Astoria: puente al otro Nueva York

Mucho más que el "barrio griego", Astoria aún conserva su auténtica diversidad, con mucho para comer, otro tanto para ver y a solo 20 minutos de Times Square
Con pocos días entre manos, cualquier recorrido por Nueva York termina siendo poco más que un tour de force, sobre todo si se trata de la primera visita. Pero si usted realmente quiere tomarle el pulso a lo que es una ciudad diversa como probablemente ninguna en el planeta, no se quede en Times Square solamente.

Apenas a 20 minutos de la estación de trenes que está debajo de las pantallas gigantes de este hormiguero humano que es Times Square, hay un paseo de un día que vale la pena hacer si se quiere conocer una cara más real de la ciudad y, de paso, comer como se debe. Astoria, una zona en crecimiento pero todavía a salvo de las fuerzas gentrificadoras, es uno de esos barrios neoyorquinos en los que la cruza de nacionalidades es realmente palpable, desde las carnicerías griegas hasta los bares de narguilas, los restaurantes nepalíes y tailandeses y, por supuesto, los foodtrucks que venden tacos mexicanos. Esto es apenas una caprichosa selección de entre la multitud de cocinas de diferentes países que pueden conseguirse en apenas unas pocas cuadras. Astoria bien podría ser considerada una puerta de entrada al borough de Queens, que contrariamente a lo que se suele pensar no es en absoluto un barrio sino una ciudad en sí dentro de esa araña gigante que es Nueva York, al igual que Brooklyn, Manhattan o Staten Island.

Grecia en Nueva York


Si usted efectivamente decide hacerse de esos 25 minutos, tome el tren N o W en dirección "Uptown and Queens"; el metro cruza por debajo del puente Queensboro y toma un carril sobre la calle que le permitirá ver Manhattan de lejos y familiarizarse con la zona. Baje en la estación Broadway, casi al final del recorrido. Comience fuerte: apenas a dos cuadras, el Bahari Estiatorio es un templo de la comida griega a precios decentes. La influencia de este país en Astoria todavía es aún la más dominante en el barrio, lo que hace que las opciones de comida griega se multipliquen. Empiece con el Souvlaki de cerdo (alrededor de US$ 12) y luego deje que el mozo le sugiera algo.

Tras eso, vaya hasta la avenida 35 entre las calles 36 y 37. Ahí está el Museo de la Imagen en Movimiento (entradas a $ 15 y $ 7 para niños), una de las nuevas joyas de la ciudad. Es un lugar que se puede recorrer en un par de horas y que presenta exposiciones vinculadas al mundo del cine, la televisión y el entretenimiento. Acaba de finalizar una muestra espectacular sobre Martin Scorsese y ahora se prepara una sobre Jim Henson, el creador de los Muppets. Tiene varias áreas interactivas y una exposición fija de vestuario y máscaras de películas, además de abundante memorabilia de viejos programas e hitos del cine (recomendadísimos los juegos y merchandising de Star Trek de los años 70).

Suba hacia la avenida Steinway, principal arteria comercial. Compre un café para llevar en Kinship (casi sobre la Avenida 30, ofrecen el Stumptown, que es uno de los mejores, a menos de US$ 4) y continúe un par de cuadras para conocer Little Egypt (pequeño Egipto), un lugar lleno de Hookah Bars o Hookah Lounges en los que puede probar una narguila.

Si lo suyo es el brunch, el Queens Comfort, también en Steinway y la 30, tiene probablemente uno de los mejores de la ciudad.

Cruzando el Astoria Boulevard encontrará algo más tradicional, el Neptune Diner, una pieza de historia y a la vez un lugar típico para comer al estilo de las cafeterías esas que ya vio en alguna película. Hasta David Bowie y Catherine Deneuve comieron allí alguna vez; no se preocupe, eso no se refleja en el precio. Si tiene sed, camine hacia la Avenida 24 y la calle 29 hasta el Bohemian Beer Garden, un típico patio cervecero al aire libre con una carta poco pretenciosa basada en cervezas populares de Europa del Este y alguna que otra marca local. Los niños son bienvenidos en el lugar también y tienen mucho espacio para jugar. Además, en cualquiera de sus pantallas gigantes se puede ver el evento deportivo del momento.

Continúe bajando ocho cuadras hacia el Astoria Park, para encontrarse con un parque al borde del East River que mira hacia Manhattan. La vista recortada por el puente Hellgate, es muy diferente a la que se puede tener desde el popular cruce del puente de Brooklyn. Si quiere salir de Astoria ya cenado, en la avenida 30, la 31 y Broadway ofrecen desde hamburgueserías (no deje de pasar por el Bareburger), cocinas que van de Brasil (Pao de Queijo) a Vietnam (District Saigon) y "smokehouses" como el Butcher Bar, donde la carne ahumada puede darle una sorpresa hasta al paladar uruguayo más tradicional.


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