Bariloche: diversión en la montaña

La ciudad argentina es un atractivo turístico durante todo el año, con una amplia gama de actividades al aire libre en sus principales cerros
Bariloche suena a viaje de egresados, o a un destino que, tal vez por lo cercano, no es de los más tenidos en cuenta al momento de una escapada salvo en invierno. Pero esa percepción dista mucho de lo que hoy es Bariloche, un lugar donde realizar las más diversas y atractivas actividades durante todo el año y para todo tipo de viajero.

La austral ciudad ubicada dentro del parque nacional Nahuel Huapi, junto a la cordillera de los Andes, tiene una gran oferta para todas las opciones de viaje: en familia, una escapada romántica o en solitario.
Al arribar, sus famosos perros San Bernardo reciben a los turistas con su calma y simpatía. Es la señal de haber llegado al lugar indicado.

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Los lugares donde se concentra la actividad son sus cerros (más allá de las muchas otras alternativas que hay fuera de ellos). Son varios y cada uno tiene sus atractivos particulares. Diferentes propuestas de ecoparques, medios de elevación, gastronomía, caminatas, safaris, travesías en 4x4 y volar por los aires.

Un ejemplo de todo esto está en el cerro Otto, a 10 kilómetros del centro de la ciudad. En el complejo Piedras Blancas se encuentra Euca, un parque donde hacer turismo aventura. Zipline es la novedad, son más de 1.500 metros de recorrido por el aire colgado de una linga, sobre uno de los paisajes más bellos que se pueda atravesar; también hay aerosillas, safaris fotográficos y otras actividades para pasar el día. Aparte, el cerro posee un camino principal y numerosos senderos de montaña para practicar mountain bike y senderismo de corto recorrido. Se llega a la cima del cerro mediante un camino para vehículos o por el teleférico que sale desde su base.

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El cerro tiene pistas de esquí para disfrutar durante la temporada de nieve. Otro atractivo es la confitería giratoria a 1.400 metros sobre el nivel del mar. Tomarse un chocolate caliente dentro de la estructura vidriada que gira 360 grados en 20 minutos es un capricho a tener en cuenta. Hacia el norte se ve la ciudad de Bariloche y el lago Nahuel Huapi. Hacia el este se pueden observar los cerros Leones y Villegas, y parte de la estepa patagónica. Al sur el lago Gutiérrez y otros cerros cercanos; y hacia el oeste, el cerro Catedral, el lago Moreno y la cordillera de los Andes. Y otro gran plus: en la cima se puede visitar una galería de arte que expone en forma permanente réplicas de las tres obras más importantes de Miguel Ángel: el David, la Piedad y el Moisés.

Cuatro recomendados en la altura

El tobogán gigante del cerro Runge

Muy cerca del Centro Cívico de Bariloche, el cerro Runge es ideal para visitarlo en familia, subir por la aerosilla doble que termina en una confitería con mirador al lago Nahuel Huapi y luego el momento esperado por todos: el descenso por el tobogán gigante (también se puede descender por la aerosilla o a pie). El cerro posee un pequeño bosque de arrayanes y el Museo Montañés, con una muestra de fotos antiguas y de los distintos equipos que se utilizaban en los comienzos del esquí en Argentina.

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Los glaciares del cerro Tronador

A 225 kilómetros de Bariloche se encuentra el cerro Tronador, en la zona sur de la cordillera de los Andes, en la frontera entre Argentina y Chile. El nombre del cerro se debe al ruido que se produce por los frecuentes desprendimientos de hielo en los glaciares. Posee un total de siete glaciares los cuales se encuentran en remisión a causa del calentamiento global. En el punto de máxima altura de todo el recorrido se observa el valle del río Manso. El último mirador es en el Ventisquero Negro, un glaciar que desciende desde el Tronador y que se destaca por su color oscuro. Siguiendo hasta Pampa Linda se encuentran los servicios de alojamiento y gastronomía. Desde ese lugar se va hacia la base del cerro, donde hay una confitería desde la que se pueden observar otros glaciares.

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Un clásico siempre renovado: el cerro Catedral

Es el más famoso y se encuentra a 40 kilómetros del centro de Bariloche. El cerro Catedral se impone en tamaño y servicios. Su centro de esquí es el más grande del hemisferio sur, con 120 kilómetros de pistas. Está abierto todo el año y tiene 40 medios de elevación entre aerosillas y teleféricos. Hay paradores con vista al Nahuel Huapi, la cordillera de los Andes y los diferentes cerros que los rodean. Locales comerciales, alojamiento y opciones gastronómicas, para que, si se quiere, uno se pueda pasar la estadía en el cerro. En invierno se ofrece todo lo necesario para realizar los deportes de nieve –principalmente esquí y snowboard–, desde el alquiler del equipo hasta las clases para aprenderlo. También hay escalada, trekking, mountain bike y rappel.

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Las mejores vistas: cerro Campanario

El cerro Campanario se caracteriza por un paisaje que bloggeros de viajes llaman de "los mejores del mundo". Por eso es que el cerro ofrece una serie de miradores para disfrutar de esos paisajes: el lago Nahuel Huapi, el Moreno, la laguna El Trébol, la península San Pedro, la isla Victoria, los cerros Otto, López, Goye, Bellavista, Catedral, Capilla, el hotel Llao Llao y las arboledas de Colonia Suiza. Además, para completar el disfrute, se puede visitar la confitería, con excelente repostería casera. El ascenso puede realizarse en aerosillas o caminando. En este cerro es muy recomendado el ascenso a pie, ya que no es muy alto, se hace en unos 30 minutos hasta llegar a los 1.050 metros y se atraviesa un bosque, en un hermoso paseo.

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Un refugio

El Cerro López se encuentra a 25 kilómetros del centro de Bariloche. Es uno de los lugares donde se puede hacer canopy, y también cabalgatas. "Canopy" alude a "copa de los árboles" y consiste en desplazarse por una cuerda desde un árbol a otro por los aires. Está muy de moda en Bariloche y es muy divertido, una de las propuestas de turismo aventura. Bautizado así en honor a quien fue el autor del Himno Nacional argentino, Vicente López y Planes, este cerro es ideal para hacer una buena caminata de tres horas por su sendero ascendente hasta llegar al refugio López.

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Cuando se llega es importante tener en cuenta que ya se está a 1.620 metros sobre el nivel del mar. Se puede pasar la noche en ese establecimiento, que alberga hasta 100 personas. Este refugio de montaña ofrece una vista maravillosa del lago Nahuel Huapi. También se pueden realizar travesías desde la base del cerro en camionetas 4x4, por el escarpado camino, entre el bosque de coihues centenarios y altas lengas. Las curvas del camino son maravillosos miradores naturales que dan a la inmensidad del gran parque nacional Nahuel Huapi, con vista a los lagos, islas y montañas. Luego se puede seguir a pie en una desafiante caminata a través del bosque y la montaña.

Plaza

El Centro Cívico Bariloche, ubicado en la plaza principal, es uno de los puntos de encuentro de la ciudad. De arquitectura en piedra, rodea tres lados de la plaza.

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Chocolate

No se puede dejar Bariloche sin haber visitado una chocolatería. Hay muchísimas en la ciudad y con chocolate en varias presentaciones. La más típica es en rama.