Blancos forman "grupo de elite" para dar lucha en la Rendición

Capitaneados por Penadés y Gandini, velan armas previo a batalla presupuestal
Impulsado por la nueva coyuntura sin mayoría propia del gobierno en la Cámara de Representantes, el Partido Nacional formó un "equipo de elite" para dar batalla en la discusión de la Rendición de Cuentas. Son abogados, economistas, contadores, y asesores expertos en el funcionamiento del Estado y los menesteres de las leyes presupuestales. Están encabezados por dos legisladores con larga trayectoria en esto de las discusiones parlamentarias: Jorge Gandini (Alianza Nacional) y Gustavo Penadés (Todos). Con su estilo, cada uno representa a las corrientes históricas del nacionalismo. Pero en este caso los matices quedan de lado para perseguir un fin común.

Los profesionales que formaron el grupo de trabajo son asesores parlamentarios y, en otros casos, cumplen tareas en centros de estudios del Partido Nacional. Entre las figuras que integran el equipo se encuentran, por ejemplo, Pablo da Silveira y Azucena Arbeleche, ambos asesores directos del senador blanco y excandidato a presidente, Luis Lacalle Pou.

La discusión que se inicia a mitad de año con el envío del proyecto de Rendición de Cuentas por parte del Poder Ejecutivo tiene otro ingrediente, aparte de la falta de mayorías previas del Frente Amplio en Diputados. Según había anunciado el gobierno, esta ley buscará ser una especie de segundo Presupuesto, o bien una corrección a fondo del diseño inicial. Esa decisión fue tomada al comienzo de la administración por el equipo económico comandado por el ministro Danilo Astori, con el argumento de que la situación regional y mundial presentaba tales nubarrones en el horizonte que impedía proyectarse a mediano plazo a la hora de repartir dinero.

El trabajo del grupo de elite de los blancos se separa en varios capítulos. Uno de ellos consiste en repasar las metas, objetivos y promesas de los distintos ministros, realizadas el año pasado cuando visitaron el Parlamento para defender el Presupuesto. Con ese punto de partida, los asesores intentan determinar el grado de cumplimiento, para que los legisladores punta de lanza del equipo lo tiren arriba de la mesa cuando los ministros vuelvan al Palacio Legislativo a defender sus proyectos.

"Nosotros ya vemos que muchos de los proyectos prometidos por los ministros no se han podido concretar. Y no hablamos solo de las macrocifras y cuestiones económicas, sino de algunos temas estructurales en distintos temas", dijo a El Observador el diputado Penadés. El legislador aseguró que alguno de los ejemplos de esos incumplimientos está en el atraso de los contratos de participación público privada, conocidos como PPP. "De los US$ 12.000 millones de inversión en infraestructura anunciados por el presidente, no llegan a la mitad, según nuestras cifras", comentó Penadés. El Partido Nacional también tiene cosas para criticar del funcionamiento del Ministerio de Desarrollo, el que –según los legisladores– ha cosechado más observaciones del Tribunal de Cuentas y se la pasa burlando exigencias burocráticas de contrataciones.

Trabada

A menudo, las discusiones presupuestales tienen alguna que otra puja surgida a partir de reclamos de sectores o legisladores del FA. Basta que uno pida algo más de dinero para un destino en particular, o se niegue a votar tal o cual artículo, para propiciar debate en la interna del oficialismo. La mayoría de 50 diputados estaba asegurada para el partido de gobierno hasta hace unos meses, y si bien las rendiciones de cuentas generaban alguna hora de negociación, al final del día la coalición de izquierda sabía que los votos estaban. Ello cambió desde que Gonzalo Mujica empezó a ejercer rebeldía, y se maneja de forma independiente. En la dinámica habitual, los legisladores opositores podían poner el grito en el cielo o reclamar lo que sea, que el FA sacaba adelante la Rendición del gobierno. Con el nuevo escenario, los legisladores blancos expertos en leyes presupuestales preparan su tarea con otro entusiasmo, sabiendo que la batalla puede generar dividendos.

Penadés comentó a El Observador que la necesidad por parte del Frente Amplio de construir mayoría hace que la cosa esté "trabada" en el Parlamento. "Al FA se le complica ser gobierno y oposición al mismo tiempo. Antes lo hacían y se arreglaban. Pero ahora tienen que alinear el discurso. No se trata solo de la pérdida de un voto, se desalinea su interna", opinó el legislador blanco.

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