Brasil en guardia ante terrorismo en la previa de Juegos Olímpicos

El gobierno de Temer ultima los detalles pero nada le asegura que no haya un atentado
Muchas cosas cambiaron desde aquella tarde triunfal de 2009 en la ciudad danesa de Copenhague, cuando un Brasil imparable, y con el popular presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) a la cabeza, conquistaba la sede de los Juegos Olímpicos de 2016.

Siete años después, el gigante sudamericano se encuentra sumido en la peor recesión económica en décadas, atraviesa una crisis política que derivó en la suspensión de la mandataria Dilma Rousseff en mayo por supuesto maquillaje de las cuentas públicas, y además debe enfrentar la amenaza de una ola terrorista que va en expansión.

La reciente seguidilla de atentados reivindicados por el Estado Islámico en Europa y Medio Oriente levantó la alerta entre autoridades y ciudadanos de Brasil que se preparan para recibir los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro, un evento que llegará por primera vez a Sudamérica.

Aunque las autoridades consideran que el riesgo de un atentado durante el evento es "mínimo", los jerarcas se mantienen expectantes. Mientras, en los hechos, el gobierno de Brasil aumentó las medidas de seguridad tras el reciente ataque con un camión en la ciudad francesa de Niza, que dejó 84 muertos y al menos 200 heridos.

Además, después de la masacre en el sur de Francia el gobierno brasileño anunció que está dedicado a una gran "revisión final" del plan de seguridad para los Juegos Olímpicos que se celebrarán entre el 5 y el 21 de agosto.

El gobierno de Brasil planea desplegar un total de 85 mil militares y policías para proteger a los más de 10 mil atletas y medio millón de turistas que llegarán a Río de Janeiro, el doble que en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Pero además de los riesgos asociados al evento, Río de Janeiro enfrenta el desafío de sus propios niveles de violencia urbana, que aunque no son tan graves como hace una década siguen siendo altos. En los cinco primeros meses del año se registraron 2.083 asesinatos en el estado de Río, 14% más que en el mismo período del año pasado.

Riesgo latente

Pese a los controles y medidas previstas los acontecimientos no dan tregua. Ayer, Brasil elevó su nivel de alerta cuando la Policía arrestó a una célula "absolutamente amateur" y "desorganizada" compuesta por al menos 10 ciudadanos brasileños que planificaban ataques terroristas durante el evento.

Los 10 detenidos eran investigados desde abril. Todos participaban de un grupo denominado Defensores de la Sharia y planificaban adquirir armamento para cometer crímenes en Brasil y en el exterior, informó el Ministerio de Justicia en un comunicado.

Uno de los 10 sospechosos intentó comprar un fusil AK-47 en un sitio que vende armas por internet en Paraguay, lo cual constituye "un acto preparatorio para cometer un crimen", dijo ayer el ministro de Justicia, Alexandre de Moraes. También tenían la idea de entrenarse en artes marciales y en el uso de armas.

Pese a esos arrestos, De Moraes aseguró que no aumentó el riesgo de un ataque terrorista en Brasil durante los Juegos Olímpicos que comienzan en 15 días. "El riesgo sigue siendo el mismo. Hay una probabilidad mínima de que haya un acto terrorista en Río", dijo.

Revisan plan

El gobierno brasileño anunció el viernes 15 que está revisando todo el plan de seguridad de los Juegos Olímpicos para identificar posibles lagunas y puntos a mejorar, después del ataque en Niza.
El grupo yihadista Estado Islámico reivindicó ese atentado, cometido por un tunecino que las autoridades sospechan que se radicalizó recientemente.

"Vamos a incrementar algunas medidas, como la intensificación de revistas, eventualmente restricciones de tránsito en algunas vías, alejar algunos eventos de algunas vías", dijo a periodistas el ministro jefe del Gabinete de Seguridad Institucional, Sergio Etchegoyen, tras una reunión ese mismo viernes 15 con el presidente interino, Michel Temer.

"Es una situación muy difícil, muy compleja para lidiar, porque nadie podía imaginar que un camión pudiese transformarse en un arma de destrucción masiva", agregó Etchegoyen.

Las autoridades de inteligencia norteñas aseguran que no recibieron hasta el momento ninguna amenaza concreta de que Brasil pueda sufrir un atentado terrorista, pero trabajan intensamente en la prevención y preparación del personal. En ese contexto, agentes de seguridad realizaron el último sábado un simulacro de atentado terrorista con bomba en una estación de tren en Río, como parte de los preparativos para garantizar la seguridad durante el evento de escala mundial.

Dentro del paquete de medidas, Brasil también anunció el refuerzo de los procedimientos de inspección de pasajeros y equipajes en los vuelos internos, que serán similares a los requeridos en vuelos internacionales, informó la Agencia de Aviación Civil.

Las nuevas medidas ya rigen en todos los aeropuertos del país e incluyen cacheos aleatorios de pasajeros y equipajes de mano, así como la obligación de retirar la computadora portátil del equipaje durante la inspección de rayos X, para que no interfiera al visualizar los demás elementos.

El plan de seguridad también comprende a Uruguay, donde las autoridades reforzaron los controles fronterizos con Brasil en las vísperas del evento.

Los expertos concluyen que si bien Brasil no tiene antecedentes de ataques terroristas, no se ha involucrado en guerras y está a mucha distancia de centros yihadistas como Siria, el hecho de ser anfitrión del evento más observado del mundo lo coloca en la mira.

Seguimiento a 100 sospechosos

La Policía Federal de Brasil está haciendo un seguimiento especial de 100 personas por posibles vínculos con grupos terroristas, la mayor parte de las cuales vive en la triple frontera del país con Argentina y Paraguay, dijo ayer una fuente de la Presidencia de ese país a la agencia Reuters.

El informante destacó que en los 10 arrestos realizados ayer por sospechas de preparar actos "terroristas" durante los Juegos Olímpicos de agosto hubo cooperación con Estados Unidos y otras agencias de inteligencia extranjeras. Ese trabajo conjunto se mantendrá durante el evento.

En el marco de la cita deportiva, el gobierno de Brasil también prepara operativos especiales para atletas de Estados Unidos y de Francia, por considerar que tienen mayor riesgo de ser objeto de atentados que deportistas de otros países.

Según un informe del Parlamento francés divulgado la semana pasada, Francia fue notificada de un plan de atentado contra los atletas franceses durante los Juegos Olímpicos, un ataque que involucraría a un ciudadano brasileño.

El proyecto de atentado fue mencionado por el general Christophe Gomart, jefe de la Dirección de Información Militar, ante una comisión investigadora parlamentaria sobre los atentados de 2015 en París, que dejaron 147 muertos.

Sobre el tratamiento que recibirá la delegación de atletas franceses ante los hechos recientes, el ministro de Defensa brasileño afirmó que tendrán un "acompañamiento especial", al igual que otras delegaciones de países consideradas dentro de un grupo de "alto riesgo".

"Hay un grupo de países cuyo grado de riesgo es más elevado, como Francia y Estados Unidos. Después hay un grupo con nivel intermedio y otro inferior. Todos los que integran el primer grupo tendrán un acompañamiento especial", dijo el ministro de Defensa de Brasil, Raul Jungmann.

Fuente: Agencias

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