ANCAP ofrece negociar cambios con las distribuidoras privadas

El ente no cortará suministro y plantea un contrato a seis meses sujeto a modificaciones

Luego de una fuerte polémica pública que se generó por el intercambio de una serie de cartas que las distribuidoras privadas Petrobras y Axion (ESSO) mantuvieron con ANCAP en rechazo al nuevo esquema de distribución de combustibles que definió el Poder Ejecutivo, ayer se pactó una reunión entre las partes para "calmar las aguas" y "enfriar" el clima de tensión y enfrentamiento, dijo una fuente oficial al tanto del conflicto a El Observador.

La reunión, que se celebró en ANCAP, estuvo encabezada por el flamante gerente general del ente petrolero, Ignacio Horvath, y los principales ejecutivos de Petrobras Uruguay y Axion. "Tenemos que trabajar en conjunto para buscar una salida consensuada y no pretender fuego todo", indicó el informante.

Las distribuidoras privadas (Petrobras y Axion) tienen plazo para firmar un nuevo contrato de distribución ya que el que está vigente caduca esta jornada. Los servicios jurídicos del ente petrolero consideran que si no hay un nuevo contrato firmado, ANCAP no tiene la obligación de despacharle combustibles a ambas empresas desde su centro de distribución de La Tablada. En cambio, los asesores legales de las distribuidoras consideran que ANCAP no puede negarle el derecho al despacho de combustibles porque ese tramo del negocio no es monopólico. Además, consideran que "sin contrato" no hay ningún marco que regule bajo qué precio las distribuidoras privadas deben vender a las estaciones de servicio.

De todas formas, una fuente indicó que la "voluntad" de ANCAP es "no cortar el suministro" a las distribuidoras privadas. Por eso se les transmitió ayer que se buscaría alguna "salida legal" que les permita cargar desde mañana para evitar en eventual riesgo de desabastecimiento de las estaciones con el sello Petrobras (88 en total) y ESSO (101) durante el fin de semana.

El informante aseguró que la meta de reducir en 10% (US$ 36,2 millones) los costos de distribución y comercialización que alcanzan los US$ 362 millones anuales "se mantiene en todos sus términos". De acuerdo a estudios técnicos comparativos que realizó ANCAP, el margen de ganancia que tiene la cadena de distribución y comercialización en el país es de los más elevados en la región. Más que duplica al de Argentina y Chile, y está una vez y media por arriba de Brasil.

"Petrobras mantiene su disposición al diálogo con las autoridades de ANCAP para analizar en conjunto los ajustes propuestos por el ente a la distribución de combustibles en nuestro país y así lograr alcanzar un acuerdo que contemple las necesidades de todos quienes participan en la cadena de distribución de combustibles", comentaron desde la estatal brasileña a El Observador.

Ajuste de cinturón

A principios de noviembre, el Poder Ejecutivo dio a conocer algunos detalles del nuevo modelo que ANCAP –por medio de Ducsa– llevará adelante para la comercialización y distribución de combustibles a partir del próximo año. La distribuidora estatal abastece a 288 estaciones en todo el país, el 60% del mercado total.

El margen (ganancia) que percibirán los estacioneros se otorgará en tres franjas en función de los volúmenes de comercialización, y se liberará el precio luego de la boca de salida de la refinería de La Teja para las distribuidoras, pero se mantendrá tarifada la venta al público. El gerente general de ANCAP le transmitió ayer a las distribuidoras que el ente aspiraba a firmar un contrato con estas condiciones por un período de seis meses, para evaluar su funcionamiento y con la puerta abierta para introducir "ajustes" en base a propuestas de los actores de la cadena, siempre y cuando se preserve el objetivo de reducir en 10% el costo de distribución. De hecho, la ministra de Industria, Carolina Cosse, anunció ayer a la prensa que la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu) anunció su intención de presentar un nuevo esquema de bonificación al que planteó ANCAP para Ducsa, que puede ser considerado por el gobierno.

Por cada litro de gasoil y nafta comercializado las estaciones perciben en promedio $ 4,887. Con el nuevo esquema, ANCAP resolvió que Ducsa eleve esa ganancia para los primeros 30 mil litros mensuales que reciban las estaciones para cada combustible (naftas y gasoil). Eso beneficiará a unas 60 estaciones en todo el país. En tanto, aquellas que comercializan entre 30 mil y 150 mil litros mantendrán en esa franja el mismo margen –lo que involucra a un universo de 250 a 300 estaciones–, mientras que aquellas que comercializan por encima de 150 mil litros mensuales –unas 170 bocas– verán reducidos sus márgenes en las ventas que superen ese volumen.

Fuentes de las distribuidoras indicaron que con ese cambio de esquema, las estaciones de servicio no podrán otorgar más descuentos especiales de precios a grandes consumidores como empresas de transporte de pasajeros y carga. "Cuando ANCAP diseñó el nuevo modelo, no atendió el impacto y problemas que podía provocar en otros actores ajenos al negocio", cuestionaron.

Acta de Unvenu por paro en La Tablada

La Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu) labró ayer un acta con escribano público para certificar que no se despachó combustible en la refinería de La Tablada debido a un paro que realizó la Federación de Trabajadores de ANCAP (Fancap). "En dicho lugar encontramos todos los portones cerrados, uno de ellos con cartel de Pare, y no había en su interior ningún camión cisterna cargando combustible", dice un pasaje de la comprobación del acta a la que accedió ayer El Observador.

Parlamento tuvo puesta a punto del ente

La Comisión de Industria, Energía, Comercio, Turismo y Servicios de la Cámara de Senadores recibió ayer a la ministra de Industria, Carolina Cosse, y al Directorio de ANCAP. Durante el encuentro se discutió qué hicieron las nuevas autoridades de la petrolera desde su asunción –en marzo pasado– hasta hoy, además de detenerse en el conflicto con estacioneros y distribuidoras privadas que surgió a raíz del nuevo modelo de distribución diseñado por ANCAP.

Sobre este segundo punto el senador por el Partido Independiente, Pablo Mieres, dijo que las autoridades de ANCAP trasladaron que no hay una "disposición" a "compartir" los costos del cambio de modelo de distribución. "No hay un aporte propio, es inaceptable", expresó. Mieres agregó que se indicó que las partes están manteniendo conversaciones por este diferendo, pero, dados los resultados, no comprende "qué concepto de negociación tienen". Por su parte, el nacionalista Álvaro Delgado indicó que lo que motiva los cambios introducidos en la distribución de combustibles no es la mejora de los precios para el consumidor final.

Es, añadió, una "decisión unilateral sin ámbito de diálogo". Rechazó, asimismo, que el Ministerio de Industria y ANCAP hayan "impuesto" el nuevo sistema. "No es la forma", valoró. Sobre el final de la reunión se abrió una "puerta de esperanza", dijo, cuando los jerarcas plantearon su disposición a generar un periodo de transición para ajustar algunos puntos del nuevo modelo de distribución. Acerca de la gestión de las nuevas autoridades, en tanto, Mieres manifestó que el directorio ha tomado medidas para "corregir los desastres de la gestión anterior".

El legislador sostuvo que si bien percibió "voluntad" para no repetir malas decisiones del pasado, no hay intención de investigar lo que ocurrió antes. A la hora de valorar los primeros meses de la nueva gestión al frente de la empresa estatal, Delgado dijo que se "valoran" algunos aspectos que "empiezan a mejorar". De todas maneras, apuntó que esto pone en evidencia las malas decisiones tomadas en el pasado. "Les renovamos el crédito en algunas decisiones que están tomando", sintetizó.



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