¿Y si los "Louises Pasteur" fueran Luisas?
Hay ojos biónicos, oídos biónicos, se hacen transplantes de cara, se clonan células madres en humanos y las mujeres seguimos pariendo con dolor. ¿Cómo es posible?
Por Serrana Díaz @diserrana
Hay ojos biónicos, oídos biónicos, se hacen transplantes de cara, se clonan células madres en humanos y las mujeres seguimos pariendo con dolor. ¿Cómo es posible? A juzgar por los avances en la medicina, seguro que la ciencia está dominada por hombres y, si no es así, seguro que sí marcan la agenda en las instituciones de salud. De lo contrario: ¿Cómo puede ser que en pleno siglo XXI todavía nos siga persiguiendo la vieja máxima bíblica: "Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás los hijos. Hacia tu marido irá tu apetencia, y él te dominará”?
Che, aflojen un poco, no es justo. Ya aprendí la lección. Juro que si veo a Eva la encierro en un convento y le digo que se deje de locas pasiones pero inventen algo, por favor!!!
Mientras tanto podrían hacernos el favor de bajar el precio de la Epidural. Si bien no es una droga mágica, al menos dicen que permite reducir en un buen porcentaje el dolor del parto. Amigas que la habían probado no se cansaban de decirme: "Es cara pero vale la pena". Yo, María Tacaña, en cambio, trataba de convencerme de que si durante siglos las mujeres habían sobrevivido al parto con dolor, yo no podría ser la excepción y que, por ende, sería capaz de ahorrarme los cerca de US$ 1000 que salía su aplicación. Luego podría invertir mi ahorro en pañales, ropa o cualquier otro gasto que el nuevo integrante de la familia pudiera necesitar. Si bien confiaba que el nuevo bebé, como todos, vendría con un pan bajo el brazo, también sabía que las familias con más de dos miembros suelen necesitar una panadería.
Hoy dos meses después del parto, estoy contenta con mi decisión. Leandro pudo aprovechar el ahorro pero obviamente no pensé igual durante las más de 12 horas que duró el trabajo de parto. Entonces mi pareja me escuchó decir incoherencias como: "¡Llamá al médico, decile que quiero una cesárea yaaaa!" Realmente sentí estar viviendo una tortura, con la gran diferencia que sabía que luego vendría la gran recompensa, pero aún así, durante varios momentos sentí que ya no podía más.
Si hubiera tenido la oportunidad, hubiera pedido que me aplicaran la epidural a último momento pero en algunos sanatorios (donde su aplicación no está extendida) es necesario haber coordinado su aplicación con un anestesista en forma previa. Por ende, para entonces solo me quedaba comer alpiste.
Al menos, había podido zafar de la especulación que realizan algunas mutualistas con el miedo de las futuras parturientas, que incluso les obligan a pagar el 60% por adelantado, no sea cosa que el parto no les resulte tan doloroso y se arrepientan en la mitad del proceso.
Ahora bien: ¿hay necesidad de que las mujeres debamos enfrentarnos a este tipo de especulaciones? ¿Por qué tengo que sentir que aliviar un poco el dolor del parto es igual a ser asaltada? ¿A caso quienes están en la cúpula de la salud nacieron de un huevo? ¿No sería hora de que las Evas recibiéramos al menos una mínima dosis de perdón?
2 Comentarios
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Marie González - 04.07.2012 - 11:52 hs
Parto Humanizado, es un término que surge en nuestro país de la mano de Caldeyro Barcia en donde se asocia la tecnología cuando la psicoprofilaxis no es suficiente para manejar el dolor La analgesia durante el parto debería ser considerada un derecho y una exigencia de la mujer embarazada si así lo desea, no existiendo razón alguna que justifique que la mujer deba soportar obligatoriamente el intenso dolor del parto. Claro está que debe ser opcional y una decisión que toma la mujer para afrontar el parto. En ausencia de contraindicaciones médicas la sola solicitud de la madre es suficiente indicación para la analgesia del parto. Para ello debe tener conocimiento que hay un momento para solicitarla, lo mejor es tenerlo decidido antes, o en el comienzo del trabajo de parto. Creo que mientras se asegura el derecho a parir sin dolor, hay que conocer las dificultades que las IAMC (ex mutualistas) ponen a la hora de brindar este servicio, no sea que nos creamos que disponemos de la cobertura y llegado el momento entre contracción y contracción pedimos la analgesia epidural ( o la cesárea como Serrana) y nos dicen …. “¿la pagaste? o qué pena!! Lo tendrías que haber pensado antes”
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María Orfila - 03.07.2012 - 10:23 hs
Cuando estaba embarazada me dijeron una gran verdad: "A nadie se le ocurre ir al dentista sin anestesia". Soy de esas amigas de Serrana que afirman que la epidural vale la pena. Debería administrarse de forma gratuita para todas las mujeres que así lo quieran. Las que no la quieran que tomen una decisión filosófica y no económica. La epidural me sirvió para disfrutar de la última etapa del parto. No perdí en ningún momento la sensibilidad. Tampoco desapareció el dolor, sino que se transformó en algo tolerable. Sin dudas, la epidural significó un antes y un después en el trabajo de parto. En este momento tan delicado de nuestras vidas, todas las mujeres deberíamos tener los mismos derechos.





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