Bill Gates: El Rockefeller del software

“Sé bueno con los nerds, las probabilidades indican que terminas trabajando para uno de ellos”

Cuando dejó su puesto como presidente de Microsoft, en junio de 2008, Bill Gates ya había sido catalogado como el hombre más rico del mundo por la revista Forbes en al menos 10 ocasiones. Lo hizo tras cumplir con creces una de sus principales visiones: que todos los hogares y escritorios de oficina contaran con una computadora personal.

La historia de Microsoft, empresa que fundó con Paul Allen, está llena de momentos claves. Para el cuadragésimo aniversario, Gates envió un mail a todos los trabajadores de la compañía en el que escribió: "Estamos orgullosos de haber formado parte de una de las revoluciones más grandes en la historia de la humanidad". De hecho, no solo creó este gigante informático, sino toda la industria del software.

Comandada por Gates, Microsoft ha visto sucumbir a grandes competidores como Atari, Commodore, Sega o Nokia (comprada por la empresa de Seattle en 2014); también ha visto surgir fuertes competidores como Google y Facebook. Aunque se la ha acusado de abandonar la innovación y el riesgo, lo cierto es que siempre ha estado ahí.

La revolución digital le debe mucho a Gates: MS-DOS, Windows y el paquete Office (compuesto por Microsoft Word, Excel, PowerPoint, etcétera, lanzados en la década de 1980), Internet Explorer y la consola Xbox.

Windows 95 fue el punto de partida de las computadoras modernas. A mediados de los años 1990 sus programas corrían por el 90 % de los ordenadores del planeta. Fue ahí que comenzaron las acusaciones por monopolización del mercado. Poco después de que Netscape lanzara Navigator, Microsoft presentó el Explorer. Su ventaja era que venía de fábrica con el sistema operativo. "En el mundo de la programación en el cual nosotros trabajamos solo importa una cosa: beneficiar a los consumidores", respondió en 2005, cuando unos periodistas le preguntaron si esa estrategia no había sido un abuso.

En 1996, cuando solo el 1 % de la población mundial tenía conexión a la red, Bill Gates escribió un ensayo titulado Content is King, en el que imaginaba cómo sería internet en los 20 años siguientes, y ha acertado en casi todo: en el ocaso de los medios impresos, en el florecimiento de los sitios de contenido generado por los usuarios y en el hecho de que el contenido para internet se convertiría en el futuro en una gran fuente de dinero.

Y aunque este niño prodigio –creó su primer programa de computadora a los 13 años en un lenguaje llamado Basic– ya no está al frente de Microsoft, la compañía tiene varios ases en la manga para el futuro. En el horizonte aparecen desde los lentes HoloLens de realidad virtual y aumentada hasta el asistente virtual Cortana.

Admirado, criticado y pirateado como ningún hombre en la historia, la revista Fortune dijo de él: "Se lo puede amar u odiar, pero no se lo puede ignorar".

Gates cree que la humanidad se acerca a un punto en el que las computadoras serán capaces de ver, moverse e interactuar de manera natural con los seres humanos. Y, ante esto, los hombres deberán tomar ventaja para definir el uso que se le podrá dar a las máquinas.

"Hemos hecho mucho en estos 40 años, pero lo que realmente importa hoy es lo que haremos mañana", añadió Gates en la carta enviada a sus empleados en 2015.

Esta nota forma parte de la publicación especial de El Observador por sus 25 años.