Britney Spears lo hizo otra vez

Un repaso por las idas y vueltas de la carrera de quien, con su nuevo álbum Glory, demuestra que sigue siendo la princesa del pop
Por Cecilia Presa, especial para El Observador

Una mujer con una carrera musical envidiable, un ícono del mundo del pop innegable y una de las figuras más polémicas de la esfera pública mundial; todas expresiones que le caben a la segunda artista más premiada de la historia, después de Whitney Houston: Britney Spears.

Repasar los 18 años de carrera de la cantante de Oops I did it again, I'm not a girl, Womanizer –entre muchos otro éxitos–, supone subir a una montaña rusa de momentos en los que lo único constante es un talento para ejecutar éxitos que sigue inmaculado.
Britney Spears baby one more time

Sus primeros años bajo los reflectores a partir del lanzamiento en 1998 de la canción y el videoclip de Baby one more time –con tan solo 16 años–, estuvieron signados por una exposición cada vez más grande a los medios. De pronto una joven que solo había aparecido en El Club de Mickey Mouse de Disney –en donde compartió espacio con Christina Aguilera y Justin Timberlake– se transformaba en un fenómeno del pop.

El inminente noviazgo entre Spears y Timberlake, que se concretó a fines de 1999, los conviritió en la pareja adolescente del momento y su exposición mediática era en ese entonces una ventaja para una Britney en pleno crecimiento musical. La relación no duró mucho pero la máquina de sacar discos exitosos se prolongó con Oops! I did it again (2000), Britney (2001) e In the zone (2003).
Oops i did it again Britney Spears

En 2003, a sus 22 años, Britney Spears se transformó en la persona más joven en recibir una estrella en el aclamado paseo de la fama de Hollywood. Pero mientras que los límites de su vida pública y privada se fueron borrando, algunos problemas personales salieron a la luz alentados por ella misma.
Desde un inoportuno accidente que le impidió continuar con una millonaria gira en 2004, hasta su polémico matrimonio con el bailarín Kevin Federline, que fue transformado en reality show. En paralelo, la música de Britney durante esos años no contó con la exuberancia de sus primeros grandes éxitos, aunque sus álbumes de reediciones y remixes: Greatest Hits: My Prerogative (2004) y B in the Mix: The Remixes (2005), tuvieron ambos con buenos niveles de venta.

Pero 2007 fue el año de su debacle personal, con un complicado divorcio de Federline y dos hijos pequeños bajo su tutela, la vida de Britney llegó al cansancio y desgaste de estar bajo la mira de la prensa. Esto no solo se evidenciaba en su aspecto exterior –con la cabeza rapada, muchas veces la ropa desarreglada y el maquillaje corrido– sino también en varios escándalos y rumores que luego se constatarían: Britney sufría por el alcoholismo y la dependencia de las drogas.

Sin embargo nada frenó la producción musical de Spears. A fines de 2007 lanzó Blackout y en 2008 Circus, y no dejó de recibir elogios por éxitos de esa época como Gimme more, Piece of me, la mencionada Womanizer o Circus. El cruce fatal entre su dramática historia personal y el historial musical de una chica que supo ser –por su voz y sus pasos de baile– el deleite del público en vivo, se dio en la gala de los MTV Video Music Awards de 2007, en donde un claro playback, su poco movimiento y hasta cómo lucía su cuerpo, fueron el reflejo del mal momento emocional de la artista.

A partir de allí Spears comenzó a alejarse de la exposición y emprendió la dificultosa tarea de bajar su perfil. El pop no faltó por aquellos años en los que The Singles Collection (recopilación de éxitos lanzado en 2009) y Femme Fatale (2011) la transformaron en una de las artistas musicales con mayores ingresos anuales –con US$ 64 millones en 2010– según la revista Forbes.

Su cumpleaños número 30 le trajo madurez a la princesa del pop, que desde el 2012 dio señales de haber encaminado su vida personal y volvió a exponerse al público masivo con su aparición en el jurado del reality musical The X Factor, transmitido en Uruguay por el canal Sony. Por ese entonces también abrió su cuenta de Twitter, en donde rápidamente se convirtió en una sensación y hoy cosecha más de 47 millones de seguidores y hasta un emoji con su rostro. Desde allí también lleva una campaña de recaudación de fondos para los damnificados por las inundaciones en Luisiana, su estado natal.
make me britney

Todo indica que Britney seguirá en la mira de la prensa, esta vez por buenas razones: su presencia en el espacio Carpool Karaoke del comediante James Corden –en donde también estuvieron presentes figuras de la talla de Steve Wonder y Michelle Obama– fue furor. Fue solo el comienzo: desde ayer está disponible Glory, su esperado nuevo disco y cuyo single Make me, a dúo con G-Eazy, lleva más de 20 millones de reproducciones en YouTube desde su lanzamiento a principios de este mes.

A casi 10 años después de su última e infame aparición, grandes carteles en Time Square anuncian que Britney Spears será la estrella principal, por sexta vez, en el escenario de los premios musicales de MTV de mañana. Seguramente lo de mañana será otro paso hacia la confirmación de lo que algún día será: un clásico de la música pop de fines del siglo XX.

Glory


"Glory es otro regreso fantástico", así calificó la revista Rolling Stone al noveno álbum de Britney Spears, que marca sus 18 años de carrera en el mundo del pop.

Además del álbum físico, 12 de las 17 canciones del disco –que incluye los cuatro singles ya lanzados: Make me, Private, Clumsy y Do you wanna come over?– están disponibles para escucharse de forma gratuita a través de Spotify y la versión Deluxe se puede descargar por itunes.

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