Brasil cambia modelo económico y orientación de política exterior

Temer propone menos intervención en la economía y dar un enfoque comercial a la cancillería
La suspensión de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el interinato de Michel Temer generó en menos de una semana un viraje político de la primera potencia regional en dos áreas clave para cualquier gobierno: la economía y las relaciones exteriores. Al tiempo que el martes las autoridades económicas anunciaron mayores libertades y menos intervención, el miércoles fue el fue el turno para la asunción de la nueva cancillería, que llega bajo la promesa de "hacer negocios", dejar de lado la ideología y pretende fortalecer el vínculo con Estados Unidos y otros países desarrollados.

Para la economía el gobierno interino de Brasil proyecta, durante al menos los próximos seis meses, un modelo menos intervencionista que el desarrollado por el Partido de los Trabajadores (PT).
El Ministerio de Hacienda pondrá el acento sobre el mercado y pretende dar más libertad al Banco Central de Brasil, que estará liderado por quien hasta ahora era el principal economista del mayor banco privado del país, Ilan Goldfajn, execonomista jefe de Itaú Unibanco Holding SA.

En cuanto a la política exterior, la nueva cancillería impulsará mayor apertura comercial, sobre todo con miras hacia Estados Unidos y los países desarrollados, y menos énfasis en la ideología, un tema ligado sobre todo a socios regionales como Venezuela o Bolivia durante la administración a cargo del PT.
De hecho, el nuevo canciller, José Serra, ya chocó con ese "bloque bolivariano" cuando un conjunto de gobiernos de izquierda de Latinoamérica acusaron de golpista a Temer.

"Cuanto mayor sea la falsedad, más fuerte será el tono", dijo la semana pasada en una entrevista televisiva con la rede Globo, y se distanció así de los aliados políticos de Rousseff.

Serra, un político de trayectoria, volvió a marcar la cancha al asumir. "La diplomacia volverá a reflejar de manera transparente e intransigente los legítimos valores de la sociedad brasileña y los intereses de su economía al servicio de Brasil como un todo, y no más de las conveniencias y las preferencias ideológicas de un partido político y de sus aliados externos", dijo el miércoles.

Cambio de rumbo


El viraje de la economía es señalado por Temer como una de las claves para recuperar la confianza de los inversores hacia Brasil y así recuperar la economía.Durante su mandato, Rousseff intervino en la economía brasileña manteniendo los precios del combustible y la electricidad por debajo del mercado para obligar a bajar la inflación de forma artificial, algo que generó desconfianza en el mercado.

Temer asumió bajo la promesa de devolver la confianza en Brasil y su ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, promete reducir el desempleo, el déficit fiscal, y dar mayor libertad al mercado bajo una política menos intervencionista que la desarrollada por el PT. "Vamos a hacer un diagnóstico preciso y correcto para tomar medidas que sean eficaces y que sean definitivas, que no sean revertidas. No vamos a hacer nada precipitado", insistió.

El gobierno también presentará una reforma constitucional para dar al banco central "autonomía técnica", pero no la independencia formal de la que gozan sus pares de México y Chile. En medio de los cambios y los anuncios del gobierno interino, el PT, que gobernó durante 13 años hasta la suspensión de Rousseff para enfrentar un juicio político, el grupo mayoritario dentro de la izquierda brasileña, realizó una fuerte autocrítica sobre los motivos que los llevaron a perder el poder.En tanto, para la nueva cancillería, la primera prueba vino ante la reacción de los gobiernos de Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, que calificaron de un "golpe de Estado" el impeachment contra Roussef.

El canciller Serra descalificó las "falsedades" y advirtió a los otros gobiernos de la región. "Estaremos atentos a la defensa de la democracia, de las libertades y de los derechos humanos, en cualquier país y en cualquier régimen político", sentenció.

Crecimiento. El Producto Interno Bruto de Brasil cayó 3,8% en 2015 y proyecta una contracción similar en 2016 y crecimiento cero en 2017.

Desempleo. El ministro de Economía, Henrique Meirelles, dijo que si no se tomaban medidas el desempleo podría llegar al 14% este año (actualmente es del 10,9%).

Ideología
. El gobierno de Rousseff privilegió la integración con países de Sudamérica de los que se sentía cercano ideológicamente como Venezuela, Ecuador y Bolivia, pero la nueva cancillería priorizará la apertura comercial hacia países desarrollados.

Rousseff lucha y los mira con lupa

Antes de ser suspendida, las especulaciones imaginaban a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, solitaria, confinada y preparando su defensa en el deslumbrante Palacio de Alvorada, residencia presidencial que conservará al menos durante un máximo de 180 días, mientras dura su juicio político por presuntamente adulterar las cuentas públicas.

La crisis política que condujo al castigo de Rousseff un año y medio después de ser reelecta con más de 54 millones de votos abrió una era inédita donde conviven una presidenta suspendida, cuyos retratos aún reciben a los visitantes del palacio de Planalto, la sede del Ejecutivo, y un presidente interino.

Rousseff prácticamente no ha dejado pasar una sola medida del presidente interino, Michel Temer, su exvice y aliado devenido en enemigo, sin soltarle una crítica por Twitter. En un esbozo de democracia directísima vía redes sociales, que también sirve para descargar su menú de críticas al gobierno interino, Rousseff respondió el jueves preguntas de la población sobre la "extinción del Ministerio de Cultura", una de las primeras medidas de la nueva gestión. En tanto, el miércoles usó la misma vía para discutir con usuarios los recortes a los programas sociales que prepara el nuevo gobierno.

Pero además de disputarle la opinión pública al presidente interino a través de las redes sociales, Rousseff anticipó que viajará dentro y fuera de Brasil para batallar políticamente contra un gobierno que considera "ilegítimo" y fruto de un "golpe de Estado". Rousseff participó el viernes del quinto Encuentro Nacional de Blogueros y Activistas Digitales en Belo Horizonte, en el sudeste de Brasil.

Además la presidenta felicitó el miércoles al elenco del filme brasileño Aquarius, que mostró carteles contra el impeachment en la alfombra roja del festival de Cannes. "Un beso enorme en nombre de la democracia", publicó en Twitter, además de reproducir el video de la protesta.

Fuente: AFP

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