Bonos uruguayos se valorizan y se abre ventana para emisión externa

Los bonos uruguayos en dólares están cada vez más caros y reducen su brecha con EEUU
El efecto del brexit sigue generando turbulencia e incertidumbre en los mercados financieros globales, pero también origina oportunidades para que Uruguay pueda aprovechar la fortaleza de sus bonos en dólares y los mínimos históricos para los rendimientos de la deuda estadounidense a mediano y largo plazo para lanzar una nueva emisión en el exterior.

La Reserva Federal de EEUU (Fed) viene tomando una actitud de cautela a la hora de seguir incrementando su tasas de interés. Los funcionarios de la Fed decidieron en junio que las tasas deberían mantenerse sin cambios hasta que se definan las consecuencias de la votación de los británicos sobre su pertenencia a la Unión Europea, según las minutas de su última reunión publicadas ayer. Las minutas del encuentro del 14 y el 15 de junio, que se realizó antes del referendo en que el Reino Unido decidió abandonar la UE, mostraron una inquietud general por el brexit.

Mientras tanto, a nivel doméstico el índice IBMG –que mide la cotización de los bonos uruguayos en dólares– acumula un aumento de 10% en lo que va de este año. En tanto, el riesgo país cerró ayer en 252 puntos básicos, también en niveles mínimos para lo que va del año y lejos del pico de 346 puntos que llegó a registrar a mediados de febrero.

El martes, el economista y director de Vixion Consultores, Aldo Lema, escribió en su cuenta de Twitter que para Uruguay el costo de financiamiento en dólares a 10 años había caído a una tasa de 3,5% anual (ver gráfica), su nivel más bajo desde mayo de 2013, antes del mensaje que trasladó el expresidente de la Fed, Ben Bernanke, de iniciar un camino de restricción de su política monetaria. El rendimiento del bono del Tesoro de EEUU a 10 años tocó un mínimo esta semana a 1,375% anual.
En diálogo con El Observador, Lema añadió que todo parece indicar que estos niveles de tasas de interés de EEUU a mediano plazo "no parecen ser sostenibles".

A su juicio, los rendimientos de los papeles de deuda de la primera potencia mundial sufrieron una "sobrerreacción" tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea y en algún caso "algún desvío" respecto a sus fundamentos. "Esto hace que hoy sea atractivo salir al mercado internacional con estos niveles de tasas", reconoció. El experto admitió que siempre es difícil identificar el "timing justo" para lanzar un emisión global en la divisa estadounidense o también en euro o yenes, las otras dos alternativas que tiene el Ministerio de Economía para captar fuentes de financiamiento para cubrir su déficit fiscal, que en los 12 meses a mayo cerró en 3,7% del PIB.

De acuerdo al último reporte de la Unidad de Gestión de Deuda del MEF de abril, el gobierno deberá pagar entre amortizaciones e intereses de deuda unos US$ 2.257 millones este año. Para cumplir con sus obligaciones tiene previsto obtener unos US$ 1.750 millones en emisiones de nueva deuda y unos US$ 500 millones de organismos multilaterales de crédito.

El MEF cuenta con líneas de crédito contingentes por US$ 2.400 millones y reservas líquidas por US$ 2.600 millones. Ello le permite tener al gobierno tener una estrategia de prefinanciamiento hasta marzo de 2017. El gobierno no ha realizado emisiones globales este año, aunque en mayo el MEF realizó una operación de swap para modificar las condiciones de tasas y monedas de dos préstamos ya concedidos por el Banco Mundial por US$ 500 millones. Esa operación le permitió cambiar el equivalente a esos préstamos de dólares a yenes y con una tasa de interés fija negativa en la divisa japonesa de 0,4% a 15 años. Esa operación permitió un "ahorro financiero" al país porque se dejarán de pagar intereses en dólares y se recibirán entre US$ 7 millones y US$ 7,5 millones por los intereses negativos en yenes.

Incertidumbre latente

El gerente de operaciones y riesgos del HSBC, Enrique Goyetche, explicó a El Observador que no solo los bonos de Uruguay se movieron al alza luego del brexit, sino que su efecto también alcanzó a otras economías emergentes. En el caso de los bonos uruguayos en dólares, el experto indicó que han aumentado su cotización porque su oferta también ha sido bastante acotada en el mercado. "Estamos viendo mucha volatilidad e incertidumbre en los mercados. Si se mira solo desde el punto del precio, puede ser interesante para el gobierno salir con una emisión internacional", coincidió el ejecutivo del HSBC.

De todas formas, precisó que hoy no estaba en condiciones de afirmar si un bono de US$ 1.000 millones "tendría el apetito" suficiente de los inversores por posicionarse en un activo a mediano o largo plazo. Agregó que más allá de la liquidez que sigue existiendo, hay que "encontrar una demanda genuina" a precios bajos. Según Goyetche, a nivel de imagen global, Uruguay mantiene su grado inversor, aunque asoman algunas preocupaciones en el horizonte como el rumbo de las cuentas públicas, donde ya se tomaron acciones, o las advertencia que han realizado las calificadoras de riesgo aunque sin rebajar la calificación crediticia.

Lema, de Vixion Consultores, consideró que, dada la "necesidad" que tiene Uruguay de financiar su déficit, el actual parecería ser un "buen momento" para obtener recursos a tasas relativamente bajas y un buen spread respecto a los bonos de EEUU. Además dijo que si bien algunos analistas de bonos a nivel global han comenzado a barajar desde ayer un "rebote en tasas de interés" de la deuda estadounidense –aunque es poco probable–, parece "difícil" que se produzcan caídas adicionales.
Lema recordó que la economía de EEUU ya resistió "bastante bien" por ahora shocks externos negativos similares al brexit. En cambio, Goyetche fue más cauto y dijo que hay algunos expertos que están vaticinado una nueva caída del bono del Tesoro de EEUU a 10 años a una tasa de 1,2%.

Bergara dijo que se pide un poco más


El presidente del Banco Central, Mario Bergara, dijo ayer si "uno ve cómo evoluciona el riesgo país de Uruguay, lo hace de manera mucho más moderada que en otros emergentes". En ese sentido, dijo que Uruguay es uno de los mercados "menos castigados". "Uruguay no tiene dificultades de acceso a los mercados internacionales pero sí endurecimiento de condiciones. Uno ya no consigue colocar al 2050 como se emitió en 2015. Ahora los horizontes temporales son mucho más cortos; un poquito más caros", admitió.



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