ASSE detecta fallas y aumentará controles a bebés que salgan del CTI

Buscan impedir que se produzcan muertes evitables

Cuatro niños menores de un año murieron en menos de dos meses en Minas, en el departamento de Lavalleja. No en un hospital, sino en sus propias casas. A pesar de que según las autoridades fueron muertes inevitables y los bebés habían tenido controles médicos, esa serie de casos en poco tiempo alertó a las autoridades de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).

Ante esa situación, las autoridades pidieron a los equipos de salud que a los recién nacidos o bebés que salgan de los centros de terapia intensiva (CTI) se les realice un seguimiento y si no se presentan a las consultas en la policlínica, se vaya casa por casa a buscarlos.

En ASSE se reconoce que culturalmente existe un “corte” en el organismo entre los diferentes niveles de atención.

Esto lleva a que en algunos casos los menores salgan de cuidados intensivos (el tercer nivel) sin consultas coordinadas para controles posteriores. En muchos casos, los niños pertenecen a familiares en situaciones de vulnerabilidad.

Las autoridades no dieron más detalles de los casos de Lavalleja, pero lo pusieron como ejemplo de lo que no quieren que ocurra: un incremento de las muertes de niños.

Plan Aduana

Desde hace varios años, el organismo cuenta con el Plan Aduana, que se centra en el seguimiento de los menores cuando salen de CTI. “Es un programa que tiene muchos años y funciona, pero a veces no. Cada tanto tenés que revitalizarlo”, dijo a El Observador el gerente general de ASSE, Richard Millán.

Para impedir que por descoordinación se produzcan muertes evitables –por falta de controles–las autoridades del organismo decidieron asegurar los mismos.

“Lo que nos preocupa es que si no fortalecemos el Plan Aduana, pueden dispararse las muertes evitables”, aseguró Millán.

En 2005 morían 12,7 de cada 1.000 que nacían. En 2015 esa cifra se redujo a 7,4 y es la más baja de los países de América Latina. El objetivo del Ministerio de Salud Pública es mantener la tendencia de disminución de este indicador.

Hospital ejemplo

En el Centro Hospitalario Pereira Rossell está la maternidad más grande del país, donde nacen 20 bebés por día y desde hace años se aplica el Plan Aduana.

Cuando a una madre con su hijo le dan el alta, se les coordina una consulta en la policlínica más cercana de su vivienda. Si éstos no asisten, una “luz roja” se prende y el equipo de salud sale a controlarlo. “Antes había una ignorancia de qué pasaba con ellos” una vez que salían de cuidados intensivos, reconoció el director de Neonatología del hospital, Daniel Borbonet. De cada 10 niños a los que se les daba el alta, seis no volvían controlarse al hospital. Ahora eso ocurre con cinco de cada 100.

Maternidades únicas

Las autoridades del MSP junto con las de ASSE coinciden en que es necesario que haya una complementación –de compra y venta– de servicios entre las instituciones de salud públicas y privadas. Hay departamentos, como Colonia, en los que nacen entre cinco y seis bebés por día, pero hay cinco maternidades diferentes.

Uno de los planes de las autoridades sanitarias es la implementación de maternidades únicas en varios puntos del país. “La única manera que vemos para garantizar que las maternidades sean seguras es que sean únicas”, dijo Millán.

Para un nacimiento se necesitan un ginecólogo, un pediatra, un anestesista y parteras, en algunos casos. “No hay recursos humanos para eso” si se superponen varias maternidades en localidades de poca población, reconoció Millán, por lo que peligra la calidad de la atención a los usuarios.


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