Amodio pidió que lo sacaran del país en el baúl de un auto para no ser detenido

El editor de su libro cuenta detalles del día de la presentación y sentencia: "es un preso político en democracia"

Para el editor de su libro, Amodio es un preso político. Así lo afirma en una entrevista publicada por el portal Ecos.la realizada por Leonardo Haberkorn. Federico Leicht, de 42 años, es periodista y ha escrito cinco libros, pero además es el editor de Palabra de Amodio, la obra de Jorge Marius que en agosto de 2015 vino a presentar a Uruguay el ex tupamaro Amodio Pérez.

La presentación, realizada en el hotel Sheraton, derivó en un proceso judicial por el cual Amodio -que vivía en España desde hacía más de 40 años- fuera procesado con prisión por "reiterados delitos de privación de libertad". Finalmente se le concedió la prisión domiciliaria y hoy vive en casa de su hermano.

Leicht relata en la entrevista los detalles de cómo se decidió el viaje del ex tupamaro a Montevideo -él se lo sugirió y Amodio aceptó bajo la condición de que se montara un fuerte operativo de seguridad- y los detalles de la noche en que presentó su libro en el Sheraton de Montevideo y luego Inteligencia intentó detenerlo. El personal, dice Leicht, se presentó en hall del hotel sin orden judicial, pero pronto ya estaba en el piso de la habitación de Amodio.

Ante lo que sucedía, Amodio "se vio tentado a pedirnos que lo sacáramos del hotel en la valija de un auto. "Estás loco", le dije. "Vos no tenés 30 años, ni estamos en 1972". Quería que lo lleváramos a Rivera, a la frontera con Brasil. Le dije que era una locura, que yo no iba a ir preso".

La conferencia de Amodio en 8 frases

Con el hotel cercado por la Policía y el personal de Inteligencia discutiendo con Leicht, finalmente no se lo llevaron. La Policía volvió al día siguiente, a las siete de la mañana y fue finalmente detenido.

"Nuestro trabajo es mentir"

El editor reconoce que cometió un error al centrarse únicamente en la seguridad física de Amodio (explica que el operativo pagado por el diario El País se llevó buena parte del presupuesto asignado para la presentación), dejando de lado el aspecto político del tema. Además, detalla un encuentro que tuvo en plena calle con quien se le presentó como subdirector de Inteligencia, quien le dijo que quería hacerle algunas preguntas. "Fue un interrogatorio, muy cordial, en el cual me expresó que ellos estaban al tanto de lo que yo estaba haciendo y que les interesaba velar por la seguridad de "este personaje", dice Leicht en la entrevista. Y agrega: "Yo traté de acotar la información que le di al mínimo posible, porque estaba manejando todo en absoluta reserva. Cuando terminó la entrevista, este señor me saludó muy socarronamente y me dijo: "Bueno, Leicht, muchas gracias. Usted sabe que nuestro trabajo es mentir". Y ya me dio una pauta de lo que se venía".

Leicht, quien escribió el libro Cero a la izquierda. Una biografía de Jorge Zabalza (uno de los muchos dirigentes tupamaros para quien Amodio fue el gran traidor), cree que hubo un "acuerdo implícito de los más importantes exponentes o portavoces de la historia del MLN, que es la del chivo expiatorio. Todos necesitan el chivo expiatorio, un traidor. Encontrar un traidor fue una necesidad política del MLN y Amodio Pérez les vino al pelo".

En la entrevista apunta que cuando se encontró con el supuesto subdirector de Inteligencia lo que se intentaba no era darle seguridad a Amodio sino que "estaban preparando algo". Y cuando el periodista le pregunta quién, ¿el gobierno?, responde: "El gobierno, claro".

Lo que no había previsto quedó claro al fin de la conferencia de prensa, explica Leicht, cuando el personal de seguridad le avisó que "todo el departamento de Inteligencia de la Policía estaba en el hall del hotel". Aunque el jefe de Inteligencia le dijo que tenía una orden para detenerlo, de hecho nunca le mostró ningún papel sino que aclaró que era una "orden verbal de la jueza".

Al otro día Amodio fue llevado a Inteligencia, a pesar de que se les había dicho que sería trasladado directamente al juzgado. Allí el editor declara que se cruzó con el subjefe que lo había abordado en la calle. "Me saludó sonriente, desde lejos, como diciéndome: viste lo que es mi laburo". Su conclusión es que "fue una cosa que estaba toda armada" por gente del gobierno. "El gobierno son ellos. El gobierno es el ministro del Interior, el ministro de Defensa, el senador Mujica. Ellos son el gobierno", dijo en la entrevista.

Leicht considera que el papel que jugó la jueza Julia Staricco es "vergonzoso" y compara el auto de procesamiento de Amodio con un comunicado del MLN de 1968, "Es una especie de ajusticiamiento", agrega. "La jueza, evidentemente, está haciendo un favor. Y hay muchos elementos que me dan la pauta, desde cómo la fiscal se manejó en forma totalmente sesgada, ante su vista y paciencia".

Primera parte entrevista a Amodio Gabriel Pereyra



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