Argentina "vuelve a la carga" en competencia con Uruguay

"Cuídense en Uruguay, volvimos a la carga", dijo el presidente del Banco Central, quien habló del "proceso de recuperación" que vive el vecino país
Luego de un período de letargo proteccionista, Argentina busca salir a los mercados de bienes y capitales con productos que en algunos casos compiten de forma directa con la oferta local. "Cuídense en Uruguay, porque volvimos a la carga", dijo ayer el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Federico Sturzenegger, y despertó la risa de un auditorio repleto de economistas y autoridades del equipo económico local.

El hombre que Mauricio Macri eligió para tomar las riendas del BCRA estuvo ayer en Montevideo, donde habló de qué país recibió el gobierno de Cambiemos, qué pasos se han tomado para acabar con algunas de las medidas impuestas por el kirchnerismo y de qué manera el país vecino piensa retomar la senda de crecimiento.

El economista argentino fue el primer expositor del segundo día de las XXXI Jornadas Anuales de Economía del Banco Central (BCU), donde compartió el estrado con el dueño de casa, Mario Bergara.
El desafío durante estos primeros meses, explicó Sturzenegger, consistió en tratar de "normalizar" una economía que estaba estancada desde 2011 y que había entrado en recesión en el tercer trimestre del año pasado. La mayor parte de su presentación –titulada "Argentina: por qué esta vez será diferente"– el presidente del BCRA la dedicó a mirar el medio vaso lleno y no hacer demasiado foco en los aspectos negativos de la herencia legada por de las administraciones anteriores.

Pese a que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner "había sacado a Argentina del mundo", dijo, el punto de partida para la administración Macri era uno "lleno de oportunidades".
A modo de ejemplo: como el go bierno no quería endeudarse y los mercados tampoco querían prestarle, "los balances están bárbaros, porque (Argentina) no tiene deuda". Eso se refleja, agregó, tanto en las familias como en las empresas, que también estaban "subendeudadas" y que, además, habían acumulado activos externos durante esos años. De esa manera, se genera "mucha capacidad para crecer" y muestra una "economía muy sana en ese sentido", expresó.

Sturzenegger enfatizó que se trabaja para mejorar las condiciones productivas de Argentina. "La solución viene con el crecimiento", sostuvo. En ese sentido, uno de los puntos centrales era la eliminación del cepo cambiario, una de las primeras medidas del nuevo gobierno, que lo identificó como un impedimento para volver a crecer. El segundo aspecto, añadió, fue la negociación con los holdouts, que se concretó en abril y abrió la puerta para que Argentina volviera al mercado de capitales internacional.

Estas decisiones, dijo, ya están dando sus primeros frutos. En el primer trimestre del año la economía creció 0,5% interanual, se observa un "proceso de desaceleración muy significativo" de la inflación y la inversión extranjera directa "empieza a subir, volviendo a momentos más normales". A su juicio, el país atraviesa un "proceso de recuperación", al tiempo que señaló algunas de las áreas productivas donde este fenómeno, a su entender, ya da muestras de estar operando. La cosecha el año que viene, arriesgó, será récord, y la exportación de carne también volverá a tonificarse tras una "política exótica" adoptada por el gobierno anterior, que prohibía exportar carne cuando su precio había subido. Eso, dijo, hizo que el país perdiera 10 millones de cabezas de ganado en los últimos cuatro años y también provocó que el precio subiera en el mercado doméstico. También ese sector está volviendo a ponerse en pie, comentó. "Así que cuídense en Uruguay, porque volvimos a la carga".

Enormes volatilidades

Por su parte, Mario Bergara, dijo que a pesar del "desacople parcial" que logró Uruguay en los últimos años –diversificación mediante–, "lo que sucede en Argentina es siempre importante" de este lado del Río de la Plata. Por eso, agregó, era una "necesidad" conversar de "primera mano con Federico". Al inicio de su presentación, Sturzenegger replicó: "Argentina debe ser importante todavía porque me dieron una hora y media para hablar".

El presidente del BCU sostuvo que la región vive "momentos de bastante turbulencia", y que tanto en Argentina como en Brasil (países que "prácticamente" no crecieron en los últimos cinco años) hay "enormes volatilidades". En el caso de Argentina en particular, Bergara afirmó que su situación macroeconómica presenta "tensiones importantes".

"Para la resolución de estas tensiones, además de una estrategia de salida, se necesita tiempo", dijo, lo que se consigue además a través del dinero. Minutos más tarde, Sturzenegger sumaría un tercer ingrediente al cóctel: trabajo. Sobre el final de la charla, Bergara –que celebró la "reversión" de algunas medidas que habían golpeado al Uruguay– dijo que el hecho de que Argentina esté mejor son buenas noticias para el país. Por el lado de las exportaciones de alimentos, comentó, "hay demanda para todos". "Auguramos que esta vez sí sea diferente y que Argentina pueda consolidar un proceso de desarrollo", concluyó el presidente del BCU.

Por qué más "dificultad" es bueno

Para el presidente del BCRA la inestabilidad histórica de Argentina radica en la permanencia del peronismo en el poder que, sin contrapesos, tuvo terreno libre para hacer y deshacer sin tener que dar cuentas. La elección de Macri, sostiene Federico Sturzenegger, logró el surgimiento de un sistema político más equilibrado, sin predominancia de ningún partido y donde se hace necesaria la negociación. De acuerdo al jerarca argentino, esto, lejos de ser una piedra en el zapato, es una ventaja si el objetivo a largo plazo es que las políticas resultantes sean más consistentes.
"Argentina necesita más dificultad para hacer cosas", graficó, y agregó que Macri puede dejar al país "una configuración política más balanceada".

Es una "timba" pronosticar el dólar

Consultado por periodistas durante el primer bloque de la mañana acerca de la trayectoria a la baja del dólar de las últimas semanas, Bergara dijo que el BCU ha intervenido en el mercado para "tratar de suavizar la volatilidad" y las "apreciaciones o depreciaciones demasiado bruscas" del tipo de cambio.
"Pronosticar valores del dólar para los próximos meses es una timba", respondió ante la ya clásica pregunta de a cuánto podría llegar la divisa estadounidense en los próximos meses.
El presidente del BCU agregó que "lo que está pasando en el mundo es de una volatilidad y una incertidumbre tan grande que primero habría que preguntar cómo va a estar el dólar a nivel global" y con eso podría tratar de "ponerle un número en el mercado local". Según dijo, "ponerle números al dólar de acá a un mes o de acá a fin de año sería un atrevimiento".
Asimismo, el número uno del BCU indicó que la perspectiva es que el billete verde se fortalezca a medida que la economía estadounidense dé señales "más contundentes de fortaleza". Esto llevará a que la Reserva Federal tome la decisión de finalmente incrementar las tasas de interés, añadió.
"La única tranquilidad que transmitimos en este terreno es que vamos a estar acompañando lo que pase con el dólar a nivel global, con los criterios de intervención que hemos tenido hasta el momento", comentó Bergara. El presidente del BCU agregó que hay que ser cuidadosos en este terreno también porque "la población se pone un poco nerviosa cuando ve saltos hacia arriba demasiado inorgánicos del tipo de cambio". También se refirió al pedido de la Cámara de Industrias de modificar los encajes bancarios. Sostuvo que la meta del gobierno es que la inflación siga bajando –el último dato la sitúa en 10%– y que "no sería la señal correcta relajar la política monetaria" con esos guarismos.
El dólar ayer subió 0,3% ayer, a $ 28,468. En el correr de la semana, acumuló una baja de 1%.

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