Apareció la primera candidata al título murguero: Don Timoteo

La murga del Chino Recoba cautivó con un show en homenaje a las madres
Cuando en el escenario del Teatro de Verano concluye la actuación de un conjunto que, por el nivel de su espectáculo, se perfila como candidato a ganar el primer premio del concurso de carnaval, enseguida surge una frase clásica: "Para ser campeón hay que ganarles a estos". Y, al parecer, este año en murgas para ser campeón hay que ganarle a Don Timoteo, aunque hay que apurarse a señalar que falta el debut ante el jurado de varios elencos prestigiosos, como la actual campeona, La Gran Muñeca, y otros dos títulos que hace poco fueron primeros, como Patos Cabreros y La Trasnochada.

Don Timoteo, la murga que entre sus directores tiene al exfutbolista Álvaro "Chino" Recoba, se presentó en la primera rueda del concurso en la madrugada de ayer, exhibiendo un show muy disfrutado por el público que colmó el graderío del Ramón Collazo.

Con el espectáculo Mamá, yo quiero mamá, esta formación murguera se nutre de aportes individuales sobresalientes, como el del director escénico Eduardo "Pitufo" Lombardo, los cupleteros Marcel Keoroglian y Pablo "Pinocho" Routin y murguistas de la talla de Marcelo Pallares y Gonzalo Imbert, entre otros, en el marco de un rendimiento colectivo muy eficiente en cada uno de los rubros en los que el jurado califica.

El eje temático es una suerte de reivindicación del valor de las madres, promoviendo la relevancia de sus múltiples roles y abordado con una mezcla de momentos de buen humor y otros serios, en los que la murga a través de los textos creados por Routin, Keoroglian y Martín Sacco cuestiona la falta de equidad de género y remarca además que la lucha de Mujeres de Negro debe ser de toda la sociedad.

Pitufo Lombardo, Keoroglian y Routin lideran un conjunto que diseñó y exhibió un espectáculo muy elogiado.

Los murguistas son hijos que tras la presentación desaparecen en forma abrupta del escenario. De inmediato aparecen dos madres –Routin y Keoroglian– para cubrir a sus hijos y solucionar el bache que generaron en el show. Rápidamente los murguistas vuelven a escena transformados en madres que ya sobre el final se retirarán para volver una vez más como hijos a cantarles la retirada a las madres.

En el tramo central del show hay una secuencia de cuplés, como los titulados Gestos de madre, Madres que alimentan y El caballito de mamá. También allí se exhibe uno de los momentos que más repercusión generó, el abordaje de la problemática de los derechos de imagen, en este caso con relación a los carnavaleros, aunque se puede establecer un paralelismo con lo que sucede en el fútbol. Eso se propone en el cuplé En vivo y en bobo, desde el cual se reivindica el derecho a recibir una remuneración adecuada. El cuestionamiento también hace foco en los propios carnavaleros por no defender sus derechos.

A lo textual y musical se le suma el maquillaje de Rosario Viñoly y el vestuario de Paula Villalba como aportes destacados.

Don Timoteo entretiene en los 45 minutos, genera carcajadas y silencios expresivos y mucho antes de concluir la retirada el público la premia con una sostenida ovación. Apenas promedia la primera de tres ruedas del concurso y quedan muchas murgas "peso pesado" por debutar, pero la del Chino puso el listón muy arriba.

La cifra


5 veces ganó el primer premio Don Timoteo, la última en 2014, ya con la dirección de Recoba.

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