Alrededor de 700 mil personas están habilitadas a cambiarse de banco para cobrar su sueldo

El plazo para hacerlo es hasta el 30 de setiembre; luego de esa fecha deberá esperarse un año

Hasta el próximo 30 de setiembre hay unas 700 mil personas que están habilitadas a cambiar de institución financiera para cobrar su salario vía medios electrónicos, en el marco de lo previsto por la ley de Inclusión Financiera.

La reglamentación establece que aquellos trabajadores que al 30 de setiembre de 2015 ya percibían su salario en un banco o en una red de pagos y cobranza, ahora podrán cobrar en una institución diferente a partir de octubre de este año.

Para efectivizar el cambio, el trabajador tiene un plazo de dos meses –que está vigente desde el pasado 1° de agosto y hasta el 30 de setiembre– para comunicárselo a su empleador. De esa forma, podrá comenzar a cobrar en la nueva institución elegida los haberes que corresponden a octubre y que se abonan en noviembre.

Vencido ese plazo, si el trabajador no comunicó su decisión de cambio a su empleador tendrá que esperar un año para poder hacerlo. En ese lapso de tiempo deberá seguir cobrando a través de la institución que ya tenía u otra que eventualmente pudiera seleccionar la empresa.

También está previsto que si al 15 de setiembre el trabajador no comunicó su decisión de cambiar de banco, la empresa tiene la obligación de notificar a cada uno de sus empleados que luego del 30 de setiembre no podrá hacerlo.

Los trabajadores que decidan cambiarse deben ir a la institución de preferencia y abrir la cuenta. Luego de la apertura deberán llevar al empleador la información que la institución elegida le haya entregado (datos de la cuenta o instrumento de dinero electrónico) para que se puedan hacer los pagos.

Una vez que se realiza una elección (tanto para cambiarse o permanecer en una institución), se podrá optar por otro lugar de cobro luego de transcurrido un período mínimo de un año. Esa medida busca mitigar las dificultades operativas que tanto para los bancos como para las empresas puede provocar una movilidad constante del trabajador.

El coordinador del programa de Inclusión Financiera del Ministerio de Economía (MEF), Martín Vallcorba, explicó a El Observador que "la idea no es crear una industria del traspaso". En ese sentido, dijo que el criterio utilizado se tomó analizando la experiencia que ya había con mutualistas de la salud y AFAP.

Previo a la instrumentación de la ley de Inclusión Financiera en 2014, eran las empresas las que tenían la potestad de seleccionar la institución en la cuál radicar las cuentas de nómina para luego acreditar los pagos. Eso les permitía además hacerse de beneficios.

Ahora, la ley busca que el paquete de beneficios se traslade al trabajador como cliente de los bancos.

"La institución podía estar brindando un muy mal servicio y no había posibilidad de cambiar. En la medida que los trabajadores eligen y se pueden cambiar si no están satisfechos, eso de alguna manera genera presión para que se mejoren los servicios", apuntó Vallcorba.

Los nuevos bancarizados

Desde octubre de 2015 la ley de Inclusión Financiera habilitó que las personas que todavía no cobraban su salario vía banco pudieran empezar a hacerlo seleccionando una institución financiera o emisor de dinero electrónico, donde el empleador debe depositarle el dinero.

Entre octubre del año pasado y mayo de 2016, solo a través del Banco República (BROU) se habían habilitado más de 100 mil nuevas cuentas. Y aunque todavía las autoridades no manejan cifras respecto a la evolución en el sector privado, Vallcorba había dicho que las aperturas también vienen a buen ritmo.

En estos casos, el asalariado tenía plazo hasta junio pasado para seleccionar un banco o institución emisora de dinero electrónico. Vencido ese plazo y por un lapso de tres meses, (hasta el 30 de setiembre) es el empleador quien está habilitado para hacer la elección si antes el trabajador no la hizo.

La ley también contempla la posibilidad de que, en común acuerdo con su patrón, el trabajador continúe recibiendo el pago en efectivo hasta mayo de 2017 como plazo límite.

De acuerdo a estimaciones manejadas por el MEF a fines de julio pasado, alrededor del 50% de los trabajadores no cobra su sueldo a través de una cuenta bancaria (unas 800 mil personas).

Las cuentas sueldo no tienen costo de apertura, mantenimiento ni saldo mínimo y están asociadas a una tarjeta de débito en el caso de los bancos.

Además, las consultas de saldo son gratis, y es posible hacer hasta cinco extracciones de dinero y ocho transferencias sin costo por mes para el usuario.

La carrera por mantener y captar clientes

Todos estos cambios en el sistema de pagos implican un desafío para las estrategias de los bancos, tanto en la carrera por captar nuevos usuarios, como para evitar perder clientes que opten por otra institución.

En diálogo con El Observador, el gerente de Banca Persona de HSBC, Alberto Mello, indicó que el objetivo del banco pasa por posicionarse "como la mejor propuesta del mercado" en cuenta sueldos. "Ofrecemos un servicio ágil y personalizado, las mejores opciones en productos de créditos (autos, casas y personales) y beneficios en tarjetas de crédito y débito, y otros acuerdos estratégicos", dijo. El ejecutivo agregó que próximamente el banco lanzará al mercado una nueva propuesta que incluirá también opciones para "mejorar" el rendimiento del dinero para sus clientes.

Por su parte, el gerente de Medios de Pago y Nóminas de Santander, Juan Manuel Gasparri, indicó a El Observador que la estrategia de captación para este segmento de clientes es variada, pero tiene como base brindar "una oferta de valor diferencial", con condiciones preferenciales en los distintos productos que el banco ofrece, como son créditos al consumo, automotores o hipotecarios, entre otros; además de "seguir potenciando" los beneficios que se ofrecen con la tarjeta de débito

"Estamos trabajando también en mejoras al proceso de contratación, procurando usar canales digitales para mejorar la experiencia del cliente al momento de elegirnos como su banco para recibir su sueldo", añadió el ejecutivo.

Consultado sobre la estrategia a seguir para retener los clientes que ya eligen el banco para cobrar sus haberes, sostuvo que la tarea pasa por recordar, tanto a los funcionarios como a las empresas los beneficios que se tienen por cobrar el sueldo en la institución, sumado a los acuerdos de descuentos con tarjetas de débito y la posibilidad de utilizar aplicaciones móviles para operar con el banco.

Por otro lado, desde Red Pagos que presta servicios como emisor de dinero electrónico, se informó que "ya hay varios miles de acreditaciones de sueldos", de los cuales algunos corresponden a sueldos que se cobraban por mostrador y que se han pasado a la tarjeta prepaga que ofrece la empresa. El Observador también consultó a los bancos Itaú, BBVA y Scotiabank, pero no obtuvo respuesta



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