Arranque dispar de la zafra de reproductores ovinos de 2016

Muy buen remate en Rivera y mercado pesado en Cerro Largo
La zafra de carneros de 2016 tuvo un arranque dispar. El comportamiento del mercado en los dos primeros remates de carneros, realizados el viernes 29 de enero, fue diferente.

Por un lado, hubo colocación total y a precios superiores a los del año pasado en la venta de cabaña Santa Bárbara –de Pedro Franco–, realizada en la Rural de Minas de Corrales, en Rivera.

Por otro lado, el mercado se presentó pesado, con menor colocación y precios respecto a 2015, en la venta de la cabaña Texel Don José –de Eduardo Lucas–, realizada en Tupambaé, Cerro Largo, con la participación de cabañas Merino Australiano y Corriedale.

Hubo conformidad tras el remate de Santa Bárbara. La venta se desarrolló con el martillo del escritorio Marrero Ltda, vendiéndose la totalidad de la oferta de 40 carneros, a un precio promedio de US$ 480, con un máximo de US$ 1.000 y un mínimo de US$ 330.

La cabaña también ofreció ovejas Corriedale, que cotizaron a un máximo de US$ 100, un mínimo de US$ 60 y US$ 90 de promedio.

Sin embargo, el comportamiento fue diferente en el remate realizado el mismo día en Tupambaé. La cabaña de Eduardo Lucas se presentó con actitud liberal, dispuesta a aceptar los precios que determinara el mercado, pero los compradores se mostraron muy cautos. En el remate realizado con el martillo del escritorio Silveira Negocios Rurales, se comercializaron 32 carneros Texel a un precio promedio de US$ 550, con un máximo de US$ 900 y US$ 400 como mínimo.

El precio promedio fue 25,6% inferior al del remate del año pasado y el número de carneros vendidos bajó 37,6%. En 2015 la cabaña de Lucas vendió 43 carneros a US$ 882 de promedio.

En la oportunidad se comercializaron tres Merino Australiano de cabaña Don Beto –de Zabala– y seis de Santa Catalina –de Cortela– a US$ 450 de promedio, en tanto cabaña El Charco –de Godiño– comercializó 10 Corriedale que promediaron a US$ 300.