Brasil da un giro en su economía y a Temer ya lo analiza la Justicia

Gobierno revisa cuentas públicas bajo un modelo de menor intervención
El nuevo mapa político brasileño muestra el avance de un modelo económico de menor intervención a solo cinco días de la suspensión de la presidenta Dilma Rousseff por hasta 180 días y la asunción interina de su exaliado, Michel Temer. El gobierno interino de Brasil nombró ayer al principal economista del mayor banco privado del país para liderar el Banco Central de Brasil, en un claro giro lejos de las políticas intervencionistas que hicieron caer el crecimiento y mantuvieron alta la inflación.
Ilan Goldfajn, economista jefe de Itaú Unibanco Holding SA , reemplazará a Alexandre Tombini como presidente del Banco Central de Brasil, anunció ayer el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles.

Formado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y respetado en Wall Street, Goldfajn fue director de política económica del banco central brasileño entre 2000 y 2003.

Meirelles dijo que la prioridad absoluta es revisar todas las cuentas públicas antes de anunciar nuevas medidas. "Para establecer una meta (fiscal) es necesario saber cuál es el déficit para este año, cuál será la recaudación, si habrá o no que crear algún impuesto. Todo eso será motivo de análisis", dijo en una rueda de prensa.

El nombramiento de Goldfajn era esperado por los mercados y completa el último de los grandes puestos del equipo de Meirelles, quien sigue mostrándose cauto y reticente a anticipar políticas hasta que los números sean revisados.

Otro rumbo
La nueva orientación económica surge tras la suspensión del cargo de Rousseff. La presidenta, acusada de manipular las cuentas públicas, será sometida en un plazo máximo de 180 días a un juicio político y si es hallada culpable será reemplazada por Temer hasta el fin previsto de su mandato, el 31 de diciembre de 2018.

Durante sus cinco años de mandato, Rousseff intervino en la economía brasileña manteniendo los precios del combustible y la electricidad por debajo del mercado para obligar a bajar la inflación de forma artificial.

Meirelles debió esforzarse ayer para sortear la ansiedad existente por conocer cuáles serán las nuevas medidas para sacar del foso a un país cuyo Producto Interno Bruto cayó 3,8% en 2015 y proyecta una contracción similar en 2016 y crecimiento cero en 2017.

El propio ministro dijo que si no se tomaban medidas el desempleo podría llegar al 14% este año (actualmente es del 10,9%). "Vamos a hacer un diagnóstico preciso y correcto para tomar medidas que sean eficaces y que sean definitivas, que no sean revertidas. No vamos a hacer nada precipitado", insistió.

El gobierno también presentará una reforma constitucional para dar al banco central "autonomía técnica", pero no la independencia formal de la que gozan sus pares de México y Chile. Las reformas legales para conceder independencia al emisor serán analizadas en el futuro, dijo.

Temer en la lupa

El pleno del Tribunal Supremo de Brasil analizará una demanda que insta a la apertura de un juicio político contra Temer, informaron ayer fuentes judiciales a la agencia EFE.

El magistrado Marco Aurelio Mello, uno de los once miembros del tribunal, anunció que remitirá al pleno una demanda que acusa a Temer de irregularidades similares a las que llevaron al Senado a iniciar un juicio político con miras a la posible destitución de Rousseff.

En el caso de Temer, la acción fue presentada por Mariel Marley Marra, un abogado que dice actuar por cuenta propia y recurrió al Supremo después de que la Cámara de Diputados no aceptó a trámite su demanda.

Según el abogado, en la condición de vicepresidente que ocupaba hasta la semana pasada Temer suscribió en 2015 cuatro decretos que modificaron los presupuestos del Estado sin haber sido aprobados por el Congreso, como establece la ley. La firma de decretos relativos a los presupuestos sin la debida venia parlamentaria es una de las vertientes de las acusaciones que pesan contra Rousseff.


Fuente: Agencias

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