¿Pero eso qué es?
Nuestra hija de 4 años ha estado presente en casi todos los controles prenatales de su hermanito. En el último no paraba de preguntar qué eran esas cosas de los dibujos de anatomÃa
Por Carmen Molina Tamacas, especial para Baby ¡Boom!*
Nuestra hija de 4 años ha estado presente en casi todos los controles prenatales de su nuevo hermanito.
En la cultura anglosajona es una costumbre esperar hasta los tres meses antes de revelar un embarazo, no solo a la familia sino a la sociedad; en cuanto a nuestra hija, una tía que es psicóloga nos aconsejó que le diéramos un margen de tiempo para explicarle. Pero siendo los tres, únicamente, en esta casa y sin que ella estuviera en guardería, somos un núcleo sólido y, la mayor parte de las veces, indisoluble.
Así que desde el primer control con el ginecólogo, hemos sido testigos, los tres, del desarrollo del bebé. De cómo ha pasado a tener el tamaño de burbuja de jabón en la palma de una mano, al de una avellana, al de un melocotón: ahora es un bebé perfecto, que responde a los estímulos, a los cariños y besos y se mueve como un alegre delfín.
Con el primer embarazo, en El Salvador, tuvimos acceso a los ultrasonidos en tres dimensiones (3D) y una de las cosas mágicas, aparte de determinar el sexo con claridad, fue verle el rostro: conocer sus rasgos, especular acerca “de quién” es la nariz o la frente o la boca… Aquí, en EEUU, el chequeo clínico es más exhaustivo, los técnicos miden milímetro a milímetro el crecimiento y funcionamiento de los órganos vitales.
Para nuestra hija, ese cuarto frío y oscuro, debe ser una especie de cine donde se proyecta, en premier, la película de la vida de su hermanito.
Ella entiende perfectamente que su Little brother está dentro de mi panza. No creo siquiera que haya escuchado hablar de la cigüeña –al menos no de parte de nosotros. Sabe, por las fotos de su propio nacimiento, que los bebés "salen" de la panza… aunque todavía no ha preguntado cómo exactamente o cómo fue que ella o su hermanito entraron allí...
En Centroamérica no existen tantos mitos o tabúes alrededor de la lactancia. Las mujeres pueden enseñar el seno y amamantar en público, en los autobuses, en los parques, en las salas de espera… donde sea. Algunas se tapan con una mantilla… a diferencia de la cultura anglosajona donde es reprobado hacerlo en público y además es blanco de polémicas y críticas. Como me explicó un colega antropólogo: los estadounidenses prohíben lo que desean. En este caso: las tetas.
Los niños imitan a los padres. Y algo tan normal como amamantar luego se ve reflejado en sus juegos… claro que las abuelas de nuestra hija se han quedado congeladas cuando ésta aparece con su peluche favorito metido debajo de la camisa, ya sea embarazada de él o amamantándolo.
Así llegamos al chequeo médico más reciente. Y no es que sea fácil o cómodo tener a una preescolar en la sala de atención, haciendo miles de preguntas. No tenemos opción.
Mientras yo intentaba estar cómoda, si es que se puede, en la silla de chequeo, mi esposo hacía malabares para entretener a nuestra hija. En ese lapso de espera, ella comenzó a preguntar para qué servían todos y cada uno de los equipos médicos allí presentes. Y, en especial, qué eran unos dibujos en un cartel gigante colocado en la pared.
"Ahh, pues esos son los órganos internos que tenemos todos los seres humanos, mirá: por aquí entra la comida, ése es el estómago, y por aquí sale cuando vamos al baño". "Sí, ¿pero eso qué es?", replicó. "Ah, eso amarillo es la vejiga, donde guardamos el pipí". "Ahhh, ¿pero eso qué es?", dijo de nuevo.
Ella estaba señalando claramente el diagrama de la vulva, que la mostraba tal cual la conocimos en los libros de anatomía de secundaria: de frente, abierta, con flechitas señalando sus partes: Monte de Venus, labios mayores y menores, clítoris, vagina, recto…
Nos vimos a los ojos con mi esposo y respiramos profundo. "Esa es la vulvita, mi amor, como la que tiene usted y la que tiene mami. Por eso tenemos que tenerla siempre limpia, para que no nos enfermemos".
Nosotros siempre hemos llamado a las cosas por su nombre. Y los genitales no han sido la excepción. Aunque por ser mayoría femenina en la casa, no hemos entrado en detalles respecto a los órganos sexuales masculinos. Además, estamos plenamente conscientes de la limpieza, que la higiene de las niñas debe ser meticulosa a cualquier edad, y que para lograrlo hay que abordar el tema con naturalidad. (A propósito, mientras escribía este post, me crucé en Facebook con un amigo que también vive en Estados Unidos y me comentó: "A mi hija ya le enseñé que pene se llama colomita y su cosita se llama cuchi".)
En BabyCenter, si uno busca consejos sobre el tema, encontrará una variedad de opiniones como cabezas hay en este mundo.
Cuando respondimos lo que quería, frente al cartel del aparato reproductor femenino, ya no hizo más preguntas. Pero seguro vendrán muchas más adelante.
Crecen demasiado rápido… y son más inteligentes de lo que nosotros creemos o pensamos. Limitamos y controlamos el consumo de TV al punto que la programación que incluye comerciales es la excepción; pero no podemos, ni queremos hacer de ella un ente aislado de la realidad. Cuando le agarró de decir que se quiere casar, solo le insistimos: “Sí, te podés casar pero cuando terminés la Universidad”. En diciembre pasado una tía le regaló una casita que se llama “Lovely family”: mamá, papá, bebé, mascota. Papás ejecutivos con anillo en el dedo anular. Y su primer comentario fue: "Mirá, ellos se van a casar, pero el bebé ya nació" (Ríase si quiere, yo lo hice).
En setiembre comenzará el Pre-Kinder y se enfrentará –nos enfrentaremos– a nuevos desafíos no solo por la dimensión multicultural de esta ciudad, sino por la alimentación que recibirá y porque ya no se trata de una guardería, como en El Salvador o acá, sino el "debut" de su educación formal. Y seguro vendrán muchas más preguntas sobre la sexualidad y, sí o sí, tendremos que estar preparados.
* Periodista salvadoreña radicada en Nueva York. Madre de Aleyda, de 4 años, y actualmente embarazada. Espera un varón. @ctamacas en Twitter.





Comentar
Por favor inicie sesión para comentar: