Aumenta morosidad de créditos al consumo en un mercado estancado

Financiamiento vigente a las familias de bancos privados y administradoras está en caída
El debilitamiento de la economía no solo ha llevado a los uruguayos a ser más cautos con el crédito que toman, en algunos casos también implica una mayor dificultad para hacer frente a los compromisos ya asumidos. Eso se reflejó en alguno de los indicadores que elabora la empresa Pronto! en un seguimiento del mercado de las administradoras de crédito, enfocado en hogares del segmento de ingresos medio y medio-bajo. También se percibe una mayor cautela en el acceso al financiamiento al analizar los datos de los bancos que operan en la plaza local, que en su conjunto muestran una contracción del crédito otorgado a los hogares con destino al consumo.

"El mercado de crédito al consumo se mantuvo con cierta estabilidad en el primer trimestre del año, y la actitud cautelosa de las familias a la hora de contratar nuevos créditos indica que hay una tendencia a cierto estancamiento", señala el Monitor del crédito al consumo de Pronto! correspondiente al primer trimestre del año.

La cantidad de usuarios del sistema financiero extrabancario que demandan nuevos créditos viene moderándose desde el año pasado. Mientras que en marzo de 2015 el 33% de los usuarios del sistema pensaban contraer créditos, en diciembre bajaba a 23% y en marzo de este año tocó un nuevo piso de 19%.

Sin embargo, los técnicos a cargo del informe sostienen que la actividad se sostiene con la incorporación de nuevos usuarios al sistema. Aun así advierten por el perfil de riesgo de algunos de esos nuevos usuarios. "Se ha incrementado la demanda de crédito por parte de un perfil de cliente primario, joven, y que requiere de cuidado a la hora de incorporar a la cartera de las empresas del sector", señalan.

Por otra parte, entre los actuales clientes de las administradoras de crédito, el informe detecta "cierta dificultad de algunos usuarios para pagar las cuotas de los créditos". Según sostiene, "hay un aumento de usuarios que manifiestan que pagan sus cuotas, pero con cierto atraso, lo que muestra voluntad de pago, pero dificultad para hacerlo".

Otra señal de esas crecientes dificultades de los usuarios del sistema de crédito extrabancario a la hora de afrontar sus compromisos está en el creciente número de familias que toman préstamos para enfrentar el pago de otras deudas.

El informe de Pronto! muestra que en el último año el porcentaje de usuarios que destina su crédito para el "pago de préstamos o tarjetas" de crédito, pasó de 5% a 11%. De hecho, fue el destino del financiamiento que más creció.

Según los datos procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador a partir de información del Banco Central (BCU), las administradoras de crédito redujeron 6,2% en términos reales –descontando el efecto de la inflación– el volumen de crédito vigente con las familias uruguayas durante los 12 meses finalizados en febrero.

Crédito al consumo

La mayor cautela de los usuarios del crédito al consumo no solo se percibe entre los hogares de ingreso medio y medio-bajo. También los usuarios del crédito bancario, más enfocado al segmento de ingresos medio-alto y alto, muestran una tendencia a contraer su demanda de financiamiento.

Según los datos procesados a partir de la información del BCU, el crédito otorgado por el sistema bancario a las familias cayó 4% interanual en febrero. Ese deterioro se dio a pesar de que el principal agente del segmento, el Banco República –que concentra la mitad del mercado– mantuvo un crecimiento de 3,2% real. A pesar de esa expansión, el financiamiento vigente del banco estatal a los hogares moderó su ritmo de incremento respecto a enero, cuando se expandía a una tasa de 9,6% interanual.

La caída del crédito bancario al consumo –que deja de lado los préstamos con destino a la compra de viviendas y automóviles– se explicó por un retroceso en el financiamiento de las instituciones privadas en febrero, que se contrajo 18,1% respecto a igual período del año pasado medido en términos reales.

Se trata de la caída más importante del crédito bancario al menos desde que comienza la serie de El Observador, en marzo de 2011.

Menor confianza


El mayor pesimismo de los consumidores uruguayos, la caída del empleo en el mercado laboral y un salario real prácticamente estancado, explican la moderación a la hora de asumir nuevos créditos.
En febrero, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora la cátedra SURA de la Universidad Católica y Equipos Consultores, retomó la tendencia hacia un mayor pesimismo al registrar una caída mensual de 2,8%.

Los técnicos a cargo del estudio atribuyeron la menor confianza al deterioro de las expectativas de caída de ingresos familiares y desempleo, expresado en una menor predisposición a la compra de bienes durables.

Los uruguayos están menos propensos a la compra de algunos bienes durables, como los autos e inmuebles, prefieren no tomar préstamos o perciben que pueden tener problemas de inestabilidad laboral para poder cumplir con sus compromisos.

Por su parte, la evolución del salario real ha venido enlenteciéndose en los últimos meses, explicado principalmente por una mayor inflación que redujo la capacidad de compra de la moneda local. Mientras que en febrero del año pasado el salario real crecía a una tasa interanual de 3,6%, en febrero de este año el aumento fue de 1,2%.

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