Brasil destraba la compra de sobrante de energía local y descomprime oferta

Paga por arriba de Argentina y permite una salida a sobrantes de UTE y privados del spot

Luego de una ardua negociación que se dilató más de la cuenta, Uruguay logró que el gobierno de Brasil levantara una serie de "barreras burocráticas" interminables que impedían la exportación de energía eléctrica a través de la conversora de frecuencia de frecuencia de Melo en la UTE invirtió unos US$ 350 millones y permanecía inutilizada desde hace casi dos años.

Las primeras pruebas técnicas para vender energía con el vecino por esa conversora de hasta 500 megawatts (MW) se habían realizado en setiembre de 2015, pero por una serie de trabas y reveses –incluida la crisis política de Brasil que terminó con la salida del poder de Dilma Rousseff y la asunción de Michel Temer– el intercambio no pudo efectuarse.

Una fuente del mercado eléctrico informó a El Observador que desde ayer al a 7 de la mañana se comenzaron a exportar a Brasil 70 MW por la conversora de frecuencia de Rivera, y está previsto que desde el 11 de mayo se sume Melo. Las autoridades brasileñas pidieron 10 días para terminar de resolver el mantenimiento de unas centrales que tienen en la central de Candiota que permitirá aumentar la potencia de exportación en 500 MW. "Finalmente el tema comercial quedó saldado y ahora se supone que vamos a exportar a Brasil todo el año", aseguró la fuente.

El principal impedimento para vender energía a Brasil era que las autoridades de ese país tenían que definir cómo se liquidaban los pagos por la electricidad importada desde Uruguay dentro del sistema energético brasileño. Los generadores térmicos de Brasil hicieron un fuerte lobby para dilatar el intercambio energético con Uruguay, ya que perjudica su ecuación de rentabilidad. La noticia llega en momentos donde UTE se veía obligada a verter el agua de sus represas (sin generar electricidad) o pedir a los generadores eólicos con contrato que desconectaran sus parques de la red porque no había suficiente demanda, aunque en esos casos el ente energético está obligado a pagar por la electricidad que se habría generado.

Cómo y cuánto

La opción de venta a Brasil será spot, es decir, sin contrato. Cada semana la Administración del Mercado Eléctrico (ADME) ofrecerá los excedentes que tenga a los mercados de Argentina y Brasil. Si bien en el inicio del año Uruguay tuvo dificultades para enviar sus excedentes a la vecina orilla a precios razonables, en los últimos dos meses esa ecuación se revirtió parcialmente.

De acuerdo a los datos que figuran en la web de UTE, en el acumulado enero-mayo de este año se han enviado 939.563 MWh a Argentina. El informante reveló que esa comercialización se hizo a valores del entorno de US$ 30 por MWh, bastante por encima de los US$ 7 por MWh que hasta hace poco tiempo pagaba Argentina producto de una vieja paramétrica que rige para el intercambio entre ambos países.

Sin embargo, ahora Argentina tendrá en Brasil un competidor fuerte para quedarse con los excedentes del sistema eléctrico uruguayo. La fuente informó que se ofertaron excedentes a Brasil esta semana a US$ 79 por MWh y aceptaron. "Por la situación energética en la que está Brasil, nos van a comprar energía por lo que resta del año por la potencia que le ofrezcamos", estimaron.

El informante explicó Uruguay estaría en condiciones de exportar en el mercado spot unos 400 MWh en forma plana durante todo el día si esta semana ya estuviera operativo el intercambio a través de Melo. En promedio, se estima que el sistema energético uruguayo está en condiciones de exportar por año entre 100 MWh y 200 MWh diarios.

La fuente informó que ADME ofertará los excedentes cada semana a ambos mercados por igual, y quien pague el mayor precio se los llevará. De todas formas, se da por descontado que será Brasil el que recepcionará el mayor flujo energético. La oferta de excedentes de ADME no tiene un precio único, sino que varía en función de su procedencia. Por ejemplo, la tarifa menor corresponde a los excedentes hidráulicos que las represas no pueden turbinar y deben verterse, mientras que en el extremo opuesto están las que se surgen de la generación en las centrales térmicas del sistema de UTE. La posibilidad de sellar un contrato firme de exportación a Brasil es una alternativa, aunque es "proceso más complejo" porque requiere una autorización del Poder Ejecutivo. Eso porque se puede comprometer el envío de una determinada cantidad de energía que en situaciones extremas el sistema local podría necesitar.

Descomprimir el mercado

El Poder Ejecutivo fijó en 2015 los peajes para la exportación de electricidad a Brasil a través de la conversora de Melo. Según esa norma, los contratos firmes pagarán un peaje de US$ 17 por MWh y el spot de US$ 34 por MWh. A ese precio hay que sumarle una comisión de 3% por MW/h que cobra UTE por ser la empresa exportadora de energía.

Así, por ejemplo, a los US$ 79 por MWh de exportación a Brasil hay que restarle los costos de los peajes. El remanente se divide por MWh sin importar quién es el generador, en función de la cuotaparte de energía que volcaron al sistema. Si bien prácticamente la totalidad esos excedentes corresponderá a UTE, una parte menor será de generadores privados spot (en su mayoría eólicos) que hoy vuelcan su energía a la red sin percibir un pago ya que el costo marginal en ese mercado es cero cuando existe sobreoferta. Ahora el intercambio de energía con Brasil le permitirá a esos agentes obtener un rédito económico al igual que a la propia UTE.

"Es un paso muy importante en la consolidación de Uruguay como exportador de energía. Hace cuatro años nuestro país no importa energía eléctrica, y hace dos que se está vendiendo muy bien a Argentina, aproximadamente un 10% de la generación nacional", destacó ayer a la prensa a la prensa la ministra de Industria, Carolina Cosse.

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