Avalancha de nieve sepulta hotel en Italia; buscan sobrevivientes

En el establecimiento había 30 personas, entre ellas 22 huéspedes
Los socorristas seguían buscando ayer a unas 25 personas, entre ellos varios niños, que se encontraban en un hotel sepultado por una avalancha de nieve en la región del centro de Italia que en la semana fue sacudida también por una secuencia de fuertes terremotos.

Hacia el mediodía de ayer se habían recuperado tres cadáveres, extraídos de entre los escombros. "Hay muchos muertos", adelantó Antonio Crocetta, uno de los jefes de los socorristas alpinos que logró acceder al lugar.

Los equipos de rescate, que tuvieron mucha dificultad para llegar a la zona por fuertes nevadas y ráfagas de viento, caminaron numerosas horas para llegar al lujoso hotel Rigopiano, aislado en la montaña, dentro del Parque Nacional del Gran Sasso y que fue golpeado por el alud del miércoles de noche.

Imágenes tomadas por socorristas mostraban restos de muebles, ventanas y otros objetos destruidos y desperdigados.

"Nadie responde a los llamados", reconoció uno de los primeros socorristas en llegar. El hotel quedó "destrozado, ya no existe", agregó un bombero en declaraciones desde el sitio a AFP.
El edificio de tres pisos se redujo a uno, cubierto por escombros, árboles caídos y vidrios rotos. La piscina cubierta se congeló tras la ruptura de la marquesina que la cubría.

Giampiero Parete, uno de los sobrevivientes, "llora, llora desesperado, está preocupado por sus hijos de 6 y 8 años y por su esposa Adriana", contó Quintino Marcella, restaurador y colega de Parete, de 38 años.

Parete, que está hospitalizado en reanimación en Pescara, se encontraba junto con Fabio Salzetta fuera del hotel en el momento del alud de nieve, por lo que se refugiaron dentro de un automóvil, que también fue arrastrado por la fuerza de la nieve.

En el momento del siniestro había 30 personas dentro del hotel, entre ellos 22 huéspedes, varios de ellos niños, además de los empleados.

Sin precedentes

"No sabemos cuántos muertos o desaparecidos hay", señaló por su parte en su página de Facebook Antonio Di Marco, presidente de la provincia. "Lo que es seguro es que el edificio fue desplazado una decena de metros".

Según los pronósticos, se prevé nieve en las próximas 48 horas en las regiones afectadas del centro de Italia y el peligro de avalanchas aumentó de nivel.

La zona está ubicada a un centenar de kilómetros de Amatrice, que fue sacudida el miércoles por una serie de terremotos. Es imposible saber por el momento si la avalancha fue provocada por uno de estos sismos que se sintieron hasta en Roma, situada a 180 kilómetros del epicentro.

"Estamos atrapados en una situación sin precedentes entre una ola excepcional de fuertes nevadas y los terremotos del miércoles", reconoció el jefe de gobierno, Paolo Gentiloni, quien adelantó su regreso de Alemania para visitar la zona.

Pedidos ante la emergencia

"Por el mal tiempo pedimos a la población que no salga de sus casas y por el terremoto que se vayan de sus hogares", explicó Fabrizio Curcio, responsable de los servicios de Protección Civil que tiene que hacer frente a dos emergencias.

Las regiones de Los Abruzos, Lazio y Las Marcas fueron también las más afectadas por los sismos del año pasado que causaron 300 muertos, así como derrumbes de edificios históricos y aldeas arrasadas, por lo que buena parte de la población vive en condiciones precarias.

Entretanto, en Montereale, uno de los epicentros de los temblores del miércoles, muchos residentes pasaron una noche negra dentro de la enorme carpa instalada para los habitantes.

"Esto es insoportable. No aguanto más temblores y tragedias. Tal vez llegó el momento de dejar todo e irnos", dijo Tamara Ottaviani, una madre de 41 años.


Fuente: AFP

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