Albert Hammond Jr.: "Creo que más que mejorar quiero estar en el camino correcto"

El guitarrista de los punteos inolvidables de The Strokes le explica a este blog por qué pocas cosas le importan más que profundizar un sonido pop "que conecte", manteniendo siempre cierta elegancia

Año 2005. Los Strokes editan First Impressions of Earth, su tercer disco y, tiempo después de una gira, deciden hacer un parate por tiempo indefinido. Tras cuatro años de una intensidad acorde a los clichés de la industria del rock de fin de siglo (giras, encierros en el estudio, recaídas en vicios, etcétera) y presa de su propia combustión global, los Strokes se retiran cuando el primer atisbo de fracaso asomaba en su carrera. First Impressions... era un muy buen disco de canciones que quizá no estaba a la altura de los anteriores trabajos Is this it? o Room on fire, pero que el ciclo se zanjara con una separación parecía demasiado injusto para las posibilidades artísticas del grupo.

Tras dejar un tendal de imitadores de su estilo -generalmente malos- que comenzarían una ola insoportable de bandas cuyo nombre siempre comenzaba con "The", el "sonido Strokes" se refugió en uno de sus principales arquitectos. De algún modo, con Yours to keep, su primer disco de 2006, Albert Hammond Jr. dejaba de ser solo la primera guitarra de la banda neoyorquina y el autor de solos que muchos tararean como si fueran parte de la letra de las canciones para ser un compositor que, al menos tangencialmente, profundiza sobre la línea de sonora de su por entonces criogenizada banda. En ese primer disco se descubre el alma aún más pop de Hammond a través de melodías por las que ocasionalmente surfean sus punteos. El gen de ese sonido que enamoró a un público ávido de rock que no suene a grunge ni a britpop ni a nü metal se mantenía vivo en estas canciones que aparecían pasada la mitad de la década en la que el indie se iba corporizando como concepto difuso y de cierto provecho comercial dentro de la música mundial.

Hammond editó dos años después el disco Como te llama? que quizá iba un poco menos hacia ese costado. Su carrera como solista quedó en un impasse lleno de proyectos, otros trabajos, el regreso de los Strokes con gira en 2011 y una adicción a las drogas de la que tuvo que recuperarse en serio.

Como todas las bandas que se separan pero que el clamor popular, la amistad, los festivales y la venta de tickets mantiene vivas, los Strokes no están separados y hasta es probable que sigan sacando discos como el correcto Countdown machine (de paso, otra prueba de que resignificando el sonido de The Cars los Strokes son una gran banda también). Pero por otro carril suceden las carreras solistas de sus miembros. Julian Casablancas, el otro 50% de la columna vertebral sonora de los Strokes, comenzó a lidiar con su voz entre sintetizadores (con su primer disco Phrazes for the young, de 2010) y distorsiones (su disco con los Voidz de este año). Hammond, de nuevo, volvió a las fuentes.

La última frase puede ser tomada a mal por algún fundamentalista que no tenga en cuenta que hay algunas formas musicales que no por conocidas están canceladas para que un músico profundice en ellas. De algún modo, ha concebido un estilo propio en función de su paquete de influencias y en Momentary masters entrega lo que mejor sabe hacer: un sencillo artefacto pop lleno de piezas musicales poco pretenciosas pero difíciles de olvidar. De ellas y de lo que viene logramos -en otro hito sin precedentes para este blog- conversar con el propio Hammond, así que aquí va esta charla que sucedió hace dos meses entre Montevideo y alguna parte del Lower East Side neoyorquino. Sí, pasaron dos meses sin poder volver al blog pero eso no quiere decir que -afortunadamente- la buena racha de entrevistas internacionales inesperadas que este blog ha tenido el honor de alojar se haya cortado. Sin más preámbulos saludo de nuevo a mi público en este espacio (hola, Fernando, un abrazo) y doy paso a la entrevista.

Antes de hablar del disco, ¿pensaste alguna vez que en un concierto la gente iba a corear tus punteos de guitarra, como sucedió con los Strokes en Argentina en 2012?

No, mis solos son melódicos y fáciles de cantar, pero nunca esperás como guitarrista que alguien cante tus solos. Mi madre es Argentina así que tengo una idea de la pasión por el fútbol que hay allá y creo que esto conecta con eso. Es una buena parte de esa conexión, creo. Es bastante extraño y emocionante, por cierto.

Hablando de Argentina y de tu madre, ¿hay algo de la música rioplatense que te haya conmovido alguna vez?

Si por algo hablamos de música contemporánea tengo que decir que no. Mi padre grabó un disco en español pero él nunca fue una influencia que puedas decir "artística" en mi música. Si tengo que decirte algo que recuerdo es el tango sonando en casa, y en concreto a Carlos Gardel, la voz de Carlos Gardel...

... que por cierto es uruguayo.

Ah, no sabía eso. ¿No era francés? ¿Nadie lo quería y se lo iban pasando?

En realidad, más bien lo contrario. Todos lo reclamaban para sí mismos.

No tenía idea. En fin, que recuerdo mucho esa música sonando en casa, eso sin dudas. Había una cosa melancólica que luego coincidía con la letra, según me contaba mi madre y las historias eran, de alguna forma, muy ricas. No quiero sonar muy cerrado pero no tengo una experiencia con la música en español más allá de eso.

Vamos al disco: ¿qué hace que a los 35 años vuelvas a sacar un disco de música pop rock poco pretencioso e inocente, que tiene poco que ver con el cliché de la "madurez" de un compositor? En ese sentido parece de hecho un disco más seguro y auténtico que los anteriores.   

Bueno, definitivamente en mi mente el disco no podía sonar maduro porque eso es aburridísimo, aunque hay que estar de cierto modo para descontracturarse. Me siento muy bien con mi cabeza y mi cuerpo ahora y creo que eso se plasma en el disco. Creo que eso de la "madurez" te saca mucha curiosidad, lo vi incluso creciendo en bandas que fueron viéndose afectadas por esa noción. A la madurez la quiero para cuando sea padre, no para plantearme cómo hacer música pop. Mi objetivo es que en las canciones que hago, en una palabra o en una cita o en un pedazo de audio, a alguien le llegue y le pegue. Las canciones que más me han gustado desde chico son las que me divierten, no otras. Por eso sigo buscando eso.

Estas canciones están llenas de perspectivas diferentes desde donde te plantás como narrador pero esa es solo una forma de mirar el disco. También parece un disco hijo de alguien que ve mucho cine y por momentos las narraciones parecen guiones. Y en otros casos, además, uno puede prescindir de la letra y quedarse con lo que pasa a nivel musical. ¿Decir que un disco pop tiene varias capas que pueden apreciarse es el elogio definitivo? ¿Lo ves de la misma forma? ¿Fue algo buscado?

Bueno, por supuesto que escribiría todo eso que acabás de decir sobre el disco y así quedaría, no podría recibir un elogio mejor que ese. En concreto, creo que el rock and roll y el pop son dos estilos con los que crecí y me gusta jugar con sus estructuras, eso es por lo que me metí a hacer música. Trabajar sobre una estructura que conocés te permite moverte mejor y disfrutar cada vez más de hacer eso. En cuanto a lo cinematográfico, ni que hablar. No es consciente, pero sí que es cierto que alguna vez terminé hablando de cine en alguna entrevista. 

Y de hecho, te fuiste a Marruecos a filmar un clip con un director que se continúa en la siguiente canción que lanzaste como single. De algún modo son dos pequeños cortos conectados. 

Es que en realidad el cine es una fuente tremenda de inspiración para mí y de hecho algún día me gustaría incluso dirigir una película o estar todavía más por dentro del tema. Creo que uso inconscientemente mucho de ese estilo de narración para hacer canciones. 

Por ahí en tu ciudad hay un cineasta obsesivo que  ha definido a muchos de los artistas de ahí: Woody Allen. Perdón por lo obvio de la referencia, pero ¿cuánto de él hay en tus historias? Al final, sos un hombre de 35 años que puede estar más cerca de las obsesiones de Allen que antes. 

Nunca lo había pensado de ese modo pero debería; ayer estuve en el preestreno de su última película, que se estrena en unos meses (N. del R.: Hammond se refiere a Hombre irracional, que justamente se estrena en estos días en Uruguay) y tengo que decir en realidad que es una influencia enorme en mí a lo largo de mi vida. Su cine acompañó todos mis crecimientos y mis cambios porque siempre había una película para ver. Creo en concreto que su trabajo con los alter egos es de las cosas que más me fascinan dentro de lo que ha hecho. Es difícil de explicar, pero su cine se mete en tu vida, y además él lo logró de una forma en la que vos no ves toda la vida del director, solo ves lo que te quiere mostrar. Las referencias visuales, evidentemente son fuertes en lo que hago. En cuanto a sus obsesiones, probablemente sintonizo con todas. Y yo tengo además la suerte de reencontrar la energía y la excitación de mis 16 años ahora, a mis 30 y pico. Eso me viene bastante bien. 

Tu carrera solista trata de mantenerse en las fronteras del pop rock pero probablemente en el trabajo de guitarras y algunas otras cosas al menos intenta salirse de los márgenes. ¿Cómo se juega a hacer eso? ¿Cómo se le puede explicar eso a alguien que recién empieza para que no caiga en las formas más predecibles del pop?

Ah, hombre, me estás pidiendo un consejo y yo no sabría qué decir. A ver... para mí es una línea en la que estás parado: yo sé que quiero entretener pero a la vez mantener que lo que hago sea cool, y no necesariamente todo el mundo o todos los artistas tienen que verlo así. Lo que a mí me pasa es que mucho de lo divertido es superficial y me parece insoportablemente aburrido, una mierda. Mi referencia es la gente que tengo alrededor que yo sé que comparte mis gustos y mi forma de ver la música, y me empuja hacia ciertos niveles. Y al mismo tiempo yo qué sé; yo me enojaba mucho cuando escribía y ahora me encuentro en un punto en el que si lo que escribo me hace sentir seguro voy con eso a por todo. No me pasaba antes, pero creo que la clave fue darme cuenta de que quiero estar en el camino correcto más que lo que para muchos es "mejorar".  

¿Y cómo te das cuenta de que vas en el camino correcto?

En realidad pasa en un montón de lugares diferentes. A veces es en un encuentro con la canción, en el momento en que la acompañás con la guitarra, cuando la editás y ves que funciona... o a veces te das cuenta cuando terminás el disco y empezás a pensar en el que va a venir.

Como guitarrista tenés muchas influencias muy claras y el sonido de los Strokes ha influido a varias bandas actuales y de hace algunos años. Pero ¿quiénes son tus voces influyentes? ¿Qué cantantes encontrás en tu voz?

Seguro que uno es Robert Pollard de Guided by Voices. Otro tiene que ser Buddy Holly y otro John Lennon. Veo cosas de ellos en mi voz porque trato de sacar cosas de ellos y usarlas, inflexiones, ese tipo de cosas. Todo eso en el camino de encontrar mi propia voz, que creo ahora sí se va perfilando un poco más. Y es interesante lo que pasa ahí porque te vas encontrando menos a tus influencias y más a vos mismo. 

Entonces, para cerrar: ¿qué es lo que quiere conseguir Albert Hammond Jr. dentro de las fronteras de la música pop? ¿Hay un propósito concreto o es solo cuestión de pasarla bien y esas cosas?

Yo lo primero que quiero es establecerme como artista. Quiero tocar, quiero seguir grabando y quiero salir de gira a llevar estas canciones y las otras. Hay mucha cosa que quiero hacer y dentro del pop en concreto lo que me propongo hacer es conectar lo mejor posible y mirar mucho qué es lo que pasa en ese proceso, si lo estoy logrando o no. Lo que más quiero es conectar.


Comentarios

Acerca del autor