Almagro juega fuerte y convoca reunión "urgente" en OEA por Venezuela

El excanciller uruguayo subió la apuesta en su duelo contra Maduro y activó la Carta Democrática Interamericana
Hasta hace un año y tres meses aliado político mientras era canciller de la administración del expresidente uruguayo, José Mujica (2010-2015), la relación entre Luis Almagro y el gobierno venezolano de Nicolás Maduro cambió de modo radical en cuestión de meses. Desde que asumió el 26 de mayo de 2015 como secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el senador electo del MPP fue uno de los políticos de la región que más frente le hicieron al chavismo, un modelo que atraviesa una crisis política, social y económica en su país.

Almagro y Maduro protagonizan desde el año pasado una escalada de cruces que ayer llegó al punto máximo de tensión cuando el secretario general de la OEA convocó a una "sesión urgente" del Consejo Permanente del organismo para discutir la situación en Venezuela, invocando la Carta Democrática Interamericana.

En un informe de 132 páginas publicado ayer, Almagro recurrió al artículo 20 de la carta para "solicitar la convocatoria de un Consejo Permanente de los Estados miembros entre el 10 y el 20 de junio de 2016", un procedimiento que "deberá atender a la alteración del orden constitucional y cómo la misma afecta gravemente el orden democrático" de Venezuela.

El procedimiento, con escasos precedentes, prevé sanciones de distinta intensidad y puede terminar en una eventual suspensión de la participación del país caribeño en el organismo.

De acuerdo con esa Carta, el Consejo Permanente puede disponer, con la aprobación de la mayoría de los 34 países miembros, la realización de gestiones diplomáticas, incluidos los buenos oficios, para "promover la normalización de la institucionalidad".

"La crisis institucional de Venezuela demanda cambios inmediatos en las acciones del Poder Ejecutivo –señaló Almagro este martes en su extenso documento– a riesgo de caer en forma inmediata en una situación de ilegitimidad".

"La crisis institucional de Venezuela demanda cambios inmediatos en las acciones del Poder Ejecutivo –señaló Almagro este martes en su extenso documento– a riesgo de caer en forma inmediata en una situación de ilegitimidad".

Ante ese cuadro, añadió Almagro, la responsabilidad de los países de la región es "asumir el compromiso" de hacer aplicar lo determinado por la Carta Democrática Interamericana "de una manera progresiva y gradual que no descarte ninguna hipótesis de resolución, ni las más constructivas ni las más severas".

Almagro también definió como "una muy buena idea" la participación de expresidentes de países de la región, como lo expresó recientemente el titular de la Unasur, el exmandatario colombiano Ernesto Samper.

La respuesta de Maduro ayer no se hizo esperar: "La Carta Democrática la puede poner en un tubo bien fino y métase su Carta Democrática por donde le quepa, Almagro", dijo el presidente de Venezuela.

La semana pasada, Venezuela acusó a Almagro de ser "irresponsable" y crear malestar entre los Estados miembros del organismo por su empeño con exponer la situación interna del país. Además, Venezuela sostiene que la Carta Democrática, aprobada por el consenso de los 34 países de la OEA en 2001, no puede invocarse sin su aprobación.

La historia


Pese a los cruces de los últimos días sobre la potestad o no de Almagro de activar la Carta Democrática, las diferencias con Maduro se arrastran al menos desde diciembre del año pasado, cuando Venezuela tuvo elecciones legislativas.

Una semana antes de los comicios, Almagro pidió al oficialismo venezolano que convocara al desarme de grupos civiles y además condenó el asesinato del dirigente opositor Juan Manuel Díaz, lo que calificó como una "herida de muerte a la democracia".

"Se da conjuntamente con otros ataques realizados contra otros dirigentes políticos de la oposición en una estrategia que procura amedrentar a la oposición", agregó.

Maduro le respondió de inmediato y lo tildó de "basura". "Pobrecita señora basura que la compare con
Almagro", ironizó.

En marzo, Almagro afirmó durante una entrevista con el diario chileno El Mercurio que "a la democracia le hacen muy mal los presos políticos", y criticó el apresamiento del opositor venezolano Leopoldo López, condenado a 14 años de prisión por incitar a la violencia durante protestas para presionar la renuncia de Maduro.

Un mes después, en abril, Almagro pidió al gobierno venezolano firmar una ley de amnistía aprobada por el Parlamento de ese país, dominado por la oposición, que pretende sacar de la cárcel a unos 76 disidentes.

El último round


Pero fue a principios de mayo cuando el tono de la discusión comenzó a dispararse del todo luego de que Almagro recibiera en Washington a diputados de la oposición venezolana. Los legisladores reclamaron por las demoras en la activación de un referendo revocatorio contra Maduro y le pidieron a Almagro invocar la Carta Democrática Interamericana.

El gobierno de Venezuela acusó el 5 de mayo al secretario general de la OEA de respaldar los pasos de opositores, siguiendo "instrucciones" de Estados Unidos. En una cargada sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA en Washington, la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, arremetió repetidas veces contra Almagro.

Dos semanas después, Almagro advirtió en una carta a Maduro que se transformaría en un "dictadorzuelo" si impide el referendo revocatorio empujado por la oposición.

Almagro "es un traidor hace tiempo", respondió el presidente del país caribeño. "Un día contaré su historia; yo se lo dije a Mujica en su momento. Fue una jugada maestra que hicieron los gringos, la CIA, con un agente, Almagro", sostuvo.

El secretario general de la OEA acusó a Maduro de mentiroso y lo llamó a frenar la corrupción de su gobierno, liberar a los "presos políticos" y devolver el "legítimo poder" al Parlamento venezolano, dominado por la oposición, que ha visto sus competencias constitucionales reducidas por el Tribunal Supremo de Justicia. "No soy agente de la CIA. Y tu mentira, aunque repetida mil veces, nunca será verdad", afirmó Almagro.

Los opositores festejan


El presidente del Parlamento venezolano, el opositor Henry Ramos Allup, celebró ayer el informe de la OEA con el que el secretario del organismo, el uruguayo Luis Almagro, invocó la activación de la Carta Democrática Interamericana. El parlamentario sostuvo que la situación del país caribeño "no se puede ocultar más ni con gestiones de carácter burocrático ni con gestiones de carácter diplomático".

Fuente: Basado en agencias

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