Algo olía mal en Brasil

Luego de dos años de investigación, las autoridades destaparon una red de corrupción que adulteraba carnes
Un funcionario del Ministerio de Agricultura y Abastecimiento (MAPA), que denunció haber sido trasladado por cumplir con su función y negarse a aceptar irregularidades, permitió descubrir una de las mayores redes de corrupción en Brasil, vinculada a facilitar la venta de carnes en estado de descomposición y sometidas a diversas adulteraciones. Estas producciones de carnes se destinaban al mercado interno y a la exportación.

El funcionario responsable de fiscalizar que carnes y productos cárnicos se encontraran en correctas condiciones de consumo estaba lejos de suponer que su actitud desataría la operación Carne fraca (Carne débil), calificada como la mayor operación realizada en la historia por la Policía brasileña. Incluyó una investigación de dos años, la movilización de 1.100 agentes de la Policía Federal en siete de los 27 estados brasileños. Además, involucró a 21 empresas, entre ellas las multinacionales BRF y JBS, y unos 40 arrestos de empresarios de la carne y fiscales sanitarios del MAPA.

La investigación determinó que las empresas frigoríficas ejercían una influencia directa sobre el MAPA, lo que le permitía escoger los funcionarios que debían efectuar las fiscalizaciones en sus empresas, y lo hacían a través de pagos de coimas.

Palabras claves

Dedo, guante y documento eran los términos usados por los fiscales agropecuarios del MAPA para pedir las propinas, explicó el juez Marcos Josegrei da Silva, de la 14ª Sección Federal de Paraná, que dispuso las prisiones del caso. Los funcionarios corruptos recibían también cajas de carne, pollos, pizzas, raciones para animales y botas como favor por hacer la vista gorda en las fiscalizaciones, dijo Josegrei.

Esos funcionarios que recibían fuertes coimas por no cumplir sus obligaciones de contralor, permitían que en las plantas frigoríficas ubicadas en diversos estados se concretaran diversas irregularidades, por ejemplo permitir la venta para el consumo de carne en mal estado y maquillada con algunos productos cancerígenos.

Entre las irregularidades sobresalían el reembalaje de productos vencidos y la comercialización de carnes en condiciones inapropiadas para el consumo humano.

Detalles

Entre las prácticas delictivas desarrolladas se pudo observar el uso de ácidos y otros compuestos químicos, que son calificados como cancerígenos y que tenían por finalidad disimular las características físicas del producto en mal estado, así como también su olor, según explicó el comisario de la Policía Federal, Mauricio Moscardi.

Entre los productos utilizados se aplicó a la carne vitamina C para disfrazar el color, así como también conservantes por encima de los niveles permitidos por las autoridades. Los fiscales que eran sobornados para flexibilizar los controles, facilitaron, por ejemplo, que un embarque de carne con salmonella, que había sido devuelto desde Europa, fuera aprobado para el consumo dentro del país. Además de las acusaciones de vender carne en estado de descomposición, se revelaron otras prácticas fraudulentas.

Una de ellas fue el "maquillaje" con ácido ascórbico o vitamina C para mejorar el aspecto de la carne, que es considerado un producto que puede producir cáncer. Otro método que fue denunciado, en este caso dentro de la producción de pollos, fue la inyección de agua para aumentar el peso. "En el caso del ácido ascórbico solo debe utilizarse para productos procesados, nunca para la carne que sirve de materia prima", dijo a la BBC de Londres, Pedro Eduardo de Felício, académico veterinario de la Universidad Unicamp. En el caso del pollo se trata más de un fraude económico y no de un tema de riesgo para la salud humana.

Además, de acuerdo al reporte policial, entre las 38 personas arrestadas hay funcionarios de gobierno, algunos de los cuales pertenecen al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, del presidente Michel Temer) y otros son del Partido Progresista.

"La investigación deja bien claro que una parte del dinero de las coimas era revertido para los partidos políticos", señaló Moscardi.

Por otra parte, hasta las meriendas escolares de la red estadual de Paraná fueron afectadas por las irregularidades. Los estudiantes recibieron salchicha de Perú, en la práctica sin carne, sustituidas con proteína de soja, fécula de mandioca y carne de pollo.
Llama la atención la forma en que hacían los pagos a los funcionarios. Los dineros eran entregados dentro de isopores (recipientes térmicos), por transferencias bancarias a nombre de terceros y hasta disimulados dentro de cortes de carne de alto valor.

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