ANEP espera ingresos millonarios por venta de cientos de inmuebles

Crearon una dependencia para abordar el desorden en el manejo de bienes
El problema viene de larga data pero ahora llegó por fin el momento de "agarrar el toro por las guampas". Eso es al menos lo que prometen las autoridades de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) tras reconocer que existe un desorden con los bienes inmuebles que hay que afrontar con firmeza. De lograrlo con eficiencia, la ANEP lograría ingresos millonarios por concepto de ventas. Por eso, los jerarcas acaban de crear una oficina dedicada especialmente a ordenar el asunto.

Hoy día, al mismo tiempo que alquila locales, la ANEP tiene 3.150 inmuebles escriturados a su favor, cientos de los cuales no son usados. A su vez, el organismo tiene otros 392 inmuebles que están en trámite para incorporarse a su patrimonio.

¿A qué se debe ese hecho? A lo que dispone una vieja ley de principios del siglo XX, mediante la cual cuando una persona con inmuebles a su nombre muere y no tiene herederos, el bien pasa a formar parte del patrimonio de la ANEP.

El mal manejo de ese mecanismo, llamado herencias yacentes, inquieta a la ANEP. El consejero Robert Silva informó que los 392 casos en curso están en la órbita judicial, a la espera de una resolución. "Hay un atraso importante en el tema de las herencias yacentes. Por eso ya hay una resolución de creación de la unidad de Tutela patrimonial con la idea de fortalecer el trabajo en este asunto", dijo Silva a El Observador.

La resolución a la que hace mención Silva es la número 87, del 9 de mayo pasado. Lleva su firma y la de la secretaria general, Beatriz dos Santos. El texto, al que accedió El Observador, evidencia ese interés por avanzar de manera ágil. Fija, por ejemplo, un plazo de 30 días para que el recientemente creado departamento de Tutela patrimonial determine con qué personal deberá contar.

Silva informó que prevén contratar escribanos y abogados para afrontar las tareas. "Notamos que hay que hacer un esfuerzo aún mayor y fortalecer el área de herencias yacentes, dotándola de profesionales que tengan una mayor dedicación", dijo el consejero en representación de los docentes.

"Este es claramente un proceso que necesita adecuarse en la ANEP, que viene desde hace mucho tiempo con dificultades y que necesariamente hay que mejorar", agregó. Una de las preocupaciones que tienen los jerarcas es lo lento que suele ser el proceso para hacerse de un inmueble.

Desde 2012 a la fecha se han incorporado a la ANEP ocho inmuebles por herencias yacentes, al tiempo que vendieron otros ocho. La nueva estrategia apunta a mejorar estos números.

A la venta

La ANEP tiene una decisión tomada: todos aquellos inmuebles que no tengan un fin educativo serán vendidos. Hay casos de herencias yacentes que pueden ser adaptados para escuelas, liceos u oficinas. Pero otros no y el organismo saldrá a ofrecer sus bienes en el mercado.

"Vamos a vender algunos inmuebles para generar recursos", adelantó Silva. Dada la cantidad de propiedades en manos de la ANEP, las cifras pueden llegar a ser millonarias. El jerarca solicitará información sobre el avance de un acuerdo que la ANEP logró con la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) tiempo atrás.

"En 2013, la ANEP decidió pasarle 41 inmuebles a la CND para que los vendiera. Y eso está en trámite", sostuvo el consejero de la ANEP. Además, la intención es conseguir fondos para poder dejar de alquilar locales y tener sedes propias.

Por el camino

Aunque las autoridades dicen que ahora sí habrá esfuerzos para lograr resultados concretos en el tema de los inmuebles, durante el pasado período hubo otros intentos que quedaron por el camino.
En diciembre de 2013, el representante del Consejo Directivo Central (Codicen) de la ANEP, Daniel Corbo, estaba dispuesto a afrontar el tema. El foco fue puesto sobre las casas o los apartamentos que eran otorgados a funcionarios por un tiempo a cambio de que los ocupantes se hicieran cargo del mantenimiento y de pagar los gastos comunes.

El objetivo de ese préstamo es evitar que esos bienes se deterioren o que sean ocupados por extraños.

Pero en aquel entonces las autoridades de la educación desconfiaban del uso de esos bienes. A través de Corbo, la ANEP anunció que investigaría en qué estaba cada una de esas viviendas.
Para eso contrató a un equipo de escribanos y tasadores que saldría a golpear la puerta de todos los inmuebles que ese organismo tenía otorgados en comodato debido a que había sospechas de abusos y situaciones que no estaban claras, según anunció Corbo a El Observador en aquel entonces.

"Tratamos de que fuera gente externa para que no hubiera ninguna implicancia posible de funcionarios que han manejado eso durante tiempo", había dicho Corbo.

Cuatro años después, en este 2017, Silva está convencido de que aún hay mucho por hacer y por eso se reactivó el asunto. Durante los últimos meses hubo varias reuniones y pedidos de información para hacer una puesta a punto y tomar decisiones que permitan lograr avances en un tema que tiene décadas de abandono.

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