también incluyó una cláusula que prohíbe el uso de los teléfonos celulares en los lugares de trabajo. El sindicato entiende que para discutir ese punto también se deberían incorporar a la discusión otros puntos extra salariales que estaban en su plataforma y que se dejaron a un lado durante la negociación.

Fuecys envió ayer una nueva propuesta al Poder Ejecutivo y espera que las autoridades incorporen mejoras a la última fórmula presentada. En las condiciones actuales la mayoría del sindicato es proclive a no firmar el convenio cuando se ponga a votación de las partes. En el caso de la Asociación de Supermercados (ASU), ya comunicó a las autoridades que acepta la fórmula oficial, según supo El Observador.

En ese escenario, el Poder Ejecutivo tiene la opción de poner la fórmula a votación para que sea aprobada por mayoría, es decir con el voto a favor del gobierno y los empresarios. También podría modificarla atendiendo el reclamo del sindicato. Otra alternativa es que opte por decretar los laudos salariales de cada categoría.

Si no se firma un convenio colectivo, los reclamos extra salariales, como pagos por antigüedad y quebranto de caja, por ejemplo, se deberán negociar de forma bipartita entre los trabajadores y cada una de las empresas. En ese escenario el sindicato también tiene las manos libres para aplicar nuevas medidas. De hecho Fuecys ya tiene aprobado un plan de moviliza para navidad y año nuevo.

Economía satisfecho con resultados de la ronda salarial

En el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) existe conformidad con los resultados de la sexta ronda de negociación salarial que comenzó a mediados de 2015 y que está llegando a su fin. La semana pasada durante el Foro Económico organizado por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE), el director de la asesoría macroeconómica del MEF, Andrés Masoller recordó que la ronda de negociación se empezó a realizar en un escenario macroeconómico "mucho más desafiante" que el actual. "Ante esa situación nos planteamos desafíos. Los principales objetivos eran darle mayor flexibilidad a la negociación, lograr aumentos nominales de salarios con carácter decreciente para marcar una pauta también convergente con la inflación, preservar el salario real y cuidar el empleo", sostuvo Masoller. "Todavía no ha terminado, pero la evaluación que hacemos de los acuerdos alcanzados es muy positiva. (...) Muy favorable a la consistencia de las políticas macroeconómicas. En términos generales se han incluido los aspectos fundamentales de los lineamientos del Poder Ejecutivo y ningún trabajador ha perdido salario real", afirmó.


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