Ataque a rama siria de Al Qaeda revela complejidad de la tregua

Fateh Al-Cham no participa del alto el fuego, pero tiene vínculo con rebeldes
Mientras al menos 25 miembros del grupo Frente Fateh al-Cham, entre ellos varios jefes, murieron ayer en un ataque aéreo contra una sede de esta rama siria de Al Qaeda en la provincia de Idleb, la tregua quedó en suspenso luego que un sector de los rebeldes que combaten al gobierno acusaron al régimen de Bachar al Asad de violar el alto el fuego.

Respecto al ataque, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) afirmó que tuvo como objetivo "una de las sedes más importantes del grupo" en Siria, pero no pudo precisar quien lo concretó, si la coalición internacional dirigida por Estados Unidos o Rusia y su aliado sirio.

"Al menos 25 miembros, entre ellos sus jefes, murieron en la localidad de Sarmada, donde se encontraban en una reunión", indicó a la AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahmane.

El Frente Fateh al-Cham acusó a la coalición internacional de haber realizado el ataque, y se refirió a "más de 20 muertos", en un mensaje en la aplicación criptada Telegram. Según un corresponsal de AFP, varios bombardeos tuvieron como objetivo otros sitios en Sarmada, entre ellos una presa en poder del Frente Fateh al-Cham.

Lazos que complican

Esta organización yihadista está por fuera de la tregua en vigor en Siria desde el jueves y que es apadrinada por Rusia, aliada del régimen sirio, y Turquía, que apoya a los insurgentes.

Sin embargo, muchos grupos rebeldes que se oponen al gobierno sirio y son apoyados por la coalición tienen lazos con Fateh al-Cham, por lo que los límites de la tregua se desdibujan y complican.

La provincia de Idleb se encuentra en gran parte en manos de Fateh al-Cham y grupos rebeldes.

El domingo, ataques aéreos en Sarmada habían tenido como objetivo dos automóviles que transportaban a tres jefes del Frente Fateh al-Cham en Siria, que murieron, según la OSDH.

Amenaza rebelde

Tras haber soportado cuatro días con dificultades, la tregua en Siria parecía tambalear ayer después de que una parte de los rebeldes congelaran su participación en los preparativos de las negociaciones de paz acusando al régimen sirio de violar el alto el fuego.

La decisión de una decena de grupos rebeldes amenaza el proceso que debe comenzar a fines de enero en Astana, impulsado por Moscú y Teherán, apoyos del régimen, y Ankara, sostén de los rebeldes. En un comunicado, estos grupos rebeldes acusaron al régimen de Bashar al Asad de quebrantar el alto el fuego, en vigor desde el 30 de diciembre.

"Estas violaciones continúan. Los bandos rebeldes anuncian (...) la suspensión de cualquier discusión relacionada con las negociaciones de Astana", indicaron.

Tregua en fase crítica

Para el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abdel Rahmane, la tregua está en "fase crítica" y amenaza con "desmonorarse" si Rusia y Turquía no intervienen para preservarla.

El OSDH también dio cuenta de otras violaciones a la tregua en Siria, en particular ataques aéreos en Idleb, donde una mujer embarazada murió y otros tres civiles resultaron heridos.


Fuente: AFP

Populares de la sección