ALUR firmó acuerdo salarial con ajuste por inflación cada dos meses

ANCAP debe ratificar el convenio de ALUR que quiebra las pautas del gobierno
El gremio de los trabajadores de Alcoholes del Uruguay (ALUR) –propiedad de ANCAP (90%) y de la petrolera venezolana Pdvsa (10%)– firmó un acuerdo con la empresa donde los aumentos salariales previstos son cada dos meses y por el total de la inflación. Además, por trabajar los domingo en época de zafra, la paga será 70% superior a la de un día común. El convenio, que mantiene los mismos parámetros que el que estaba vigente el año pasado, fue votado "por unanimidad" en la asamblea de los empleados de ALUR, compañía que opera bajo el derecho privado.
Lo acordado quiebra las pautas establecidas por el Poder Ejecutivo para la negociación salarial que se lleva adelante en un marco de enlentecimiento de la economía, que prevé aumentos nominales y con correctivos por inflación que tengan una periodicidad de 18 o 24 meses. Esa decisión defendida por el Ministerio de Economía busca desindexar los ajustes salariales como forma de contribuir a la contención de la inflación, algo que se da de bruces con el convenio negociado en ALUR.
El Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT afirmó que con las pautas salariales fijadas por el gobierno, los trabajadores perderán capacidad de compra. La central sindical reclamó además que los correctivos por inflación sean anuales. El Ministerio de Economía sostiene que al final de cada convenio de dos años los trabajadores no perderán poder adquisitivo.
Un acuerdo de esas características, como el logrado por los trabajadores de ALUR, con beneficios superiores a las pautas oficiales, debe aún ser aprobado por ANCAP y a nivel ministerial.
Ese acuerdo, según supo El Observador, figura como asunto ingresado al directorio de ANCAP que deberá ratificarlo para que entre en vigencia. Fuentes de ANCAP informaron que el tema se discutirá la semana próxima en el directorio que preside Marta Jara. Integrantes de la cúpula de ANCAP son conscientes de que el acuerdo de ALUR con sus trabajadores se encuentra por fuera de los lineamientos del gobierno.

Firmado

Según el documento al que accedió El Observador, el convenio con ALUR se firmó el 10 de agosto en Bella Unión y además de los dirigentes gremiales del Sindicato de Obreros de la Caña de Azúcar (SOCA), lo suscribieron Manuel González, gerente general de ALUR, Ricardo Silva que es el gerente de Gestión humana, y Humberto Graña, gerente de la Unidad de caña sorgo y derivados.
Por el sindicato negociaron el presidente, William Paz, y el secretario Ruben Couto. Este último fue quien confirmó a una radio local de Artigas que "dos asambleas" aprobaron lo firmado.
Couto explicó a El Observador que las autoridades de ALUR "intentaron cambiar el convenio para ajustarlo a las pautas del gobierno y que fuera por años". El gremio se opuso, hubo paros, negociaciones, y al final se acordó que se mantenían los aumentos cada dos meses y por el total de la inflación aunque la validez será por un año.
Couto comentó que "desde hace años" tienen el sistema de aumento salarial bimensual.
El complejo agro energético de ALUR tiene cuatro plantas: dos en Montevideo, una en Paysandú y la restante en Bella Unión. En total son algo más de 800 empleados. En Bella Unión trabajan cerca de 500, a los que hay que sumar unos 1.200 cortadores de caña que no son parte de ALUR, sino contratados por los productores.

El acuerdo salarial firmado abarca a todos los trabajadores de ALUR "permanentes y zafrales" que desempeñan funciones vinculadas a la caña de azúcar. Según se interpretó en ANCAP, comprende a los 520 empleados de la empresa y deja fuera a los cortadores de caña, además de los gerentes de la planta, jefes de división y jefes de departamentos.

El convenio estableció que será retroactivo al 1° de mayo de este año y regirá hasta el 30 de abril de 2017. En el capítulo titulado Oportunidad de los ajustes salariales, se indicó que "se mantiene un régimen bimestral de ajustes salariales, tomándose como base de cálculo el 100% del Índice de Precios al Consumo (IPC)".

El beneficio de nocturnidad se regirá por la normativa nacional y respecto a los días domingo se arregló para que en períodos de producción –que es la zafra de la molienda de la caña y del sorgo, producción de azúcar crudo, refinado, fraccionado de azúcar y producción de etanol– el trabajo tendrá una remuneración con un plus del 70% sobre el jornal correspondiente al día normal de trabajo.
La gestión de ALUR hasta el año 2015 fue investigada en el Senado en un proceso que terminó con la oposición presentando denuncias ante la justicia penal al sospechar un manejo irregular que puede configurar delito. Desde el Frente Amplio se rechazó las acusaciones planteadas desde los partidos Nacional, Colorado, Independiente y Unidad Popular.

Investigadora revisó las cuentas

La gestión de ALUR, el manejo de recursos y los costos de construcción de su planta de Paysandú –empresarios privados denunciaron en el Parlamento el pago de sobreprecios– fueron analizados en la comisión investigadora que formó el Senado el período pasado.

La planta de bioetanol de Paysandú fue construida por la compañía Abengoa por US$ 80 millones pero los trabajos terminaron costando a Alur US$ 147 millones.

Esa diferencia, según lo explicó el Frente Amplio, es porque la primera cifra corresponde al costo de la planta y el resto a la instalación de trabajos "periféricos" que la tornan operativa.

Las denuncias de supuestos sobreprecios las formularon los empresarios Gabriel Pérez Morgan y Alfredo Correa quienes al presentarse tarde no pudieron participar de la licitación para construir esa obra.

Sobre las cuentas de ALUR, el senador Pedro Bordaberry denunció que ANCAP, presidida entonces por el hoy vicepresidente de la República Raúl Sendic, y ALUR por el hoy senador Leonardo De León acordaron una transferencia mayor de dinero por las compras de biocombustibles.

Eso llevó a que ALUR empezó a figurar dando ganancias y ANCAP incrementó sus pérdidas.

Por su parte, el senador Alvaro Delgado, comentó que esas "capitalizaciones a ALUR" le costaron a ANCAP, US$ 100 millones.

ALUR acumula ganancias
ALUR cerró su balance del 2015 con una ganancia neta de unos US$ 2 millones.

De los 10 balances que cerró ALUR desde su fundación, en cuatro (básicamente al inicio de la gestión) cerró con pérdidas por US$ 19,8 millones, mientras que en los seis que cerró con números positivos las utilidades sumaron US$ 17,2 millones.

La empresa alcanzó el mejor desempeño en 2014 con una ganancia de US$ 8,3 millones.

Sin embargo, el ministro de Economía, Danilo Astori, reconoció que ANCAP paga a la empresa por sus biocombustibles un precio muy por encima de los valores internacionales.



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