BCU sostiene el dólar y mercado especula con nuevas medidas

Agentes esperan que pueda restringirse ingreso de capitales extranjeros especulativos
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BCU sostiene al dólar



El tipo de cambio mantiene en Uruguay una fuerte presión bajista. Ayer el Banco Central (BCU) volvió a ser protagonista en la operativa mayorista con abultadas compras de dólares para sostenerlo en la franja de los $ 28. En el mostrador vendedor se repiten los bancos privados y las AFAP que necesitan pesos, pero también están "ingresando jugadores nuevos. Está claro que la operativa de los últimos días ha sido más abultada de lo habitual para el mercado uruguayo. Algo de capitales (dólares) del exterior está ingresando", comentó un operador cambiario de un banco privado.

En la transacción mayorista de la víspera, se operaron US$ 57,1 millones, de los cuales el BCU adquirió US$ 27,9 millones. Eso permitió que el dólar mayorista promedio aumentara marginalmente (0,05%) a US$ 28,02, respecto al lunes. Precisamente en la primera operativa hábil de la semana el BCU debió salir a comprar US$ 35,8 millones –su mayor intervención diaria en tres años– de los US$ 47,9 millones que se operaron esa jornada.

En las seis intervenciones diarias que hizo en lo que va de octubre la autoridad monetaria compró dólares por US$ 123 millones. Cada vez que la divisa insinúa que puede descolgarse de los $ 28, el BCU ha salido a ponerle piso por encima de esa cota con compras a $ 28,01 hasta $ 28,03. Fuentes del mercado especularon que –de mantenerse la presión bajista actual sobre el tipo de cambio–, seguramente las autoridades tomen alguna medida como ya lo hicieron en el pasado para, en una primera etapa, restringir el ingreso de capitales especulativos. "Tienen herramientas sobre la mesa para usar que aún no utilizaron", recordó un agente.

En mayo de 2015, el BCU optó por eliminar definitivamente los encajes (fondos inmovilizados) del 30% sobre el incremento en la tenencia por parte de no residentes de títulos que emite esa entidad. Esa medida estuvo vigente desde agosto de 2012, cuando las autoridades del equipo económico detectaron un fuerte ingreso de capitales especulativos –más conocidos como "golondrinas"– que aprovechan los rendimientos atractivos que pagan los títulos de autoridad monetaria y el Ministerio de Economía. Ello había acentuado la presión bajista del tipo de cambio que lo dejó en el umbral de los $ 19 en ese entonces. La determinación de eliminar las barreras para el ingreso de capitales especulativos estuvo fundamentada en la política inminente de alza de los tipos de interés de la Reserva Federal, algo que viene teniendo un desempeño bastante más gradual y cauto de lo que las autoridades y el mercado esperaban.

El economista Santiago Rego de la consultora CPA Ferrere consideró como "probable" que así como en su momento en Uruguay se dio una tendencia de outflow (salida de capitales especulativos), actualmente se pueda estar dando el fenómeno inverso (inflow) producto de "tasas atractivas en pesos" que ofrece la plaza financiera uruguaya. Eso además coincide con el cambio de portafolio que están realizando los inversores globales ante las dudas que siembra la Fed sobre su política gradual de alza de tasas a futuro.

Tendencia global

Para el analista financiero Andrés Escardó lo que pasa con el tipo de cambio en Uruguay no debe verse aislado de lo que pasa en otros mercados emergentes, más allá de lo que ocurre con las economías de los vecinos (Brasil y Argentina) que "están pasando por momentos difíciles".
De hecho, en el acumulado del año, Uruguay se encuentra a mitad de tabla respecto a la apreciación de las monedas de otros países que desde el Ministerio de Economñía suelen tomarse como referencia.

Mientras que en Uruguay el dólar cayó 6,2% desde enero hasta el presente, en Colombia lo hizo 8,4%; Sudáfrica 10,4% y Brasil 19,5%. En tanto, levemente por debajo de Uruguay están: Chile (-5,7%), Nueva Zelanda y Australia (-5,1%), mientras que Perú solo apreció su moneda 0,8%. La tendencia opuesta recorrió Argentina, con una depreciación de su moneda del 17,4% y México con 8,4%.

Sin embargo, en una ventana de tiempo más acotada (julio-octubre) Uruguay fue el país que más fortaleció su moneda frente a la divisa estadounidense (ver gráfica). "En marzo de este año, el mercado esperaba hasta cuatro subas de tasas de la Fed para 2016. Ahora están dudando de aprobar una atada a lo que pueda pasar en la elecciones de Estados Unidos", recordó Escardó.

De todas formas, para Rego los fundamentos de la economía uruguaya indican que el tipo de cambio actual no es sostenible, por lo que hoy la hipótesis más probable es esperar un cambio de tendencia a partir del próximo año. Eso porque el cierre de año estará influenciado por una "muy buena temporada" turística que elevaría más aún la oferta de dólares en la plaza doméstica.

El experto explicó que hoy el escenario macro no muestra una coyuntura como en 2013 con una soja a US$ 600 y una tasa de crecimiento de la economía de 5%. Por lo cual, a futuro, "se puede comprometer más aún la rentabilidad de sectores transables como el agro y/o la industria", alertó.

Dilema por manejo de política monetaria

El economista privado Javier de Haedo es uno de los más críticos en su cuenta de Twitter con el manejo monetario que realiza el Banco Central. "Si no emitiera letras (por el BCU) no tendría que comprar dólares. La misma historia de siempre. No aprenden", críticó en uno de sus tuits. "Creen que esterilizan pero están induciendo cambio de portafolio y entrada de capitales golondrina", añadió en otro. De todas formas, no todos los expertos tienen la misma visión sobre el tema.

Para Andrés Escardó, las tasas de interés por las Letras de Regulación a un mes de 12% nominal anual y de 14,8% para aquellas a un año que está pagando hoy el BCU, es un "premio acorde" a lo que el mercado exige sobre el la inflación (8,4% anualizada a octubre). "Sería fantástico pagar tasas más bajas. Pero hoy también el Ministerio de Economía está licitando Notas en unidades indexadas a uno y dos años con tasas de 5,6% anual", recordó Escardó.

El BCU tiene la opción de no convalidar ese rendimiento que la exige hoy el mercado y declarar desiertas esas licitaciones de letras. Precisamente, Santiago Rego de CPA reconoce que ese camino podría transmitirle al mercado cierta señal de relajamiento en la política monetaria contractiva que promueven las autoridades para mantener los precios a raya, pese a que la credibilidad del rango meta de 3% a 7% está erosionada hace bastante tiempo.

En la última reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) se decidió mantener la instancia contractiva de la política monetaria en el último trimestre del año. Así, dejó incambiada la meta de referencia entre 1% y 3% para el crecimiento del agregado M1 ampliado (suma de la emisión de dinero en poder del público, los depósitos a la vista y las cajas de ahorro del público en el sistema bancario). En el trimestre julio-setiembre, la tasa de crecimiento del M1 fue de 2,2%.





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