ANCAP redefinirá utilidad de estaciones y pagará menos a las más grandes

La bonificación por cada litro de combustible expendido estará atado a su rentabilidad
El Poder Ejecutivo y ANCAP ya tienen bastante avanzado el nuevo esquema de distribución y comercialización de combustibles que entrará en vigencia en todo el país el próximo año. Según supo El Observador, una de las innovaciones que tendrá el sistema será que la bonificación por cada litro de nafta o gasoil que percibirá cada estación estará atada a su rentabilidad, ya que muchas veces la ubicación geográfica de las bocas de expendio de combustibles tiene un rol clave en los márgenes que puede percibir cada negocio.

Precisamente, para tener un panorama más exacto de la realidad de cada estación de servicio, las autoridades del gobierno hicieron un mapeo para conocer los márgenes de rentabilidad de cada estación a lo largo y ancho del país. El resultado arrojó una heterogeneidad significativa en las 477 bocas de venta de combustibles, desde algunas que tienen márgenes de utilidad bastante elevados a otras que tienen uno sensiblemente menor.

Con la instrumentación de una bonificación variable, las autoridades pretenden ser más equitativas a la hora de fijar los márgenes de utilidad de cada negocio.

Está previsto que esta semana las autoridades de ANCAP y el gobierno inicien una ronda de contactos con las cuatro distribuidoras (Ducsa, Canopus, Petrobras y Esso) para comunicarles los cambios que el Ejecutivo prevé implementar en ese eslabón de la cadena. El contrato que el ente tiene con las distribuidas caerá el próximo 8 de diciembre.

En tanto, en la próxima semana habrá una reunión similar con las Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu). Esas instancias servirán también para atender alguna reivindicación o propuesta de ambos actores de la cadena que pueden sumarse al nuevo esquema que está ajustando el Poder Ejecutivo.
El objetivo de las autoridades del gobierno es recortar parte de los US$ 350 millones anuales que el ente petrolero paga a distribuidores, fleteros y estaciones por la comercialización de combustibles.

"Vamos a tener que disminuir esa cifra y vamos a tratar de establecer algunos criterios de forma que las estaciones más pequeñas no se perjudiquen sino que hasta se puedan beneficiar", había declarado a la prensa la pasada semana la ministra de Industria, Carolina Cosse, sin dar mayores detalles sobre cómo se implementará el nuevo régimen.

En la última Rendición de Cuentas que aprobó el Ejecutivo se había fijado como meta abatir en 10% esos costos, aunque el Ministerio de Economía y Finanzas manejó públicamente que su intención era reducir en US$ 50 millones esa erogación.

Según supo El Observador, las autoridades tienen previsto implementar un "proceso gradual" en la divulgación de la nueva paramétrica que demandará un año.

Ello porque las autoridades entienden que para analizar subas o bajas en el precio de los combustibles al público no solo debe contemplarse la evolución del crudo en los mercados internacionales y la cotización del dólar, sino también otras variables de costos que también inciden sobre el precio final de los combustibles refinados que procesa ANCAP en La Teja.

Los márgenes

Para tener una visión con mayor sustento técnico sobre su ecuación de rentabilidad, la Unión de Vendedores de Naftas (Unvenu) solicitó un trabajo a la consultora CPA Ferrere, debido a que la paramétrica de bonificaciones establecida por ANCAP desde 2013 no recoge todos los costos reales que tienen los comerciantes, según la gremial.

De acuerdo al informe y con datos actualizados por la gremial, la utilidad teórica de una estación de servicio en Uruguay era de $ 260 mil (luego de impuestos) a junio de este año, pero al no contemplarse determinados costos (como los aranceles de las tarjetas) la utilidad bajaría hoy a unos $ 155 mil.

La Unvenu está preocupada porque desde agosto hasta el presente, ANCAP decidió unilateralmente "congelar" la actualización de la bonificación, lo que ha provocado en una caída adicional de más del 10% en su utilidad, ya que no se contempló al ajuste salarial que los estacioneros debieron pagaron en julio a sus empleados y el crecimiento real de otros componentes de costos que los empresarios debieron hacer frente de su bolsillo.

Precisamente, ello motivó a que la gremial de los estacioneros iniciara el camino para solicitar el descuelgue del convenio salarial que está vigente ante el Ministerio de Trabajo. Hasta el momento, la Unvenu recogió la adhesión de unos 300 empresarios.

También está latente la definición de un paro de actividades en todo el país para este mes cuyos detalles se darían a conocer en las próximos días, según lo había advertido Unvenu.

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