Aniversario accidentado del Mercosur

Vázquez quedó sólo en el fondo, legisladores de Brasil se fueron y venezolanos protestaron en la sede del Mercosur
Cuando el presidente Tabaré Vázquez llegó a la sede del Mercosur, lo esperaba el canciller Rodolfo Nin Novoa. Se reunió unos minutos con los ministros de Relaciones Exteriores de los países socios y al entrar al salón principal, escuchó el reclamo de los parlamentarios brasileños.

La delegación de Brasil, encabezada por el senador Roberto Requeiao (Partido del Movimiento Democrático Brasileño - PMDB) protestó por el lugar que le tocó en la ceremonia por los 25 años del Tratado de Asunción que marcó el nacimiento del Mercosur.

En la primera fila del salón ya estaban ubicados los expresidentes Luis Lacalle Herrera (1990-1995) firmante de ese acuerdo y Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000).

Al escuchar la protesta, como impulsado por un resorte, Vázquez avanzó y advirtió que él se sentaría atrás, como uno más, junto a la delegación brasileña.

Vázquez caminó solo hacia la penúltima fila del salón y ahí se ubicó. Sin embargo, la delegación norteña ya había decidido retirarse.
Según supo El Observador, Vázquez mandó llamar al senador Requeiao –opositor a Dilma Rousseff y que no vota el juicio político contra la presidenta–pero éste no regresó.
Con ese episodio y con aplausos a Vázquez por su actitud, comenzó ayer la celebración por el cuarto de siglo del Mercosur.

Pero el de los brasileños no fue el único incidente de la ceremonia.

Cuando el vicecanciller de Venezuela para América Latina, Alexander Yañez, inició su discurso, un grupo de diputados venezolanos, opositores al presidente Nicolás Maduro, levantó carteles con leyendas que denunciaban la muerte de militantes, que hay presos políticos y que faltan alimentos y medicamentos en su país.

Vázquez permaneció inmutable en el asiento de atrás junto al diputado Luis Gallo.
Preocupaciones y esperanzas

El acuerdo regional de integración que tiene como socios fundadores a Uruguay, Brasil, Argentina y Paraguay y al que luego se sumó Venezuela y pronto lo hará Bolivia, había sido planeado originalmente por Argentina y Brasil y en un principio Uruguay y Paraguay quedaban afuera.

La diplomacia de entonces inició gestiones para que Uruguay fuera parte del tratado que finalmente se firmó en Asunción en marzo de 1991.

Contexto

El aniversario del Mercosur encuentra al bloque con "preocupaciones" y "esperanzas" según lo resumió el excanciller, Enrique Iglesias, invitado del gobierno.

Iglesias, que fue el último orador, dijo que el proceso de integración del Mercosur pasó "por frustraciones", "críticas profundas" y hasta "pedidos de marcha atrás".

Sin embargo, pidió valorar lo conseguido en un proceso "que no es lineal". Para el veterano diplomático se debe reconocer que es difícil avanzar en la integración económica y social.

"Si no pregúntenle a los europeos", dijo. Marcó también que el mundo enfrenta una crisis por un cambio de época con transferencias del poder económico de occidente a oriente que requerirá de un nuevo orden.

El comercio también cambió, dominado ahora por el tránsito de bienes intermedios y servicios, así como la coyuntura regional que está en un momento "complejo", explicó Iglesias.

Es que a este aniversario se llegó con un giro en la conducción política de Argentina –que en los últimos 10 años estuvo gobernada por los Kirchner y ese cambio fue saludado por el canciller Nin Novoa– y la situación de Brasil, donde la presidenta Dilma Rousseff puede caer si prospera el juicio político.

El presidente del Parlasur, el argentino Jorge Taiana, comentó a El Observador que lo que ocurre en Brasil tiene implicancia para todos los países del Mercosur.

"A los observadores nos sorprende que el impeachment se haya realizado sin que aparezca cuál es el delito de responsabilidad que habría cometido Dilma", afirmó el excanciller kirchnerista.

En su intervención el canciller de Brasil, Mauro Vieira, no mencionó lo que ocurre en su país.

Discursos

Los ministros y viceministros reiteraron la voluntad política de fortalecer el Mercosur e hicieron reclamos para aggiornarlo.

El canciller paraguayo Eladio Loizaga planteó "limpiar" al Mercosur de las restricciones al comercio.

Nin Novoa destacó el camino recorrido y reiteró su preocupación por la falta de resultados en la agenda exterior, "cargada de buenas intenciones" y pocos resultados.

El canciller no pasó por alto la situación que se vive en Brasil con el impeachment y eligió ese tema para cerrar su intervención. El punto dividió políticamente a la región.

"El Mercosur debe ser garante del respeto a las instituciones democráticas de los países que lo conformamos. La justicia, la legalidad y legitimidad deben estar por encima de posicionamientos políticos", afirmó Nin Novoa, y su frase cosechó aplausos.

Uruguay, como país presidente de la Unasur –cargo que ahora asumió Venezuela– intentó sin éxito que la región emitiera una declaración de apoyo a Rousseff.

El texto no avanzó por la negativa de Paraguay, Chile y Colombia, según pudo saber El Observador. Ayer, el canciller paraguayo dijo que se debe respetar el principio de no injerencia en asuntos de otros estados.

Vázquez, aplaudido, se retiró.


Populares de la sección

Acerca del autor