Brasil y 48 horas claves: entre el impeachment y los Juegos de Río

El país prepara la competencia mientras Dilma Rousseff aguarda un fallo decisivo para su futuro
Brasil se prepara para vivir 48 horas históricas, en las que saltará de la fase final del dramático impeachment (proceso de destitución) de la presidenta Dilma Rousseff a la fiesta inaugural de los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro.

El inicio de la travesía entre el concreto de Brasilia y los morros verdes de la bahía de Guanabara comenzó ayer, cuando el senador opositor Antonio Anastasia recomendó a la comisión que instruye la acusación contra Rousseff que avance con el proceso que pretende apartarla definitivamente del gobierno de Brasil.

La presidenta se encuentra suspendida de su cargo desde mayo mientras se investiga si violó la Constitución al autorizar gastos sin la aprobación del Congreso. De verificarse los cargos, será destituida por "crímenes de responsabilidad".

"Comienza una etapa decisiva con la presentación del informe en la comisión especial de 21 senadores y no hay ninguna duda sobre el resultado que tendrá: 16 votos a 5 en favor de la acusación", explicó la senadora Ana Amelia, del Partido Progresista.

El voto de Anastasia fue categórico: "Voto por la procedencia de la acusación y el proseguimiento del proceso. Es innegable la ofensa al texto constitucional de las conductas bajo examen en este proceso de impeachment", escribió en su informe de 441 páginas.

Tras tomarse un día para debatir el reporte, la comisión votará la resolución mañana, a tiempo para ver el partido de fútbol entre Brasil y Sudáfrica, donde Neymar intentará comenzar a cimentar el sueño de dar el primer oro olímpico a Brasil en el principal deporte del continente.

Si la comisión del Senado recomienda proseguir el proceso de destitución, quedará abierta la última etapa del proceso que hundió a Brasil en su peor crisis política en décadas 24 horas antes de la ceremonia de apertura de los primeros Juegos Olímpicos de la historia en el continente sudamericano.

Una tragedia brasileña

La suspensión de Rousseff deja la inauguración de los Juegos en manos de su vicepresidente, Michel Temer, que se despegó de quien fue su compañera de fórmula en dos elecciones para articular un arco opositor que la empujó al abismo de la destitución.

Cuatro días después del inicio de la fiesta en Río, el 9 de agosto, habrá una votación para definir en el pleno del Senado por mayoría simple (41 votos) si el caso avanza o es archivado. En esa misma jornada, Michael Phelps podría estar buscando ampliar su colección de medallas en la final de 200 metros mariposa.

El impeachment enredado con los Juegos forman una parábola dramática entre el escabroso presente y el pasado reciente, cuando el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva presidía Brasil y Río ganaba la plaza olímpica en Copenhague en 2009.

Allí, transpirado y feliz, Lula aparecía junto a Temer, soltando frases como "Brasil salió del estatus de segunda clase y entró en el de primera" y citaba al Banco Mundial para anticipar que su país sería la quinta economía global en 2016.

Hoy, Lula espera ir a juicio acusado de obstruir la investigación en una red de sobornos que desvió fondos de Petrobras e involucró a su Partido de los Trabajadores (PT).

Para Ricardo Antunes, sociólogo de la universidad Unicamp, en San Pablo, "es la fotografía de la tragedia brasileña. El fin del mito creado por Lula que no tenía una base real duradera, era fenoménica, superficial, una circunstancia. El final de esa tragedia es 2016, que debería haber sido la coronación del ciclo dorado y en su lugar tiene el impeachment".

"Es lo que me dicen"

Las sesiones para la fase final del impeachment de Rousseff comenzarán el lunes 29 de agosto, unos días después del cierre de las competencias. Una amplia mayoría de senadores y analistas políticos coinciden en que Rousseff perderá la Presidencia y quedará inhabilitada para ejercer cargos públicos por ocho años. Para que eso ocurra, al menos 54 de los 81 senadores deberán apoyar la acusación.

"Cuando el Senado aceptó el impeachment hubo 55 votos a favor y ahora serán más. Tal vez 58. Ese será el desenlace y el propio PT lo sabe", explicó Amelia en referencia al partido creado por Lula y en el que milita Rousseff.

Ninguno de los dos estará en el estadio Maracaná para los juegos. Recluida en la residencia presidencial, Rousseff prepara su defensa e insiste en que fue víctima de un golpe del Congreso. Para sus detractores, la primera mujer en presidir Brasil encarriló el país hacia su peor recesión de la historia y llenó de corrupción al Estado.

"Los gobiernos de Lula y de Rousseff crearon una expectativa espectacular cuando empezaron en 2003 y su final en 2016 es melancólico. Los Juegos Olímpicos hoy son la expresión de un drama mezclado con farsa y un poco de comedia", señaló Antunes.

Con el clima agriado por la lucha política, Temer dijo estar "preparadísimo" para ser abucheado en el Maracaná. Y, claro, saca cuentas. En un encuentro reciente con medios extranjeros, le preguntaron si tenía los votos necesarios para quedarse en la Presidencia y terminar el mandato de Rousseff a fines de 2018. "Es lo que me dicen", susurró.

Fuente: AFP

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