Alas Uruguay "nunca estuvo mejor comercialmente", dijo directora

Presidenta del directorio afirmó que no se plantea suprimir vuelos comerciales

La presidenta del directorio de la aerolínea Alas Uruguay, Sabrina Acevedo, aseguró ayer que “la empresa nunca estuvo mejor comercialmente que en este momento”.

El lunes El Observador informó que el directorio de la compañía analizaba la suspensión de los vuelos comerciales, para realizar, en cambio, vuelos chárter. Acevedo negó que esa posibilidad estuviera sobre la mesa.

A mediados de julio, El Observador había dado cuenta de la decisión de la aerolínea de desprenderse de uno de los tres Boeing 737 arrendados que componían su flota. Luego de conocida la noticia, el vicepresidente de la firma, Nicolás De los Santos, confirmó a Telemundo que efectivamente se había adoptado esta medida.

Consultada acerca del porqué de esta decisión en un momento de bonanza comercial como la que había descripto, Acevedo indicó que no estaban “utilizando” esa aeronave. “Y porque tenía chequeos a futuro que no eran convenientes para la empresa económicamente; por lo tanto se decidió entregar ese avión”, agregó.

La presidenta del directorio de la aerolínea indicó que los otros dos aviones con los que cuenta sí están en al aire. “Andá al aeropuerto y fijate la cantidad de pasajeros que está transportando Alas Uruguay”, dijo.

Desde hace un tiempo se maneja la posibilidad de que la firma alcance un acuerdo de algún tipo con otra empresa de la industria. Se barajaron varios nombres: las bolivianas Amaszonas y Boliviana de Aviación (BOA), así como la brasileña Azul Líneas Aéreas.

En relación a esto, Acevedo sostuvo que Alas Uruguay ha visitado a varias empresas, así como también ha recibido a algunas empresas en el país. “Constantemente estamos negociando y estamos llegando a algunos acuerdos, que no te puedo comentar porque justamente son negociaciones”, apuntó.

Nacimiento y desafíos

Alas Uruguay surgió después del cierre de Pluna –en julio de 2012–, como un emprendimiento autogestionado de parte de los extrabajadores de la extinta compañía.

Luego de varias idas y venidas, la aerolínea empezó a volar sobre fines de enero de este año.

Un factor clave para que esto sucediera fue el dinero que aportó el Fondes: una línea de crédito por US$ 15 millones, aprobada cuando José Mujica era presidente.

La aerolínea goza por ahora de dos años de gracia, que vencerán 24 meses después del comienzo de su operativa. A partir de esa fecha, deberá empezar a pagar cuotas mensuales por un período de 10 años para reintegrar el monto que le fue prestado.

En los últimos meses fueron varios los hechos que se conocieron y que indicaban ciertos obstáculos en el camino de la aerolínea para alcanzar los objetivos trazados en su plan de negocios.

Entre otros, se hicieron públicos la falta de oferta de vuelos a largo plazo y el pedido de mayor financiamiento al gobierno –unos US$ 6 millones más, informó El País a fines de marzo.

A principios de mayo, el ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, manifestó en entrevista con radio El Espectador que el gobierno había decidido “respaldar” a Alas Uruguay “en lo que tiene que ver con las responsabilidades institucionales, pero no más desde el punto de vista financiero”.

Rossi: “dejar” que “haga su camino”

Consultado ayer en rueda de prensa a la salida del Consejo de Ministros acerca de la situación de la aerolínea, el ministro de Transporte y Obras Púbicas, Víctor Rossi, dijo que hay que “dejar” que Alas Uruguay “haga su camino”. El secretario añadió que no hay que agregar “elementos que puedan entorpecer el esfuerzo que está haciendo esa gente”. Desde su fundación, Rossi se mostró escéptico respecto a la viabilidad de la aerolínea autogestionada.