Brasil y Argentina entre los mejores compradores

En el gobierno y la oposición se critica el funcionamiento del Mercosur y se reclama su flexibilización para acordar con otros, pero nadie pidió que el país lo abandone
Brasil es el segundo destino de las exportaciones uruguayas y allí se vendieron
US$ 1.250 millones el año pasado. El primer lugar lo tiene China, donde fueron bienes por algo más de US$ 2.000 millones. Argentina está en el lugar quinto como socio comercial y a ese mercado Uruguay exportó US$ 447 millones el año pasado, según datos oficiales. Brasil y Argentina son de los pocos países que consumen productos industriales hechos en Uruguay, lo que implica mayor valor agregado y ocupación de mano de obra. A Brasil se venden sobre todo lácteos y se integran cadenas automotrices. A Argentina, Uruguay manda autopartes, papel, cartón y celulosa.

El año pasado, de acuerdo a estudios del instituto estatal Uruguay XXI, las ventas a Brasil cayeron 29% en relación a 2014 y las ventas a Argentina se ubicaron en el nivel más bajo desde 2009. Esa situación "era esperable", según Uruguay XXI, debido al contexto global y regional, al bajo precio de los comodities (base de las exportaciones de Uruguay), la desaceleración de China, el estancamiento de Argentina y la recesión de Brasil.

Para este año se espera una caída global de las ventas de Uruguay al exterior en el entorno de 1,6% y una recuperación de las exportaciones del 3% para el 2017.

"Para 2016 se espera una leve mejora de las condiciones económicas globales: los precios de los commodities dejarían de caer, el crecimiento de China se estabilizaría (a una tasa menor) y Estados Unidos continuaría creciendo con un poco más de vigor. Si bien nuestros vecinos continuarán creciendo a bajas tasas (o en recesión), se espera que las condiciones externas para Uruguay sean un poco más favorables. Un panorama comercial más despejado en Argentina podría favorecer las ventas hacia ese país. Por su parte, se espera que se resuelva el complejo panorama político y económico de Brasil, lo que sin duda generará impactos para el sector externo uruguayo", concluye el informe de Uruguay XXI. Por eso más allá de las críticas que reciba el funcionamiento del Mercosur, ni a nivel político ni empresarial se propone que el país se retire del bloque que ayudó a formar en 1991.

Los reclamos tanto del gobierno del Frente Amplio como de la oposición pasan por lograr una flexibilización de las normas del Mercosur para que los demás socios (Brasil,Argentina, Paraguay y Venezuela) acepten que un país pueda firmar acuerdos comerciales individuales con la opción de que el resto se pueda sumar más tarde.

En los 25 años del Mercosur, Uruguay obtuvo esa autorización sólo una vez y fue para firmar un TLC con México que se logró en 2004 bajo el gobierno de Jorge Batlle.

Lacalle Pou reclamó menos ideología

El senador Luis Lacalle Pou afirmó que pese a que el canciller Nin Novoa "está bien intencionado" también "está preso" de una política exterior de años "más afiliada a los intereses ideológicos y políticos" del Frente Amplio, que al interés de la nación. En su audición, criticó que Uruguay dejó "tirada en un rincón" la presidencia del Mercosur, cuando podría haber seguido como lo hizo Venezuela en 2014 que estuvo un año en ese cargo, sin que nadie hiciera un problema por ello. Lacalle Pou reclamó un Mercosur "en serio", cuestionó su carácter "político" y reclamó "volver a los orígenes" para a través de una zona de libre comercio "avanzar hacia el mundo".

Populares de la sección