Bestias

Acaba de editarse un libro curioso. Desde la erudición de su autor, nos remite a los confines mismos de la historia. Un mundo mágico y poético repleto de bichos posibles e imposibles.

Por Jaime Clara

Los bestiarios son un género literario. Se trata de un catálogo de bestias. Lisa y llanamente. Fueron libros muy populares en la edad media. Eran volúmenes ilustrados que describían animales, plantas o motivos orgánicos de la naturaleza, muchas veces inspirados en creencias paganas y sacrílegas. En varias oportunidades, las ilustraciones eran acompañadas por un texto, que era una fábula, metáfora, presagio o lección moral. Un bestiario muchas veces era una suerte de listado simbólico de animales y criaturas vinculadas a las creencias de la época. Los bestiarios fueron muy populares en Inglaterra y Francia, allá por el siglo XII, aunque los estudios indican que su origen se remonta tiempo atrás. De hecho, la primera obra considerada como bestiario es el Physiologus, un antiguo volumen griego, de autor anónimo que se presume escrito entre los siglos II y IV.  Allí se describía el conocimiento y sabiduría de autores clásicos, sobre animales, a saber Aristóteles, Heródoto, Plinio, Cayo Julio Solino, Claudio Eliano, entre otros. En la edad media, Aberdeen hizo un famoso bestiario y hasta Leonardo da Vinci, se dedicó al género. El único bestiario escrito en castellano conservado data de 1570 y se titula Bestiario de Juan de Austria escrito por Martín Villaverde y su original se encuentra en Monasterio de Santa María de La Vid (Burgos).

En pleno siglo XXI, hace un par de semanas, casi que a destiempo de la historia, Ediciones de la Banda Oriental acaba de editar un bestiario. Su autor es el destacado diseñador gráfico, ilustrador y artista plástico Fidel Sclavo  (Tacuarembó, 1960). El libro se llama El elefante y la hormiga. Un bestiario.

Como se informa en la solapa del libro, este es el primero de los publicados por el autor, donde no hay ilustraciones del artista. Allí aparecen los grabados muy antiguos de animales imposibles como un Catoblepas, del cual Sclavo escribe que "tiene la cabeza muy pesada y la lleva con dificultad. Siempre inclinada hacia el suelo. Eso también tiene su razón de ser, dado que es tan perverso y ponzoñoso que ningún hombre puede mirarle directamente al rostro. Pues quien lo mira, pierde inmediatamente la vida, sin remedio. Y sin vuelta atrás."

De la garza, dice que "es la más prudente de todas las aves. Odia la lluvia, por eso vuela encima de las nubes, para evitar la tormenta." De los gatos, que "abren puertas que otros animales mantienen cerradas por siempre. Pues no saben, o no se animan a entrar. " Solo por nombrar algunos.

El libro está a mitad de camino entre la poesía y la narrativa breve. O prosa poética. Reflexión, filosofía, sencillez, claridad, contundencia, libertad e imaginación, mucha imaginación, es lo que propone Sclavo en este libro, rara avis, en la literatura uruguaya de los últimos tiempos.

Los textos que acompañan cada una de las ilustraciones son de dudosos orígenes. Quizás puedan provenir de los bestiarios medievales, de libros de ciencia muy seria -o no tanto- o son pura imaginación. Poco importa. El propio autor confiesa que "no es un libro sobre animales, en el sentido zoológico o naturalista, pues nada de lo escrito aquí sobre cada animal pertenece al universo científico. Lejos estar de ser un manual. Es un libre sobre el amor, el desamor, la vida y la muerte, propia o ajena. También sobre la lealtad, el abandono, la entrega, la renuncia, la fidelidad, la traición, los hijos y los padres, lo equivocado y lo correcto, la fe, el destino, la recurrencia, el lirismo escondido, los miedos, el sinsentido y la crueldad. En particular, sobre la crueldad, literal o metafórica, casi siempre inexplicable."

Otros colores

Este bestiario que acaba de editarse, coincide con la iniciativa de la editorial ¡Más pimienta!, que publicó algunos libros de Fidel Sclavo que lo tienen como ilustrador. Estos libros para niños son preciosos objetos que recuperan a Fidel en su esencia, con esos trazos muy simples, sencillísimos -casi que su ADN- que son una guía visual para relatos, también, con muy pocas palabras, muy claros, destinados a niños que tendrán, en estas historias fantásticas, su mejor iniciación a la lectura.

Son historias llenas de colores, que nada tienen que ver con las bestias del libro anterior, sino que son sutiles toques de humor, robasonrisas, o pequeñas muecas, del tamaño de los hombrecitos que son figuras tradicionales en el trazo de Sclavo.

Hace algún tiempo, en una crónica, la crítica de arte Alicia Haber, describió la obra de Sclavo con algunos conceptos que se adecuan perfectamente a estos tres libros para niños: discreción, intimismo, sutileza, mínimo grafismo, color a veces desvaído casi evanescente de imágenes muy sucintas , otras veces más intenso y los signos esquemáticos, fino humor, delicada ironía y  apuesta a la inteligencia.

Todo eso, son Un señor muy recto & una señora con muchas curvas, La mujer que hablaba con los peces y la interpretación gráfica del poema/canción Ronda catonga, de Ildefonso Pereda Valdés.

Hace casi una década que Sclavo vive en Buenos Aires. Estos trabajos lo insertan con inusual intensidad en el medio uruguayo, con obra propia, editada, para regocijo de cada uno de los lectores.

EL ELEFANTE Y LA HORMIGA. UN BESTIARIO Fidel Sclavo. Ediciones de la Banda Oriental. Montevideo, 2014. 200 págs.

RONDA CATONGA. Ildefonso Pereda Valdes, Fidel Sclavo. Editorial ¡Más pimienta!. Montevideo, 2012. 24 págs.

UN SEÑOR MUY RECTO & UNA SEÑORA CON MUCHAS CURVAS. Fidel Sclavo. Editorial ¡Más pimienta!. Montevideo, 2013. 40 págs.

LA MUJER QUE HABLABA CON LOS PECES. Fidel Sclavo. Editorial ¡Más pimienta! Montevideo, 2014. 48 págs.


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