Apuntan a nuevos controles para combatir el informalismo laboral

MTSS busca fortalecer fiscalización; gremial advierte que se frenó la baja de la informalidad
El informalismo laboral que aún persiste –aunque tiene el registro más bajo de América Latina– sigue siendo uno de los focos de atención del gobierno en materia de empleo. Conociendo algunos sectores donde su combate se hace complejo por la actividad que desarrollan, el Ministerio de Trabajo (MTSS) entiende que debe apuntar a nuevas herramientas de contralor que permiten un mayor ingreso de trabajadores a la formalidad.

La gremial que agrupa a los comercios y servicios alertó por el incremento de trabajadores en negro en 2016.

"Hay que generar mecanismos distintos a los tradicionales de fiscalización, porque en muchos casos no resulta eficaz la inspección clásica", dijo a El Observador el inspector general de Trabajo, Gerardo Rey.

En Uruguay, uno de cada cuatro trabajadores es informal. Rey indicó que en los últimos 15 años, acompañando el buen desempeño de la economía, uno de cada tres trabajadores informales salió de esa condición. Un sector que marca el crecimiento de la formalización es el del servicio doméstico. Hace algunos años eran 44 mil las trabajadoras domésticas que figuraban como cotizantes en el Banco de Previsión Social (BPS); actualmente son 77 mil.
Uno de los operativos importantes que realiza la Inspección General del Trabajo (Igtss) se desarrolla en el verano, donde se fiscalizan actividades vinculadas al turismo. En la última temporada se efectuaron 1.300 inspecciones en comercios de Montevideo y en balnearios en busca de informalidad. Pero hay sectores de actividad donde los controles se hacen difíciles. Y a ellos apuntará la Igtss con otras herramientas para detectar informalismo laboral.

Uno es el del transporte de carga. Rey explicó que en él hay mucha subdeclaración. "No coinciden los recibos de sueldos con lo que presuponemos es el trabajo real en el sector, pero es sumamente difícil de fiscalizar", dijo. Entonces, sobre fines del año pasado el MTSS puso a consideración de empresarios y trabajadores un proyecto de decreto para que haya tacógrafos en los camiones. "Eso permitirá saber efectivamente cuántas horas el vehículo estuvo en funcionamiento y en qué horas se trabajó; se puede hacer un control más fiel", sostuvo el jerarca.

La utilización del tacógrafo (dispositivo electrónico que registra y almacena datos de las distancias recorridas por el vehículo, velocidad, tiempo de descanso o cuando el camión se encuentra parado con el motor en marcha) espera el visto bueno de cámaras empresariales y sindicatos.

Pesca

Otro sector es el de carga y descarga de barcos en el puerto de Montevideo. Rey indicó que dentro de la terminal es común la contratación de personal en forma eventual, incluso por uno o dos días.

La normativa vigente permite, por ejemplo, que el empleador requiera los servicios de un trabajador un día, le pague el jornal correspondiente y al otro día lo declare en el BPS. Sin embargo, el jerarca manifestó que hay muchas quejas del sindicato de la pesca (Suntma) sobre trabajo informal en la carga y descarga de los barcos.

Pero en esa operativa también los mecanismos tradicionales de contralor resultan ineficaces, expresó. "No podemos tener un inspector de trabajo permanentemente en el puerto", admitió. Por ese motivo, la Igtss cursó un pedido a la Administración Nacional de Puertos (ANP) para acceder a sus registros. "(La ANP) nos puede decir cuántas empresas descargaron mercadería congelada. En el Consejo de Salarios se establece que por tantas toneladas de descarga tiene que haber un aporte mínimo al BPS. Con los registros vamos a controlar si coinciden las toneladas descargadas con los aportes. Hasta ahora, eso no se había hecho nunca", aseguró Rey.

Aumento mínimo

Un informe elaborado por la Cámara de Comercio indicó que la tasa de informalismo se había mantenido con una sostenida tendencia a la baja en los últimos años. Pero en 2016 cerró en el orden del 25,2% lo que marcó un aumento de 0,5 puntos porcentuales.

Ese porcentaje se traduce en que aproximadamente 415 mil trabajadores desarrollan su actividad sin que se efectúen los aportes correspondientes a la seguridad social, es decir, son informales.

La gremial sostuvo que "la tasa de informalismo puede tomarse como un dato complementario de la tasa de desempleo, ya que ante mayores dificultades económicas que atraviesan los diferentes sectores de actividad y con gastos salariales rígidos y aumentos por encima de la productividad, el camino del informalismo puede comenzar a utilizarse como una situación de escape, como solución a medio camino antes de enfrentar un despido". l


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