Aumento de la tasa consular choca con la política exterior

El gobierno de Tabaré Vázquez pide apertura cuando sale al mundo pero ahora aumenta el impuesto a las importaciones
"No nos gusta el proteccionismo", repitieron aquí y allá el presidente Tabaré Vázquez y el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa en los últimos meses.

La afirmación tenía sentido por donde se la mire: Uruguay -un país pequeño que necesita de la apertura comercial para crecer- reclamaba en centros de poder como Berlín, Moscú y Pekín que no se construyeran más barreras comerciales.

Las manifestaciones del gobierno uruguayo se hacían en el contexto particular de la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y, con él, los anuncios de que la potencia se cerraría al mundo poniendo barreras comerciales.

Además de las palabras, el gobierno uruguayo actuó conforme a esta política. La cancillería está determinada a alcanzar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, con la Unión Europea o con cualquier otro actor internacional que resulte conveniente para el país.

Por eso resulta "incongruente" que el gobierno decida aumentar un impuesto vigente a las importaciones de bienes –con excepción de México- para incrementar la recaudación, opinó el director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi, en conversación con El Observador.

Tanto la Organización Mundial del Comercio (OMC) como el Mercosur hace tiempo que le piden a Uruguay que elimine la Tasa Consular en el entendido de que no se puede poner una tasa sin una contraprestación.

"Uruguay debe reducir requisitos de registro y eliminar la Tasa Consular a las importaciones", exigió la OMC en su "Examen de Políticas Comerciales" del año 2010. Y la demanda se volverá a repetir este año cuando el organismo haga un nuevo examen de la situación uruguaya, dijo Bartesaghi. En el pasado, Uruguay eliminó una tasa similar que se cobraba por los servicios del Banco República que se reconoció que no estaba dentro de los parámetros correspondientes.

Desde hace algunos años se reconoce la necesidad de eliminar la Tasa Consular y se llegó a poner al 2016 como el año en el que se adoptaría la decisión. Pero nunca se llegó a ejecutar la resolución.

Recaudación

Según datos que figuran en la página web de la Dirección Nacional de Aduanas el impuesto recaudó US$100 millones anuales entre el 2014 y el 2016. La Tasa Consular se aplica sobre la importación de bienes a excepción de tres ítems: bienes de capital destinados a la industria agropecuaria, la importación de petróleo y bienes en régimen de admisión temporaria.

Bartesaghi destacó que la decisión del gobierno puede ser leída como una "medida proteccionista" en el exterior y auguró que afectará principalmente el comercio con Asia y específicamente con China, desde donde se importa vestimenta, electrodomésticos, mobiliario y otros bienes que ahora serán más costosos para importar.

"No es una buena señal para el mundo y marca varias incongruencias con el discurso de la cancillería. Se cambian las reglas y se va contra la recomendación de un organismo internacional", dijo el especialista.

El impuesto se creó en la década del 70 y fijaba una tasa del orden del 4%. Con la creación del Mercosur, en la década del 90, la tasa se eliminó durante la administración del expresidente Luis Alberto Lacalle.

En medio de la crisis de 2002, el gobierno de Jorge Batlle volvió a implementar la medida con una lógica netamente recaudatoria.


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