Ataque en Francia impulsa lucha contra el terrorismo a nivel global

Hollande aseguró que su país no cederá en la guerra contra los yihadistas
En medio del dolor compartido a escala global por la tragedia de Niza, en la que perdieron la vida 84 personas y otras 202 resultaron heridas, las consecuencias más inmediatas comenzaron a aflorar ayer. En primer lugar, el estado de emergencia en Francia, que debía concluir el próximo domingo, se extenderá por tres meses más. Éste régimen, decretado tras los atentados del 13 de noviembre en París, facilita los registros policiales y la puesta bajo arresto domiciliario de los sospechosos.

Además, a petición exclusiva de Francia ante la Unión Europea, la lucha antiterrorista se añadió a la agenda de los 28 ministros de Exteriores del bloque, que se reunirán el próximo lunes en Bruselas. Sobre esto, en una primera intervención televisiva desde París, Hollande advertía de que, pese a los ataques, Francia "reforzará su acción en Siria e Irak", países donde combate a los yihadistas del Estado Islámico. Si bien los vínculos directos entre el conductor del camión que embistió a la multitud y la organización terrorista todavía no fueron identificados plenamente, algunos indicios apuntarían a que este "lobo solitario" había estado influido en cierta manera por los preceptos del islamismo radical.

Sobre esto, el ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve, no confirmó la relación, algo que va en contradicción con declaraciones del primer ministro Manuel Valls, que había asegurado más temprano una clara vinculación con el grupo terrorista. Valls había declarado que Mohamed Lahouaiej-Bouhlel, el autor detrás de la matanza, era "un terrorista sin duda relacionado con el islamismo radical de una forma u otra".

Según varios testimonios, Lahouaiej-Bouhlel, de 31 años, era un hombre taciturno y violento con su exmujer, y cuentan algunos vecinos que nunca fue visto en la mezquita. El fiscal antiterrorista señaló, a su vez, que era conocido de la policía y la justicia por su historial de "amenazas, violencia, robo y degradaciones cometidos entre 2010 y 2016".

Para el fiscal de lucha antiterrorista, François Molins, este nuevo ataque aún no reivindicado "corresponde" a los "llamamientos al asesinato" lanzados por grupos yihadistas. Pese a ello, matizó que Lahouaiej-Bouhlel era "totalmente desconocido para los servicios de inteligencia (...) y nunca había estado fichado ni mostrado el menor signo de radicalización", aparte de los delitos mencionados anteriormente.

Más allá de la urgencia por la identificación del autor y sus posibles vínculos con el yihadismo, en Francia reina ahora un ambiente de dolor y miedo tanto en la población como en las autoridades. El ataque del jueves fue uno de los atentados más sangrientos cometidos en Europa en los últimos años, y el segundo peor en Francia tras los ataques de noviembre, cuando varios suicidas del grupo Estado Islámico mataron a 130 personas.

Antes, Francia ya había sido golpeada por la violencia yihadista en los ataques de enero de 2015 contra la revista satírica Charlie Hebdo y un supermercado kósher, que dejaron 17 muertos.

Reforzarán la coalición
Como respuesta al ataque, la coalición internacional liderada por Estados Unidos reforzará los recursos militares contra el grupo Estado Islámico en la reunión de ministros de Defensa del 20 de julio en Washington, anunció ayer el primer ministro francés, Manuel Valls

"Vamos a reforzar los recursos de la coalición" en esta reunión que será "muy importante" y contará con la presencia del ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, declaró el jefe del gobierno francés a la cadena de televisión France 2.

"Nos han declarado la guerra y esta guerra, nosotros la luchamos en Irak y en Siria (...) y tengo la convicción de que ganaremos esta guerra contra el terrorismo", añadió.

Fuente: Agencias

Populares de la sección