Alertan que brasileños organizan a delincuentes en ciertos barrios

Bonomi y Fernández Huidobro fueron al Parlamento por robos a cuarteles y planes antiterroristas
El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, reveló que la Policía detectó la presencia de brasileños organizando a delincuentes en algunos barrios de Montevideo para cometer atracos en busca de armas. Aclaró que no cree que se trate de grupos fuertemente organizados.

El senador Javier García (Partido Nacional) cree que hay una "conexión" entre los robos a los cuarteles, algo que descartan las autoridades.

"Alguien organiza la compra (de armas) y promueve el robo para que lo lleve a cabo gente que tiene la oportunidad", explicó el ministro el martes, en la comisión especial de seguridad pública y convivencia del Senado.
Bonomi y el ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, fueron invitados al Parlamento a informar sobre los robos a cuarteles así como la política antiterrorista de Uruguay.
Ese último punto fue tratado en régimen de secreto con los legisladores, por lo que no hubo registro taquigráfico de esa parte del encuentro.

En ese ámbito, Bonomi dijo que desde Brasil hay una enorme demanda por fusiles y pistolas Glock, que son las que usa la Policía. Los pedidos pueden provenir de narcotraficantes, grupos de delincuentes o incluso de hacendados que tienen sus guardias privadas, explicó.

El ministro dijo que se detectó a brasileños organizando a delincuentes de Uruguay y que no cree que estén vinculados a grupos terroristas.

Eleuterio Fernández Huidobro, según la versión taquigráfica de la comisión a la que accedió El Observador, opinó que "el aumento de la violencia" entre bandas criminales de Uruguay y de "la demanda de armas de alto poder de fuego" hacen apetecible correr el riesgo de entrar a robar a un cuartel.

Eso hace años era impensable, comentaron los jerarcas.

"Nos inclinamos a pensar que lo que ocurre es que en el mercado hay una oferta de mucha plata, una plata tentadora por armamento de esa naturaleza (fusiles Steyr) y lo mismo por pistolas Glock". "Son muy apetecibles para la delincuencia del Uruguay y especialmente para la brasileña.El precio de esos fusiles en Brasil es mucho mejor que el que se puede ofrecer en el mercado negro uruguayo", afirmó el ministro de Defensa.

También dijo Fernández Huidobro que de las investigaciones de Inteligencia no surge la presencia de una banda especial dedicada a robar en edificios militares.

Para el ministro, algunos de los robos ocurridos fueron "entregados" y recordó que las Fuerzas Armadas tienen una rotación anual del 10% del personal, "mucha juventud que no se queda" y soldados que tienen información de lo que ocurre en los cuarteles y viven en barrios con delincuentes.

Según el director general de Secretaría del Ministerio de Defensa, Hernán Planchón, entre enero y febrero de este año hubo 11 intentos de ingresar ilegalmente a predios militares.

El senador Javier García (Partido Nacional) aportó datos de 32 incidentes de ese tipo y en varios, los uniformados debieron efectuar disparos. A García le llamó la atención "lo incompleto" de la información que aportó Defensa.
El senador Pedro Bordaberry (Partido Colorado) denunció la existencia de una orden por la cual la guardia de la Brigada de Infantería número 1, donde fue herido un soldado de un disparo cuando se entró a robar fusiles, debía estar con el cargador sin municiones.

El ministro Fernández Huidobro consideró que esa orden dada por un jefe de brigada, fue revocada y el jerarca sancionado. "Es insólito que en un campamento militar la guardia de prevención no tenga munición en las armas, viola todos los reglamentos habidos y por haber", afirmó el ministro de Defensa Nacional.

El jerarca, ante un planteo del senador Ernesto Agazzi (Frente Amplio) dijo que no relaciona los intentos de ingreso a los cuarteles con el robo de datos sobre personas desaparecidas, ocurrido en la Universidad de la República.

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