Bader incorpora un paso más en la cadena de valor

La filial de la curtiembre alemana, ubicada en el departamento de San José, tiene una nueva unidad de producción en la que cose fundas para automóviles de alta gama
Las curvas en el techo y la luz cenital son inconfundibles. El edificio que alberga la nueva unidad productiva de la planta de la curtiembre alemana Bader en Ciudad del Plata (San José) es claramente obra del reconocido ingeniero Eladio Dieste. Con una inversión de US$ 4 millones, allí funciona ahora la fabricación de fundas para automóviles. Hasta el momento, la compañía, que emplea a 400 personas, vendía cueros enteros para la industria automotriz o kits de piezas para asientos. "Decidimos generar más valor agregado desde aquí y una propuesta más integral a nuestros clientes. Lo que sale (de esta nueva sección) es una funda pronta para poner en el asiento. Eso achica la cadena y logramos llegar con un precio más atractivo", dijo a Café y Negocios el CEO de Bader Uruguay, Willie Tucci.

El luminoso galpón está ocupado solo por pocas líneas de máquinas de coser; sin embargo, ya están listas las instalaciones para ampliarlas a requerimiento de la demanda.
A un costado pueden verse fundas terminadas impecablemente colocadas en asientos de automóviles de alta gama.

Ya existe un negocio concreto (vender fundas cosidas para Audi en Curitiba, Brasil), pero ahora se trabaja en lo que se denomina una pre serie, ya que hay que cumplir etapas de muestreo y pruebas de campo (que incluyen explosión de airbags). La producción en serie comenzará en marzo.
En la recorrida que realizó Café y Negocios por la planta maragata, una de las operarias mostró el trabajo, y se enfocó en explicar las diferentes costuras en los airbags para que estos cumplan su función en caso de accidente.

Tucci señala que, cuanto más se avanza en el proceso, la intensidad en mano de obra es mayor. Es la propia fábrica quien se encarga de la formación de los empleados, que se completa con la presencia de instructores enviados desde Alemania cada poco tiempo.

El ejecutivo subrayó la importancia de haber logrado una forma de crecimiento para la empresa, que está orientada a la consolidación en la región, que la casa matriz apoyara, y que redunda en la generación de confianza hacia el país.
Tucci enmarcó esta inversión en la visión de largo plazo que constituye una constante de lafirma alemana: "No es la urgencia de ganar hoy. Es una empresa al viejo estilo".

Bader San José


Y además, está la recuperación de la estructura de Dieste. Tucci bromea diciendo que estuvo a punto de destruirlo. Se trataba de un galpón que estaba en desuso, y el CEO de Bader Uruguay lo encontraba un lugar oscuro e inconveniente: es que hacía tiempo se habían construído entrepisos y tapado los característicos lucernarios (similares a los de Montevideo Shopping).
Entonces Tucci llamó a un arquitecto y le consultó si no era mejor tirar abajo el edificio y construir otro de cero. El arquitecto se negó rotundamente: al contrario, había que rescatarlo. Tucci está ahora satisfecho con la decisión. Es más, el corredor que lleva a la entrada fue convertido en un pequeño rincón de homenaje al ingeniero Dieste (con cuadros que lo muestran trabajando en sus obras y una de sus frases), y fue lo primero que vio el presidente de Alemania, Joachim Gauck, cuando visitó la planta en julio para inaugurar la nueva unidad productiva (ver foto).

Bader San José Willie Tucci presidente Alemania
El COO Bader Alemania, Bent Dreilich, presidente de Alemania, Joachim Gauck, y CEO de Bader Uruguay, Willie Tucci
El COO Bader Alemania, Bent Dreilich, presidente de Alemania, Joachim Gauck, y CEO de Bader Uruguay, Willie Tucci

Compromiso reforzado


Bader llegó en 1999 a Ciudad del Plata, con el concepto de que con el Mercosur iba a ser lo mismo instalarse en cualquiera de los países del bloque. Hoy exporta fundamentalmente al mercado europeo; también a México y al mercado regional.
Dentro de un contexto regional en el sector automotriz que Tucci califica como "muy complicado", reconoció que se hace difícil crecer en un mercado deprimido. Enumeró situaciones como programas proteccionistas en Brasil y Argentina, o acuerdos por cupos que quedaron sin efecto.

"Dentro de ese panorama, la alternativa era achicar o invertir para ofrecer algo distinto; ser agresivo en producción y venta. La matriz nos respaldó, y está apoyando mucho: hay un gran compromiso con Uruguay. Cinco años atrás (la filial) perdía plata sistemáticamente. Pero luego se logró revertir", manifestó Tucci, que en 1992 inició su carrera en Zenda, donde llegó a ser gerente de Operaciones en Sudáfrica y estar a cargo de Nuevos Negocios, hasta que en julio de 2013 asumió al frente de Bader.
Tucci se siente cómodo trabajando en una empresa de tipo familiar como Bader, que tiene vocación global y en la que "no solo ven los números sino que hay know how y mercado".

Más eficiencia y confianza

Desde que asumió el liderazgo de la filial local, Tucci está focalizado en generar una mayor confianza a nivel interpersonal y a elevar la eficiencia. Y siente que se consiguió un cambio de mentalidad y alinear los objetivos de toda la empresa.

"Todos los operarios deben saber a dónde vamos y que son parte de que esto siga. Hemos logrado aumentos de productividad muy buenos. Las cosas tienen que ser claras y abiertas. Los sistemas de productividad van mucho al esfuerzo, pero nosotros no: premiamos resultados. Damos por descontado que todos nos estamos esforzando; si queda plata arriba de la mesa sí (se reparte), pero si no queda, no. La principal responsabilidad social que tenemos es que la empresa perdure", comentó Tucci. l

60
millones de dólares es lo que exporta Bader de Uruguay por año. Su principal mercado es el europeo, pero también vende a México y el Cono Sur.

Escuelita de fábrica
En convenio con la intendencia maragata y la alcaldía de Ciudad del Plata, hace seis meses Bader lleva adelante una experiencia piloto de clases de apoyo para escolares en sus instalaciones. Para ello, contrató a una experiente maestra, que, de forma personalizada, da ayuda a un pequeño grupo de niños todos los lunes, miércoles y viernes, además de una merienda. "Uno de los niños estaba en quinto de escuela y no sabía leer. En un par de meses aprendió y ahora tiene buenas notas en el carné", resumió Tucci. Si a fin de año se realiza una evaluación positiva, la compañía está dispuesta a ampliar la cantidad de maestras y niños, e intentar involucrar en la experiencia a otras empresas de la zona.

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