Bombardeos matan a civiles en bastión del Estado Islámico

Se atacó un mercado en una zona controlada por Al Qaeda y sus aliados
Al menos 21 civiles murieron por los bombardeos de ayer contra un mercado en una región controlada por Al Qaida y sus aliados en Siria, donde cientos de civiles huyeron de un bastión del grupo Estado Islámico (EI), sitiado por las fuerzas antiyihadistas.

Tras cinco años de guerra, 280.000 muertos y millones de refugiados, Siria está "lejos de cualquier perspectiva" de poner fin al conflicto, estimó el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Peter Maurer.

En Idleb (noroeste), capital de la provincia homónima controlada por la rama siria de Al Qaida y sus aliados, "aviones militares perpetraron una masacre al matar al menos 21 civiles, entre ellos cinco niños, en un mercado popular" de la ciudad, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

El Observatorio no pudo confirmar si se trató de bombardeos rusos o del régimen sirio. La región se encuentra desde marzo de 2015 fuera del control de Damasco y a diario es el objetivo de ataques del régimen o de su aliado ruso.

Muertos

Un video publicado por el OSDH muestra estructuras de vehículos carbonizadas, cajas de frutas y verduras entre un montón de escombros y a los bomberos que se apresuran a apagar el fuego.
En la misma provincia, seis civiles, entre ellos una mujer y sus cuatro hijos, murieron ayer en los ataques aéreos contra la ciudad de Maaret al Numan.

La provincia de Idleb, en la frontera con Turquía, está controlada por el "Ejército de la Conquista", una coalición compuesta principalmente por el Frente al Nosra, rama siria de Al Qaida, y por otros grupos yihadistas y rebeldes islamistas.

En abril, 44 civiles murieron en bombardeos contra dos mercados de la provincia, uno de ellos en Maaret al Numan. Y el 31 de mayo, violentos ataques sobre Idleb dejaron al menos 23 civiles muertos y decenas de heridos.

Gracias a la campaña aérea lanzada por Rusia en apoyo del régimen, Damasco pudo recuperar la ventaja en su guerra contra los rebeldes, que quieren derrocar al gobierno, y contra los yihadistas.

Huyen civiles

En la provincia de Alepo, vecina de la de Idleb, la alianza de combatientes árabes y kurdos de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), con el apoyo de los aviones de la coalición liderada por Washington, cercaban la ciudad de Manbij, bastión del Estado Islámico.

"Cerca de 800 civiles huyeron de Manbij a pie y llegaron a las posiciones de las FDS en la entrada sur de la ciudad", dijo Rami Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Las FDS "los trasladaron hacia lugares seguros".

Decenas de miles de personas se encontraron atrapadas en esta ciudad esta semana después de que las FDS cortaran todas las carreteras en los alrededores de este eje estratégico de abastecimiento de los yihadistas entre Siria y Turquía.

La batalla para recuperar Manbij, en la que las FDS han conquistado unos 80 pueblos, dejó al menos 292 muertos –223 yihadistas, 28 combatientes de las FDS y 41 civiles, la mayoría de éstos, víctimas de los bombardeos aéreos–, según el OSDH.

El enviado especial del presidente estadounidense Barack Obama ante la coalición antiyihadista, Brett McGurk, calificó Manbij de plataforma del Estado Islámico hacia Europa, donde el grupo yihadista ha reivindicado varios cruentos atentados. Manbij podría ser "el lugar por donde transitaron los atacantes de París y los de Bruselas", estimó.

Cerca de Damasco, el ejército del régimen lanzó 44 barriles de explosivos en la ciudad rebelde de Daraya, asediada desde 2012, impidiendo por tercer día consecutivo la distribución de ayuda con alimentos

Fuente: AFP

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