Aviones del Estado argentino salen a remate

El gobierno de Mauricio Macri decidió que se subasten dos aeronaves de la flota presidencial

El gobierno del presidente argentino Mauricio Macri dio a conocer la decisión de rematar dos de los aviones que integran la flota de aeronaves presidencial, esto de acuerdo a lo informado por el diario La Nación.

El remate, que se llevaría adelante antes de que finalice el año , ofrecería la venta al mejor postor de dos aviones, el Tango 01 y la nave denominada Tango 04. En la actualidad, la que provoca más gastos de mantenimiento es el Tango 01, un Boeing 757-200 que el exmandatario Carlos Saúl Menem adquirió en el año 1992. Con más de 11 mil horas de vuelo, el gobierno considera que invertir en la puesta a punto de un avión con tantos años activo "no vale la pena" –según informó la web del canal argentino TN-.

El Tango 01 quedó fuera de actividad en junio pasado por reparaciones, y dejarlo en optimas condiciones para un uso normal llevará al menos un plazo de seis meses, informó el sitio web Infobae.com.

Por su parte, el avión Tango 04 fue comprado en el año 2014 por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La areonave fue adquirida para ser utilizada cuando el Tango 01 no estuviera disponible, pero será rematado también en la actividad que se desarrollará bajo la presentación del Banco Ciudad.

"Mantener el Tango 01 y ponerlo a punto nos costaría US$ 20 millones. Con el doble de ese dinero compramos un avión más chico, más práctico, con menos años de desgaste y con más autonomía de vuelo", manifestó al periódico La Nación un integrante de la Secretaría General de la Presidencia argentina, órgano que preside Fernando de Andreis.

La flota de aeronaves del gobierno argentino está integrada hoy en día por tres helicópteros y cuatro aviones. De los dos aviones restantes (el Tango 02 -un Fokker F28/4000- y el Tango 010 -un Learjet-), el primero quedará fuera de uso definitivamente, mientras que el otro se usa pero es solo para 10 pasajeros y depende de la Fuerza Áerea.

Los detalles del remate -principalmente la fecha y condiciones- quedan sujetos a que el presidente Mauricio Macri firme el decreto correspondiente, algo que sucederá a la brevedad, ya que al gobierno del vecino país le preocupa el tiempo que pueda pasar en la búsqueda de interesados que presenten ofertas convincentes.