Alternativas al supergás para calefaccionar el hogar

Las dificultades en el abastecimiento abre la puerta a otras opciones. Conozca características y beneficios

Una de las opciones más económicas y efectivas de calefacción es mediante el uso del gas natural o supergás, sin embargo, las dificultades en su abastecimiento producidas por la alta demanda y los conflictos en el sector son cada vez más recurrentes.

Existen otras alternativas a la hora de ponderar la calefacción del hogar. Vea algunas de sus características y beneficios.

Estufas a kerosene

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Las estufas a kerosene o parafina son una opción para calentar la casa rápidamente. Estas no requieren de instalación, son portátiles y su calor se siente rápidamente. Sin embargo, no se recomienda mantenerlas encendidas durante más de dos horas porque al ser el kerosene un derivado del petróleo, se produce la concentración de monóxido de carbono en los espacios cerrados.

Se recomienda colocarlas en espacios de hasta 50 m2, en función del modelo y la potencia.

Este tipo de estufas no ofrece riesgo de explosión ni de incendio. En caso de que la estufa se caiga, se apaga para evitar un accidente mayor. Algunas incluso pueden incluir un sistema que impide que los niños puedan apretar algún botón de encendido.

Todos los diferentes tipos de estufas precisan kerosene y otras aparte necesitan pilas AA para funcionar.

El precio de las estufas nuevas oscila entre los US$ 200 y US$ 600 según su tamaño, según un relevamiento realizado en comercios locales. Vienen con capacidad para 6,3 o 7,5 litros. Un bidón de 6,3 litros dura entre 12 a 48 horas de encendido según la intensidad de la temperatura y para el de mayor capacidad, se prolonga entre unas 24 y 72 horas según empresas que las comercializan. Cada litro de kerosene cuesta $ 30,1 y se puede encontrar en estaciones de servicio.

Salamandra o "quematuti"

Estufa salamandra

La salamandra es una estufa a leña de hierro u otros materiales metálicos según el modelo.

Al tener un sistema de combustión lenta, actúa reteniendo el aire caliente por mayor tiempo. Para su instalación sólo se requiere atender que posean una salida de ventilación siempre.

Por su diseño, retiene el 60% del poder calórico, mientras que una estufa a leña de hogar (agujero en la pared), el 20%.

Esta cifra se debe a que una estufa abierta quema la leña a mucha velocidad, porque el fuego tiene a su disposición todo el oxígeno que necesita para arder. No hay manera de controlar la cantidad de oxígeno en una estufa que no tiene puerta.

La salamandra convencional de hierro negro conocida como "quematuti" oscila entre los $ 2000 y $ 11.000 aproximadamente. Actualmente existen estufas más modernas, con puerta de vidrio y base de ladrillo con un sistema de doble cámara y una pequeña chimenea. Su precio es mayor al de la estufa tradicional y cuesta entre US$ 500 y US$ 4.000 según su tamaño. También requiere de una instalación más sofisticada.

Según empresas que comercializan salamandras, una hora de encendido consume aproximadamente un kilo de leña, y en espacios medianos, en ese tiempo ya es suficiente para que caliente la zona. La leña seca cuesta alrededor de $ 3.000 la tonelada.

Estufas eléctricas

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Las estufas halógenas vienen de 4.000 a 1.200 watts y tienen una instalación sin costo: enchufarlas. A su vez, al caerse se apaga automáticamente y no emite gases dentro del ambiente. Sin embargo, su calor es muy localizado y presentan un elevado costo de consumo de energía. La ventaja es que puede calentar paredes y muebles, conservando el calor luego de apagada. El precio de una estufa halógena de 1.200W de potencia se ubica entre los $ 350 y $ 1.000.

Los caloventores tienen la ventaja de calentar muy rápido si se mantienen los espacios cerrados, pero su calor desaparece poco después de apagarlo. Al igual que las estufas halógenas, presentan un alto costo de consumo de energía. Según su potencia y tamaño, el precio de un caloventor ronda entre los $ 250 y $ 1.000 aproximadamente.


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